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El sábado 4 de octubre nos juntamos cuatro amigos-senderistas y mi perro Otto para hacer uso de nuestro bonoruta mensual.

Además en esta ocasión también quería probar mis recién compradas botas, ya que las anteriores, debido a los kilómetros y los años, ya tenían un problema de filtración de un poco de humedad. En concreto son unas botas Bestard (una de las pocas marcas españolas que hacen botas de calidad), el modelo Breithorn Pro. Sólo espero que sean tan cómodas y me duren lo mismo que las anteriores, que también eran de la misma marca. Por ahora, siendo la primera marcha que he realizado con ellas, me han resultado supercómodas (lo más importante en unas botas), no me han hecho ni una pequeña rozadura y con un agarre al terreno muy bueno. La permeabilidad no la he podido probar, pero tienen muy buena pinta.

Botas Bestard

Botas Bestard Breithorn Pro

Para empezar la ruta nos dirigimos por carretera a primera hora de la mañana en dirección a Reinosa y una vez allí nos dirigimos hacia el pueblo de Brañavieja, un poco antes de llegar a la estación de esquí de Alto Campoo. Una vez en Brañavieja fuimos, por la carretera que asciende hacia la fuente del Chivo, hacia el Albergue Juvenil Cantabria que se encuentra en frente del Hotel La Corza Blanca. Junto al albergue hay un aparcamiento donde dejamos el coche y nos preparamos para iniciar la ruta.

Inicio de la ruta

Inicio de la ruta

Una vez preparado todo lo necesario y orientándonos un poco encontramos el punto exacto desde el que teníamos que comenzar a caminar. Este punto está junto al albergue, a su izquierda según miramos al edificio principal. Aquí arranca una pista de buen firme que sube, en un primer tramo, en paralelo a la carretera.

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aquí: (hay que registrarse en Wikiloc)

Para ver el vídeo del bono-ruta realizado por uno de los senderistas  pinchar aquí.

Sendero de inicio de recorrido

Sendero de inicio de recorrido

Desde esta pista se tiene una visión de los principales picos de Campoo, desde el Cuchillón hasta el Cueto de la Horcada, uno de nuestros posibles objetivos en el día de hoy.

Cuchillón en Alto Campoo

Cuchillón en Alto Campoo

Enseguida tenemos que tomar un ramal meno a la derecha, más pedregoso y con escobas a los lados. Hay que tener cuidado en no despistarse y no coger lo que parece la pista principal que sigue a derecho.

Desvío a la derecha

Desvío a la derecha que cogemos

La desviación que hemos tomado recorre la parte inferior de la ladera llamada La Tabla y pasa junto a una antigua instalación eléctrica (un centro de transformación) en la que hay unos letreros indicadores de la Senda Didáctica de Cuencagén.

Antigua instalación eléctrica

Antigua instalación eléctrica

En estos letreros se indica cómo en las cumbres de Alto Campoo se formó un glaciar de tipo alpino, que se caracteriza por la presencia de una zona de acumulación, el denominado circo glaciar, que se corresponde con la ubicación actual de la estación de esquí, y una lengua que transporta los materiales erosionados que se depositan en su frente, donde se produce la ablación o fusión del hielo y en los laterales formando las morrenas. Según lo que pone en estos indicadores en las Sierras del Cordel, la que nosotros vamos a recorrer, y del Hijar, existen hasta 21 circos glaciares. Al poco de pasar por esta instalación eléctrica se alcanza las columnas de un viejo telesilla y se inicia un ligero ascenso en zig-zag. Tras un par de curvas, dejamos a la izquierda un camino pedregoso y descarnado que va dando continuas esas hasta llegar a la cumbre del Cueto de la Horcada.

Cueto de la Horcada

Cueto de la Horcada

Nosotros no cogemos este camino, que además no está muy marcado y continuamos por la pista principal entrando en la Cuenca de los Pozos, donde la ruta es llana y bastante cómoda. A medida que avanzamos las vistas a nuestra derecha son muy amplias, pudiendo ver el acebal de Abiada a nuestros pies, por donde habíamos realizado una ruta con raquetas, las cimas de Cotomañín, Cotomañinos y Sestil en dirección sur, por donde habíamos realizado otra ruta en otra ocasión y más a lo lejos Valdecebollas, ya en Palencia con su característico torreón en la cumbre. Al final de la Cuenca de los Pozos se descubre ante nosotros el Pico Cordel, el primero de nuestros objetivos del día, y en una suave cuesta llegamos a una cabaña sobre unos peñascos, a la entrada de Cuencagén.

