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El jueves 5 de enero, víspera de la fiesta de reyes, aprovechado que los cuatro integrantes del grupo de montaña estábamos de vacaciones, nos decidimos a realizar la bono-ruta que un mes atrás tuvimos que suspender cuando llevábamos recorrido un kilómetro por accidente, con rotura del húmero, de uno de los senderistas. Esta vez se nos añadió un nuevo integrante que ya nos había acompañado en alguna otra ocasión.

Ya que teníamos un senderista que estaba en período de recuperación de su rotura, nos decantamos por hacer un bono-ruta sencillo, con una fácil pista y sin mucha dificultad, aunque luego no fue tan fácil (puede ser por los excesos que se hacen en esta época del año nos pesaran). Decidimos hacer una ruta por la zona de Campoo-Cabuérniga y aunque la mejor época para hacerla no es en invierno, por la nieve, daban un buen día y encima este año la nieve todavía no ha hecho acto de presencia, para desgracia de toda la gente de esta zona que vive de ella.

En concreto realizamos una ruta que va desde el puerto de Palombera hasta Sejos para luego volver al punto de partida por otro lugar, es decir, haciéndola circular. Esta ruta la sacamos del libro de Ramón García titulado “Las montañas del Valle de Saja”, en concreto la ruta número 20 de este libro, la cual estaba perfectamente detallada como todas las que hemos realizado de este “rutero”.

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aquí: (hay que registrarse en Wikiloc)

Para ver el vídeo del bono-ruta realizado por uno de los senderistas pinchar aquí:

La ruta empieza en la carretera que asciende hacia el puerto de Palombera desde Saja, en concreto entre el kilómetro 15 y 16 nos encontramos la Venta de Tajahierro y unos metros más arriba está el inicio de la pista donde pudimos aparcar nuestro coche.

Punto de inicio de la ruta

En este punto nos preparamos, cogimos nuestras mochilas, repartiendo la mochila del lesionado entre el resto de los caminantes, y justo al lado de un cartel indicativo que marcaba una ruta, no la nuestra, que también comenzaba en ese punto y se dirigía hacia la zona de Sejos nos hicimos la tradicional foto de grupo al iniciar un bono-ruta.

Foto del grupo de senderistas al empezar la ruta

La ruta se inicia en este punto con una subida no muy “pindia” y por una pista ancha, bien visible y en muy buen estado desde la que tenemos una magnífica vista de la Venta de Tajahierro, la cual dejamos al borde de la carretera al subir hacia el puerto de Palombera. Esta Venta de Tajahierro es un viejo caserón con muchos años de presencia en este lugar y que ya en el siglo XIII era la abadía de Santa María de Hozcaba, punto de acogida para los que transitaban por lo que fue calzada romana, ruta medieval y camino carretero.

Venta de Tajahierro

Al poco de iniciar la subida nos encontramos lo que debía ser una vieja pista que baja de Palombera, junto a una alambrada que da paso al territorio de la Mancomunidad de Campoo a la de Cabuérniga (Este antiguo camino sigue el recorrido de la calzada romana y ruta medieval). En este pequeño cruce nos encontramos un paso canadiense que evita que el ganado pase de una mancomunidad a la otra, ya que de ser así, el ganado que pase a la otra zona pasaría a ser propiedad de los vecinos de esa mancomunidad, según las leyes tradicionales de estos pueblos.

Paso canadiense separador de las dos mancomunidades Campoo y Cabuérniga

Desde este paso canadiense ya se ve el primer punto significativo de los que nos encontraremos en todo el recorrido, se trata de un llamativo peñón calizo que se conoce con el nombre de El Castrón y que se encuentra en el lado derecho de la pista y a cuyos pies se encuentra un bebedero.