Refugio en Cuencagén

Refugio en Cuencagén

Junto a esta cabaña finaliza la pista que habíamos cogido junto al Albergue Juvenil Cantabria. Continuamos en la misma dirección por un pequeño sendero que cruza el arroyo principal de la cuenca de Cuencagén, ahora con poco agua,  y que es uno de los arroyos que arroja sus aguas al río Guares. Una vez atravesado el arroyo empezamos una fuente ascensión, campo a través, sin seguir ningún sendero, por la pendiente ladera que nos va a llevar al Collado de Cuencagén, entre el Pico Cordel y el Pico Iján. Después de acabar todo el recorrido este fue el ascenso más duro de todo el camino.

Ascenso hacia el Collado de Cuencagén con Cordel a la izquierda

Ascenso hacia el Collado de Cuencagén con Cordel a la izquierda

El ascenso se hace muy duro y tenemos que ir zigzagueando para hacerlo más suave. A medida que nos acercamos al Collado de Cuencagén (1.903 m.) nos dirigimos a la izquierda de una gran zona rocosa, la cual dejamos hacia nuestra derecha.

Terminando el duro ascenso

Terminando el duro ascenso

Una vez en el Collado atravesamos un vallado que separa la mancomunidad de Campoo de la de Cabuérniga. Desde este punto se puede ver parte de los puertos de Sejos, más concretamente la zona de la Caseta del Campanario, donde se pueden apreciar un par de cabañas. Desde este punto no realicé ninguna fotografía ya que se vería mucho más desde lo alto del Pico Cordel.

Vallado de separación de mancomunidades con Cordel al fondo

Vallado de separación de mancomunidades con Cordel al fondo

Una vez en el collado y atravesado el vallado nos dirigimos hacia la cima del Pico Cordel. Para ello hay dos caminos posibles, uno de ellos, el que nosotros elegimos en el descenso va pegado junto a la valla hasta que a mitad de altura se desvía por un sendero que nos dirige a la cumbre,

Vallado hacia la cumbre del Pico cordel

Vallado hacia la cumbre del Pico cordel

y el otro que es el que nosotros elegimos que lo que hace es ir siguiendo los hitos que han dejado otros montañeros y que se dirige hacia una zona llena de cantos rodados y que vamos bordeando.

Camino que seguimos siguiendo los hitos

Camino que seguimos siguiendo los hitos

Aunque el ascenso era bastante duro, este nos resultó menos exigente que el que realizamos por la ladera de Cuencagén, no sabemos si por el hecho de tener un sendero marcado o porque ya habíamos calentado nuestros músculos en el ascenso anterior. En el ascenso también teníamos una perfecta vista de nuestro siguiente objetivo, el Iján.

Ascendiendo a la cima con el Iján al fondo

Ascendiendo a la cima con el Iján al fondo

 Una vez que pasamos esta zona con cantos rodados el sendero nos deja a la izquierda del Pico Cordel y encontramos un sendero que nos dirige fácilmente hacia la cumbre de dicha cima. Este último ascenso ya no es tan duro como el anterior y se hace rápidamente.

Sendero hacia la cumbre

Sendero hacia la cumbre del Cordel

Ya estábamos llegando a nuestro primer objetivo del día y el primero de los seis dos miles que haríamos en el día de hoy. En concreto el Pico cordel tiene una altitud de 2.061 m.

Cima del Pico Cordel (2.061 m.)

Cima del Pico Cordel (2.061 m.)

En la cima destacan dos cosas un Belén de hierro

Belén en cima del Cordel

Belén en cima del Cordel

y la típica cruz con su buzón, así como una placa homenaje a un montañero fallecido.

Buzón y cruz en la cima

Buzón y cruz en la cima

Desde la cima había unas magníficas vistas de todos los montes de los alrededores, en dirección este se podía ver un monte que ya ascendimos en un par de ocasiones el Ligüardi (1.975 m.) con el pantano del Ebro al fondo.

Ligüardi con pantano del Ebro al fondo

Ligüardi con pantano del Ebro al fondo

En dirección oeste se podía ver nuestro siguiente objetivo el Cueto Iján (2.085 m.), en el que aprovechamos para certificar nuestra llegada a la cima.

Cueto Iján

Cueto Iján

y en dirección noroeste se podía ver el Cueto de la Concilla sobre el puerto de Sejos, con los cantos de la Borrica justo debajo del Cueto y al fondo la Sierra de Peña Sagra, en la que destaca el Cornón de dicha sierra.

Cueto de la Concilla y sejos

Cueto de la Concilla, Sejos y Peña Sagra

Una vez acabamos de disfrutar de las vistas desde el Pico Cordel, nos dirigimos de nuevo, esta vez bajando  junto al vallado que separa las mancomunidades, hasta el Collado de Cuencagén, donde, campo a través, nos dirigimos a la cima del Cueto Iján. Este ascenso nos resultó un poco más duro que el ascenso al Cordel ya que el hecho de no tener un sendero e intentar subir por el camino más corto endurece dicho ascenso. Casi llegando a la cima pasamos por detrás de una zona empedrada para poder llegar a la cima.