El Castrón

Al poco tiempo nos encontramos una pista a la izquierda que se dirige hacia la otra ladera del Alto de la Pedraja, por la cual realizaríamos nuestro camino de regreso hacia Palombera. A continuación entramos en una amplia vaguada ocupada por el monte de El Bosco, con varios arroyos que van a parar a la canal del mismo nombre. Dejamos a los lados bosquecillos de abedules mientras, ladera abajo, se ven grupos de hayas sin hojas. Al cabo de cuarenta minutos caminábamos por debajo del paso de Colladío, por el que se cruza a la zona de Campoo cerca de Palombera; desde este lugar se tienen unas magníficas vistas con el valle de Saja al fondo, con la sierra del Escudo de Cabuérniga, los montes de Ucieda y la Sierra de Bárcena Mayor justo delante de una pequeña zona de nieve en la ladera del monte.

Vista del Valle de Saja y Sierra del Escudo.

En poco tiempo pasamos por la LLana del Agua o Braña del Agua, en el centro de una cuenca, ocupada en su parte alta por un bosquecillo de abedules y serbales, además de brañas y matas de arándanos; un pequeño dique recoge el agua del arroyo principal que baja de la izquierda y se escurre bajo el camino.

Zona de la Llana del Agua

Este remanso lo veremos mucho mejor en nuestro camino de regreso hacia Palombera, ya que desde la pista por la que circulábamos en ese momento no se visualizaba.

Llana del Agua vista desde la pista superior

Seguimos subiendo levemente por la pista principal y a los cincuenta minutos de recorrido dejamos a la derecha la braña de Bustandrán, que cae por una fuerte pendiente hasta cerca de la carretera. Desde esta altura tenemos el lujo de poder divisar a nuestras espaldas los montes de Pas con Castro Valnera, el Picón del Fraile y el Porracolina.

Montes del Valle del Pas

A continuación entramos en el Barranco de Ocejo, donde destaca una cabaña a la izquierda de la pista y un poco elevada sobre esta. Desde esta cabaña en días despejados como el de hoy se puede llegar a ver Santander y sobre todo por la noche, cuando las luces de la ciudad llegan claras en la distancia.

Cabaña sobre le Barranco de Ocejo

Tras pasar por esta cabaña nos encontramos una larga curva a la izquierda, dejando a la derecha la braña de Reburdiajo. Pasada esta curva entramos en la zona de Sejos, concretamente en la parte alta de la canal por la que se desliza el Río Bijoz. Al otro lado del río destacan dos altos, el primero de ellos el Cueto de los Culeros y más a la derecha y al fondo el Cueto de la Concilla, al que ya ascendimos hace tiempo. Cuando ya giramos totalmente la gran curva nos encontramos justo de frente un gran cima cónica, el Pico Cordel que destaca entre las faldas del Cueto Culero y el Cueto de Orbaneja.

Pico Cordel entre las faldas del Cueto los Culeros y el Orbaneja

Avanzamos sin grandes subidas ni bajadas por la ladera, con algún bosque de abedules junto al camino, viendo el Cueto de los Culeros, al otro lado del río Bijoz, que corre por el fondo del barranco ya la que llegan diferentes torrentes desde el este Cueto.

Río Bijoz

Al poco tiempo, al ir pasando de largo el Cueto de los Culeros podemos ver al la derecha del Pico Cordel la Peña Iján, y a la izquierda del Cordel el amplio paso de la Colladía, por el que se puede comunicar con los pueblos de Abiada y La Hoz, en Campoo.

Paso de la Colladía, Pico del Cordel y Peña Iján.

A medida que vamos acercándonos al cruce que nos dirige por un lado hacia la zona de Sejos de los Cantos de la Borrica y al otro al Collado de Rumaceo tenemos una primera visión de la zona de Sejos, destacando una cabaña en lo alto junto a un gran depósito de agua.

Cabaña situada en lo alto en la zona de Sejos

Después de casi dos horas de recorrido llegamos al cruce en el que decidimos seguir hacia la derecha ya que íbamos bien de tiempo, continuando por la pista principal que nos podría llevar hasta el pueblo de Uznayo. En este punto conocido con el nombre de Los Llanos destaca una cabaña al pie del camino y la cual se encontraba en muy buen estado.