Llegando a la cima del Cueto Iján

Llegando a la cima del Cueto Iján

Una vez en la cima del Cueto Iján (2.085 m.), en la cual destacaba el típico buzón en el que viene marcada la altura, así como un el punto geodésico que estaba tirado en una de las laderas,

Buzón en Cueto Iján

Buzón en Cueto Iján

pudimos disfrutar de algo que no nos esperábamos, una manada de unos 20 o 30 rebecos que se encontraban en la ladera de esta cima en la zona de Polaciones.

Rebecos en ladera del Cueto Iján

Rebecos en ladera del Cueto Iján

Además viendo lo despejado del día, aproveche para hacer una panorámica de 360º desde la cima, pudiéndose ver en ella todas las cimas de una gran parte de Cantabria. Para poder disfrutar mejor de la panorámica pinchar aquí.

Panorámica desde Cueto Iján

Panorámica desde Cueto Iján

También en esta cima aprovechamos para hacer una foto del grupo y así dar fe del ascenso al segundo dos mil del día.

En la cima del Iján

En la cima del Iján

Todos estos picos son visibles desde la costa Cantábrica; desde aquí se puede ver la ciudad de Santander en los días despejados y sin brumas, aunque no son muchos los días en que se dan estas condiciones, por ejemplo en el día que hicimos la ruta, estando bastante despejado el día donde nosotros estábamos, la zona de la costa estaba cubierta. En el Iján la alambrada nos guiará cuesta abajo hasta el Collado de Los Tornos, en la parte alta de Cuencagén.

Alambrada hacia el Collado de Los Tornos

Alambrada hacia el Collado de Los Tornos

Ya en el Collado de Los Tornos tenemos una magnífica vista del ascenso que habíamos realizado en Cuencagén, observándose abajo del todo la cabaña donde iniciamos el ascenso al Collado de Cuencagén.

Vista de Cuengagén desde el Collado de Los Tornos

Vista de Cuengagén desde el Collado de Los Tornos

Hay una pequeña pared rocosa fácil de salvar ya que no es del todo vertical y en su parte superior volvemos a caminar por la divisoria hasta llegar a la siguiente cima, el tercer dos mil de la ruta, la Peña de Cuencagén (2.053m.)

Peña de Cuencagén

Peña de Cuencagén

Iniciamos un ligero descenso y nos dirigimos a lo alto de la Cuenca de los Pozos. Pronto, siguiendo las cumbres en dirección oeste, reencontramos la alambrada y vamos al Paso del Cuquillo (Portillo de la Horcada),

En el Collado del Portillo de la Horcada

En el Collado del Portillo de la Horcada

collado que comunica Brañavieja con lugares de Sejos como la braña de Los Cantos de la Borrica y Cureñas.

A la derecha Braña de Sejos y a la izquierda Valle de Polaciones

A la derecha Sejos y a la izquierda Valle de Polaciones

Después de pasar por este Collado del Portillo de la Horcada acometemos el ascenso al cuarto dos mil del día, el Cueto de la Horcada (2.093 m.), siguiente pico en esta dirección;

Cueto de La Horcada

Cueto de La Horcada

hay que bajar un poco para evitar alguna zona rocosa y volver a subir para salir a la parte superior de La Tabla, donde llegaba el antiguo remonte de esquí que vimos al comienzo de la marcha.

Acometiendo la parte final del Cueto de La Horcada

Acometiendo la parte final del Cueto de La Horcada

Ya en el Cueto de la Horcada, donde una de las cosas que nos llama la atención son unos peligrosos perfiles que salen del suelo, hay una vista de vértigo hacia la Cuenca del Chozo o de Torices, en el valle de Polaciones.

Cuenca del Chozo o de Torices en Polaciones

Cuenca del Chozo o de Torices en Polaciones

En este lugar también aprovechamos para hacer una foto del grupo que había conseguido el cuarto dos mil del día.

En la cima del Cueto de la Horcada con Picos al fondo

En la cima del Cueto de la Horcada con Picos al fondo

En este punto nos pensamos el regresar hacia nuestro punto de partida ya que aquí hay una pista en zig-zag que baja directamente hasta Brañavieja, acortando notablemente la marcha. Pero como íbamos bien físicamente, con un pequeño cansancio, y también íbamos bien de tiempo nos decidimos seguir hacia el oeste continuando cresteando por toda la Sierra del Cordel. También desde este punto teníamos una magnífica vista de las cimas que ya habíamos dejado atrás.

Cimas ya ascendidas

Cimas ya ascendidas

Para continuar la ruta nos dirigimos caminando por las cumbres hacia la siguiente cima, en este caso el Pico Bóveda, el cual podíamos diferenciar fácilmente desde la cima del Cueto de la Horcada.

Pico Bóveda desde el Cueto de la Horcada

Pico Bóveda desde el Cueto de la Horcada

La visión desde arriba hacia la siguiente cima presentaba dos zonas bastante complicadas para pasar, en primer lugar tendríamos que bajar por unas laderas empedradas, que con lluvia o nieve hubiesen sido bastante complicadas de bajar, y en segundo lugar veíamos un paso que por su parte izquierda parecía muy complicado, ya que había una gran pared vertical de piedra y por su parte derecha había un precipicio bastante grande hacia Polaciones. Decidimos intentarlo y buscar el mejor camino para salvar estas dos dificultades. La primera de ellas no fue muy complicada e iniciamos un suave descenso hacia la segunda dificultad, la cual se conoce con el nombre del Paso de la Muerte; es éste un collado que queda interrumpido por unas grandes rocas.

Collado del Paso de la Muerte

Collado del Paso de la Muerte

Para atravesar esta dificultad teníamos dos opciones. La primera de ellas es dejarse caer un poco hacia la izquierda del camino, superar las rocas y volver a subir otra vez a la divisoria, con el consiguiente duro ascenso y la segunda opción, que es por la que nos decidimos, que consistía en ir por la derecha y salvar el obstáculo por un estrecho pasillo, en el cual había una cuerda que actuaba de paso manos y que daba un poco de seguridad al paso.

Estrecho pasillo en Paso de la Muerte

Estrecho pasillo en Paso de la Muerte

Una vez pasado el Collado del Paso de la Muerte caminamos de nuevo sin problemas por las alturas; a la izquierda nos quedan la Cuenca Cré y a la derecha la Cuenca de la Lancha. En el horizonte surge la Sierra de Peña Sagra y los Picos de Europa.

Hacia el Pico Bóveda

Hacia el Pico Bóveda

Una corta subida nos conduce al quinto dos mil del día, el Pico Bóveda (2.070 m.), en el cual se puede ver, en lo alto de una roca, a la cual no ascendimos, una cruz indicando la cima.

Cima del Pico Bóveda

Cima del Pico Bóveda

Desde este punto ya se ve nuestro siguiente destino, el Cornón, el de Alto Campoo, el cual no hay que confundir con el de Peña Sagra, que aun teniendo el mismo nombre, están en sierras diferentes. Para dirigirnos hacia la siguiente cima iniciamos un ligero descenso hacia el collado que une los dos picos y desde el que podemos ver unas caídas bastante considerables, por el lado izquierdo de nuestra marcha la Cuenca de Vacarabona, en la zona de Alto Campoo y al lado derecho la Cuenca de Tresabuela en el Valle de Polaciones.

Hacia el Cornón

Hacia el Cornón

Después de una nueva pendiente llegamos a nuestro sexto dos mil del día, el Pico Cornón (2.125 m.), el de mayor altitud de todos los acometidos en este día. En la cima de este Pico destaca un pequeño monumento al montañero y que también sirve como buzón. Se trata de una gran mochila metálica de color rojo.

Cima del Pico Cornón

Cima del Pico Cornón

Una vez en la cima, en la cual no teníamos grandes vistas ya que se nos metió la niebla que subía de Polaciones, nos dirigimos, siguiendo la alambrada al Collado de la Fuente del Chivo, donde se encuentra el aparcamiento y el refugio del mismo nombre.

Hacia el Collado de la Fuente del Chivo

Hacia el Collado de la Fuente del Chivo

Al llegar al refugio de la Fuente del Chivo y mirar atrás pudimos comprobar que ya se había despejado la niebla sobre el Pico Cornón y se tenía una perfecta vista de él.

Cornón desde la Fuente del Chivo

Cornón desde la Fuente del Chivo

Ya en el refugio de la Fuente del Chivo, cumplidos todos los objetivos del día, nos decidimos a realizar nuestra bien merecida parada para comer, justo al lado de la dedicatoria que Gerardo Diego hizo al cercano Pico Tres Mares.

Poema a Pico Tres Mares de Gerardo Diego

Poema a Pico Tres Mares de Gerardo Diego

Una vez finalizada la comida, decidimos caminar un poco más y nos dirigimos hacia el siguiente pico, de muy poca altura y muy cerca de este refugio. Se trataba de la Fuente del Chivo y en el que destaca una gran cruz.

Cruz en cima de Fuente del Chivo

Cruz en cima de Fuente del Chivo

y desde el que se tenía una perfecta vista de Pico Tres mares y de una cima conocida por nosotros ya que la habíamos ascendido no hace mucho, Peña Labra.