Cabaña en Los Llanos

Tras la cabaña de Los Llanos pasamos el arroyo de Cotera la Fuente y, de inmediato, el Arroyo de la Corva, que viene de una pequeña canal lateral. Después afrontamos una subida que nos lleva al Llano Castrillo, dejando a la derecha otra vez el Cueto de los Culeros, y a la izquierda una loma que se dirige a la divisoria con Campoo. En esta pista nos llevamos una de las mayores sorpresas de todo el día, ya que vimos algo que no habíamos divisado en ninguna otra ocasión, era una asustadiza nutria, a la cual pillamos desprevenida.

Nutria en arroyuelo

Al poco de divisar este hermoso animal y continuando por esta pista nos encontramos un monolito en honor de Don José María de Cos, un lugar donde se celebra una  fiesta popular, por parte de los ganaderos y vecinos del valle, durante la cual tiene lugar una misa de campaña, en homenaje al que fuera presidente de la Mancomunidad Campoó-Cabuérniga,  entidad propietaria del Monte, durante casi dos décadas y alcalde de Cabuérniga, D. José María de Cos Salas, fallecido en Octubre de 1998, el cual desarrollo un gran labor impulsora de los puertos y les dotó de numerosas infraestructuras para un más racional aprovechamiento. En la misma también se recuerda a todos los ganaderos y vecinos de la zona ya fallecidos y suelen asistir al acto las más altas autoridades regionales.

Monolito en honor de José María de Cos

Cuando llegamos a la zona alta de esta pequeña subida, cerca de una verja, apareció ante nosotros una hermosa vista de los Picos de Europa.

Senderistas con Picos de Europa al fondo

También desde un poco más adelante pudimos disfrutar de una vista no muy habitual del Cornón de Peña Sagra entre el Cueto de la Concilla y el Cueto Helguera justo encima del Collado de Peña Jincá.

Cornón de Peña Sagra al fondo

Siguiendo por la pista pudimos ver varias cabañas a la izquierda de esta, una de ellas la cabaña de Saja un poco más apartada que se asoma sobre la Canal de la Penilla y ofrece magníficas vistas de las verdes laderas de Pico Cordel y Peña Iján.

Cabaña de Saja

Ya estábamos llegando al final de nuestro recorrido y encontramos una peña rocosa bajo la cual se encontraba la Caseta del Campanario, el cual se encontraba cerrado bajo llave y además se encontraba perfectamente acondicionado con agua y electricidad procedente de un panel solar que había en lo alto de la peña.

La Caseta del Campanario

A la izquierda de la Peña se podía ver Pico Tres Mares y Peña Labra con su característico perfil.

Pico Tres Mares y Peña Labra

Desde un poco más adelante de la Caseta del Campanario pudimos recordar una de las rutas que hicimos hace tiempo y en la cual ascendimos al Cueto de la Concilla, ya que además de esta cima pudimos ver el canal del río Cureñas así como Los Cantos de la Borrica y debajo de una de ellas la cabaña de Valle.

Los cantos de La Borrica en Sejos

En este punto nos dimos la vuelta y regresamos por el mismo camino hasta la cabaña de los Llanos donde cogimos una pedregosa pista que asciende directamente hacia el Collado de Rumaceo, en la divisoria de Campoo.

Desvío hacia Collado de Rumaceo

Esta ascensión fue la más dura de todo el recorrido ya que además de la subida había que añadir que prácticamente todo el recorrido estaba cubierto por láminas de hielo que hacían resbalar.

Láminas de hielo en ascensión al Collado de Rumaceo

En esta subida pudimos ver a nuestra derecha la cima de un de nuestros destinos hace exactamente dos años, el  Pico Liguardi, una de nuestras primeras duras ascensiones, en aquella ocasión con un tiempo que no acompañaba.

Pico Liguardi

Las vistas desde el Collado de Rumaceo eran enormes, por un lado se podía ver los montes de la zona oriental de Cantabria,

Montes del oriente de Cantabria

mientras que hacia al otro lado se podía ver todos los montes de la zona occidental. Debido a que las vistas eran tan bonitas decidí realizar una panorámica en la que se podía ver todos los montes desde el Pico Liguardi hasta el Cueto Rubio, el cual ascenderíamos posteriormente.