Peña Labra dese Fuente del Chivo

Peña Labra dese Fuente del Chivo

Ya no nos quedaba mucho que hacer así que iniciamos el descenso hacia Brañavieja y en vez de hacerlo por la carretera que asciende hasta el mirador de la Fuente del Chivo, lo hicimos bajando por las pistas, ahora sin nieve, de la estación de esquí de Alto campoo. Para ello lo primero que hicimos es dirigirnos por una pista que se dirige hacia Pico Tres Mares.

Pista hacia Pico Tres Mares

Pista hacia Pico Tres Mares

 Y cuando llegamos a un desvío a mano izquierda nos dirigimos por él. Esta pista es uno de los descensos que se puede hacer cuando la estación está con nieve. Fuimos siguiendo los remontes en dirección al aparcamiento de la estación de esquí.

Siguiendo los remontes de la estación de esquí

Siguiendo los remontes de la estación de esquí

 Ya estábamos llegando a la parte final del recorrido cerca del parking de la estación.

Llegando al aparcamiento de la estación de esquí.

Llegando al aparcamiento de la estación de esquí.

Sólo nos faltaba el último tramo para llegar a nuestro destino final y culminar nuestra ruta circular por la Sierra del Cordel, después de haber logrado los seis dos miles del día, Cordel, Iján, Cuencagén, Horcada, Bóveda y Cornón. Este último tramo lo hicimos por la carretera que comunica la estación de esquí de Alto Campoo con el pueblo de Brañavieja.

Carretera hacia Brañavieja

Carretera hacia Brañavieja

Una vez en el Albergue Juvenil Cantabria, donde teníamos aparcado el coche, nos cambiamos el calzado, el cual, aun siendo nuevo no me había hecho ni la más mínima rozadura o marca, y la ropa y nos dirigimos, ya en coche, a tomar un refresco en un bar-restaurante en el pueblo de Riaño.

Para ver la imagen en Wikiloc pinchar sobre la imagen.

Imagen de la ruta en Google Earth

Imagen de la ruta en Google Earth

Curva de distancia-altura

Curva de altura-distancia

Curva de altura-distancia

Brañavieja – Cuencagén – Cordel – Iján – La Horcada – Bóveda – Cornón – El Chivo – Brañavieja
Distancia Total Ruta circular de 17,5 km.
Duración Total El recorrido lo hicimos en casi 7 horas. Estuvimos parados aproximadamente 1 hora y tres cuartos para comer y hacer fotos.
Dificultad La dificultad de la ruta es media, aunque tiene algunos desniveles bastante fuertes.
Desnivel El desnivel es de aproximadamente 500 m. El desnivel acumulado fue de unos 1.400 m.
Tipo de camino Hay tramos de pista, sendero y campo a través.
Agua potable No encontramos agua en todo el recorrido y es recomendable llevarla.
Época recomendada Principalmente en primavera, verano y otoño pero sobre todo siempre que no hay ni nieve ni agua de lluvia ya que lo haría muy peligroso
Cartografía y Bibliografía Hoja 82-III (Valdeprado) y Hoja 82-IV (Espinilla) a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional. Ruta nº 21 del libro de Ramón García “Las montañas del Valle de Campoo”
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc

Por fin el lunes 25 de agosto pudimos realizar nuestra ansiada ruta a Peña Lusa. Todo lo preparamos el día anterior por la noche ya que daban que la previsión del tiempo para este lunes iba a ser la apropiada, cielos despejados, buena temperatura y nada de lluvias. Así que preparamos todo y el lunes a primera hora nos dirigimos hacia los Collados del Asón pasando por Ramales de la Victoria y por el valle de Soba. La razón de ir por Ramales y no por Arredondo era para ver por cuál de los múltiples ascensos a Peña Lusa era el más apropiado en función del tiempo, desde el Portillo de la Sía, desde Lunada o desde los Collados del Asón. Al final como el día, tal y como habían previsto los hombres del tiempo, estaba muy despejado nos decidimos por esta última alternativa ya que nos parecía la más atractiva, aunque no la más suave.

La ruta la hicimos sólo dos senderistas ya que los otros habituales estaban trabajando. Tampoco la hizo mi perro Otto porque pensaba que al ser una zona kárstica iba a ser muy complicada para él. Al final no hubiese sido tan complicada y sólo el tramo final hubiese presentado alguna dificultad para él.

La ruta la iniciamos en un punto ya conocido para nosotros ya que varias rutas de las que hemos realizado comenzaban en este mismo sitio, el aparcamiento de los Collados del Asón, a escasos 100 m. del mirador del nacimiento del Asón, donde en otras ocasiones iniciamos la ruta de Collados del Asón y Glaciar de Bustalveinte –Hondojón, el ascenso al Mortillano, así como la Vuelta al Colina. En este punto aparcamos el coche y preparamos mochilas y material necesario para la ruta.

Aparcamiento en Collado del Asón

Aparcamiento en Collado del Asón

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aquí: (hay que registrarse en Wikiloc)

En este punto hay un letrero indicando la ruta del glaciar de Bustalveinte (PR-S 74)– Hondojón (PR-S 66), el cual tendremos que seguir en un tramo pero en sentido contrario al indicado en el cartel. En este mismo punto también comienza la pista que se dirige hacia el poljé de Brenavinto y la vuelta a la Colina (PR-S 77).

Pista de inicio de la ruta

Pista de inicio de la ruta

Esta pista la seguiremos durante muy poco tiempo ya que al poco de iniciar el ascenso por ella nos encontramos una cabaña y un cerrado para el ganado y es hasta aquí donde seguiremos la pista.

Cabaña con cerrado para el ganado

Cabaña con cerrado para el ganado

Nada más pasar esta cabaña nos tenemos que salir de la pista para dirigirnos hacia la izquierda siguiendo un poste indicador al cual le falta su parte superior. Este fue el camino que usamos cuando regresamos de la ruta del Hondojón. Y que se encontraba justo debajo de los Mazos de Helguera.

Poste indicador sin señal bajo Mazos de Helguera

Poste indicador sin señal bajo Mazos de Helguera

Un poco antes de llegar a este poste nos encontramos un pequeño sendero que íbamos a seguir y que realmente es el camino de regreso de la ruta que habíamos visto reflejado en el cartel indicativo al inicio de la ruta y que venía desde Hondojón.

Pequeño sendero que usamos para ascender

Pequeño sendero que usamos para ascender

En este sendero lo único dificultoso era encontrar el inicio ya que después nos fuimos encontrando diferentes postes indicativos de esta ruta, la del sendero de Hondojón, pero como he citado anteriormente en sentido contrario al que nosotros llevábamos.

Algunos de los postes señalizadores

Algunos de los postes señalizadores

Este primer ascenso nos había cogido un poco en frío y se hacía un poco costoso, pero sólo hasta que fuimos cogiendo tono muscular. Ya desde esta pequeña altura las vistas eran espectaculares, por un lado, hacia el norte se podían ver los Castros de Horneo, zona por la que se encuentra la cueva de Turrutuerta o Cochifrita, que ya visitamos cuando hicimos la vuelta a la Colina.

Castros de Horneo

Castros de Horneo

Hacia el este se veía todo el valle de Soba con algunos de los pueblos que lo forman, así como todos los aerogeneradores que se encuentran cresteando las cimas de las montañas, ya en tierras de Castilla – León.

Valle de Soba y aerogeneradores

Valle de Soba y aerogeneradores

Cuando llevábamos un desnivel de unos 230 metros y 30 minutos de camino siguiendo los indicadores del sendero de Hondojón nos encontramos un hito un poco especial y que nos llamó la atención, una cruz grabada en una piedra.

Hito un poco especial

Hito un poco especial

Continuamos este ascenso dirigiéndonos hacia la zona de los Campanarios, los cuales en esta ocasión íbamos a pasar por su zona sur.

Los Campanarios

Los Campanarios

Desde este punto en que ya nos íbamos a dirigir hacia la parte sur de los Campanarios también había una magnífica vista de los Castros de Horneo y de la Porra de la Colina (1.442 m.)

Castos de Horneo y porra de la Colina al fondo

Castos de Horneo y porra de la Colina al fondo

También desde este punto se podían ver las dos cimas características del Valle de Soba, el Mazo Grande y el Mazo Chico, justo delante del Mortillano.

Mazo Grande, Mazo Chico y Mortillano

Mazo Grande, Mazo Chico y Mortillano

Nada más abandonar estas impresionantes vistas continuamos el ascenso, pero esta vez, ya no por un sendero, sino por mitad de un precioso hayedo que nos protegía del sol, el cual empezaba a despuntar.

Entrando en el hayedo

Entrando en el hayedo

Siguiendo los indicadores por mitad del hayedo nos dirigimos hacia la salida del bosquecillo donde nada más salir nos encontramos un indicador hacia una fuente, la única en todo el camino, la fuente de La Regada.

Indicador hacia la fuente La Regada

Indicador hacia la fuente La Regada

En el camino de ascenso no nos desviamos hacia la fuente, pero en el de regreso, como íbamos bien de tiempo, sí nos dirigimos hacia la fuente, la cual no daba prácticamente nada de agua, aunque había una bañera llena debido al pequeño hilillo de agua que caía sobre ella.