Panorámica de la zona occidental desde el Collado de Rumaceo

Una vez en este punto iniciamos el ascenso hacia el Cueto Rubio siguiendo la valla de separación entre la mancomunidad de Campoo y la de Cabuérniga, la cual se vio dificultada por el fuerte viento reinante.

Cueto Rubio

Una vez alcanzada esta primera cima seguimos cresteando, bajando al Collado de Orbaneja y subiendo de nuevo al Cueto de Orbaneja. En este cresteo se puede ver desde arriba el embalse del Ebro, así como el pueblo de Reinosa.

Embalse del Ebro y Reinosa desde Orbaneja

Después de este último ascenso hicimos un giro hacia la derecha y vimos a lo lejos otro de nuestros anteriores ascensos de este año pasado al Pico Jano con el embalse artificial de Mediajo del Salto del Alsa.

Pico Jano bajo Castro Valnera

Aquí comienza un fuerte descenso que nos lleva al paso de Colladío. En este descenso nos refugiamos en un pinar del fuerte viento reinante en la zona y paramos para comer y celebrar el cumpleaños de uno de los senderistas. Para celebrarlo comimos un Roscón de Reyes que habíamos comprado en Santander y la verdad que nos supo a gloria.

Descenso hacia el paso de Colladío

Una vez en dicho paso nos fuimos por el lado derecho de la valla es decir por la zona de Campoo, caminando por una pista bastante llana que va por la falda sur del Cueto de Pedraja donde pudimos ver otras de las sorpresas del día, y que tampoco habíamos podido disfrutar de ella en ninguna otra ruta, la presencia de dos parejas de perdices que salieron entre la maleza yendo a parar un poco más adelante. En esta zona destacaba una tenada para el ganado que se encontraba cerca de la zona donde vimos las perdices.

Tenada para el ganado

Continuando por la pista llegamos a la Llana Pesebre, braña situada sobre el puerto de Palombera en la que cruzamos de nuevo la alambrada que nos devuelve a terreno de la Mancomunidad de Cabuérniga. Poco después dejamos a la derecha la Canal del Arroyo Pesebre, que va  caer a la carretera, y acabamos desembocando en la pista principal por la que iniciamos la marcha, pero poco antes pudimos disfrutar de la vista de varias manadas de venados que ascendían hacia el Alto de la Pedraja.

Manada de venados

Una vez alcanzada esta pista principal descendemos hacia el lugar donde habíamos dejado aparcado el coche en la cercanía de la venta de Tajahierro. Aquí cogimos el coche y bajamos hacia Reinosa donde paramos en la conocidísima cafetería de Vejo donde tomamos un refresco y los productos típicos, tejas, navajas y compramos algún Roscón de Reyes de hojaldre.

Para ver la ruta en Wikiloc pinchar en la imagen.

Trazado de la ruta en Google Earth

Curva distancia-altura

Curva distancia-altura
Palombera-Sejos-Palombera
Distancia Total Ruta circular de 21,5 km.
Duración Total El recorrido lo hicimos en 6 horas, teniendo en cuenta que estaríamos parados aproximadamente una hora en la comida y en descansos.
Dificultad La ruta es cómoda y sencilla, sólo la dificultó el viento.
Desnivel El desnivel es de aproximadamente 600 m. con un desnivel acumulado de 800 m.
Tipo de camino Pistas, senderos, camino empedrado.
Agua potable Se encuentran un par de fuentes a lo largo del recorrido además de varios arroyos de agua limpia.
Época recomendada Preferiblemente en primavera y otoño. En invierno habría zonas cubiertas por nieve.
Cartografía y Bibliografía Hoja 82 a escala 1:50.000 del Instituto Geográfico Nacional. Ruta 20 del Libro de “Las Montañas del Valle de Saja” de Ramón García.
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc

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