Fuente de La Regada

Fuente de La Regada

Siguiendo por este marcado sendero vimos la primera de las cabañas que se encuentra en la zona próxima al Ojón u Hojón, donde aprovechamos para mirar el mapa y orientarnos para comprobar si el camino que estábamos siguiendo era el correcto.

Primera cabaña en el Ojón

Primera cabaña en el Ojón

El sendero continuaba pegado al vallado de las diferentes cabañas que están situadas en la zona del Ojón. En el camino de regreso vimos como en alguno de estos vallados estaban tranquilamente pastando un grupo de vacas lecheras, aunque nos asaltó la duda de la dificultad que tendrá el ganadero para ordeñar diariamente a estas vacas y bajar la leche. Lo único que viniesen por una pista que se encontraba más adelante o que fuesen vacas no paridas y que por tanto todavía no den leche. Desde esta zona ya se podía ver nuestro objetivo Peña Lusa.

Cabañas en Ojón con Peña Lusa al fondo

Cabañas en Ojón con Peña Lusa al fondo

A la hora de haber comenzado nuestra ruta llegamos a un punto en el cual abandonábamos el sendero que se dirigía hacia Hondojón y cogímos el desvío que se dirigía hacia La Brenía y al sendero de Busturejo.

Desvío a sendero de Busturejo

Desvío a sendero de Busturejo

También en este desvío se encontraba un indicador que marcaba el Hojón (1.029 m.), así que cogimos el camino que se dirigía hacia Busturejo. Desde aquí se veía perfectamente Peña Lusa, aunque no se veía claro cuál era el camino que teníamos que seguir ya que se veía un muro de piedra el cual habría que salvar en algún momento.

Peña Lusa al fondo

Peña Lusa al fondo

Justo delante teníamos un hayedo, el cual la pista libraba por su parte posterior. Seguimos por la pista disfrutando de un agradable aroma que habíamos percibido anteriormente también, era debido a los brezos en flor, olía a la verdadera miel de brezo y además se podían ver a las abejas como iban recogiendo el polen.

Pista entre los brezos

Pista entre los brezos

Empezamos a seguir esta pista que nos dirigía por la Sierra de Helguera y estuvimos caminando por ella unos diez minutos hasta llegar a un pequeño collado desde el que se tenía una magnífica vista del Picón del Fraile sobre los Cubíos de Peña Rubia en Hondojón.

El picón del fraile sobre los Cubíos de Peña Rubia

El picón del fraile sobre los Cubíos de Peña Rubia

Al llegar al collado abandonamos la pista que nos había dirigido por laSierra de Helguera y nos dirigimos hacia la derecha siguiendo los postes indicativos que nos dirigen hacia Bustarejo.

Abandonamos la pista hacia la derecha

Abandonamos la pista hacia la derecha

Estuvimos siguiendo los postes indicativos que nos dirigían paralelos al hayedo al cual teníamos que acceder en dirección hacia el Monte de Busturejo. Llegados a un punto vimos que si seguíamos los postes nos íbamos separando de nuestro destino. Por ese motivo al llegar a una pequeña charca nos desviamos siguiendo un senderillo entre la maleza.

Caminado entre los brezos en dirección a una charca

Caminado entre los brezos en dirección a una charca

En el camino de regreso vimos que si hubiésemos continuado un poco más adelante habríamos visto un sendero que nos dirigía al mismo punto en el que estábamos. Ascendimos un poco y llegamos a un punto en el que se veía el hayedo en el que nos teníamos que meter.

Hayedo que teníamos que atravesar

Hayedo que teníamos que atravesar

 Así que nos dirigimos hacia el hayedo sin tener muy claro el camino que teníamos que seguir. En una primera visión de lo que había detrás del hayedo el ascenso parecía muy complicado porque estaba delante de un muro vertical en el que no se apreciaba ningún paso. Aunque en una segunda visión apreciamos una pequeña rendija en el muro que podría ser el paso para poder seguir nuestro camino, tal y como pudimos comprobar posteriormente.

Rendija que sería el paso para atravesar el muro

Rendija que sería el paso para atravesar el muro

Viendo que existía ese pequeño paso nos introducimos al hayedo sin ver todavía qué camino seguir. Pero al poco de entrar en el hayedo e iniciar el ascenso nos encontramos una serie de postes e hitos que nos decidimos a seguir.

Postes e hitos que seguimos

Postes e hitos que seguimos

Siguiendo estos hitos llegamos hasta la grieta que habíamos visto anteriormente. Desde abajo parecía muy estrecha y desde arriba también, pero comprobamos que era el único paso posible para continuar. A este paso se le conoce con el nombre del Portillo de las Escalerucas.

Portillo de las Escalerucas

Portillo de las Escalerucas

El paso era muy sencillo y realmente ya sabemos porque se llama así, parecían unas escaleras que nos dirigían hacia el otro lado del muro. Así que ascendimos por esas escaleras hasta atravesar el muro.

Subiendo por el Portillo de las Escalerucas

Subiendo por el Portillo de las Escalerucas

Nada más realizar este ascenso por las escaleras nos encontramos un gran hoyo, el hoyo de los Porrones.

Hoyo de los Porrones

Hoyo de los Porrones

En este punto teníamos dos opciones, bordearlo hacia la derecha o hacia la izquierda, así que nos dirigimos por la primera de las opciones, rodeando la dolina hacia la derecha, en dirección al collado de Becerril. Nos movemos por el Collado de Becerril, en la separación entre Cantabria y Castilla – León, entre las Peñas de los Porrones de Busturejo y Peña Becerril que nos sorprende con la visión de la cara oculta del Parque Natural de Collados del Asón: el valle de Lunada, las Machorras el Pico de la Miel y el Castro Valnera.

Lunada, Pico la Miel y Castro Valnera

Lunada, Pico la Miel y Castro Valnera

También desde este collado se podía apreciar el Picón del Fraile sobre el Hondojón.

Picón del Fraile sobre Hondojón

Picón del Fraile sobre Hondojón

Desde aquí nos dirigimos en dirección sur manteniendo la misma cota, dejando el Porrón de Busturejo

Uno de los porrones que dejamos a nuestra izquierda

Uno de los porrones que dejamos a nuestra izquierda

y los Porrones de Lusa a nuestra izquierda.

Porrones de Peña Lusa

Porrones de Peña Lusa

Una vez pasados los Porrones de Peña Lusa nos dirigimos por una vaguada herbosa y empedrada que nos dirigía hacia Peña Lusa.

Vaguada por la que ascendimos

Vaguada por la que ascendimos

Después de un ascenso algo durillo llegamos a nuestro destino final en el que destacaba el típico buzón

Buzón en Peña Lusa

Buzón en Peña Lusa

así como el punto geodésico que no estaba, seguramente derribado por un rayo, y un montón de piedras indicando la cima.

Cima de peña Lusa con Castro Valnera al fondo

Cima de peña Lusa con Castro Valnera al fondo

Desde este punto las vistas eran espectaculares, se podía ver toda Cantabria, así como las montañas de las comunidades limítrofes, incluso creo que de la Rioja. Así que aproveché para hacer una panorámica de 360º. Para ver mejor esta panorámica pinchar en el siguiente enlace. Panorámica de 360º.

Panorámica desde Peña Lusa

Panorámica desde Peña Lusa

Después de disfrutar de estas magníficas vistas nos quedaba el camino de regreso, pero esta vez en vez de hacerlo por el mismo camino buscamos una alternativa para descender. Bajamos por la misma vaguada pero nos quedamos a mitad de la altura donde había un sendero que nos dirigía entre los dos porrones.

Sendero hacia el paso entre los Porrones

Sendero hacia el paso entre los Porrones

Nada más pasar entre los dos porrones nos encontramos un gran hoyo, del cual no hemos podido averiguar el nombre, pero que era casi tan grande como el Hoyo de los Porrones.

El segundo de los hoyos que vimos

El segundo de los hoyos que vimos

Este hoyo lo bordeamos por su lado izquierdo apreciando la gran profundidad que tenía esta dolina.

Bordeando el hoyu

Bordeando el hoyu

Nada más acabar de bordear el hoyo nos dirigimos dirección norte siguiendo unos senderos que llevaban todos hacia el mismo paso, así que seguimos uno de ellos y salimos al borde sur del Hoyo de los Porrones.

Borde sur del Hoyo de los Porrones

Borde sur del Hoyo de los Porrones

Ya en este punto seguimos la misma ruta que habíamos seguido para el ascenso y paramos a comer en el hayedo que se encontraba junto a la fuente de la Regada. Después de aproximadamente seis horas y pico de caminata llegamos al aparcamiento donde nos cambiamos de calzado y refrescamos un poco. Para finalizar nos fuimos hacia el pueblo de Gándara para tomar un refresco y comentar la ruta realizada.

Para ver la ruta en Google Earth pinchar sobre la imagen.

Borde sur del Hoyo de los Porrones

Ruta en Google Earth

Curva de altura en función del tiempo de marcha.

Curva altura - tiempo

Curva altura – tiempo


Collados del Asón – Peña Lusa
Distancia Total Ruta de ida y vuelta por el mismo camino con una pequeña variación de 16,39 km.
Duración Total El recorrido lo hicimos en 6 horas y cuarto. Sólo paramos en la cima y en el hayedo para comer, en total unos 45 minutos.
Dificultad La dificultad de la ruta es media, la endureció el calor y el ascenso final a Peña Lusa
Desnivel El desnivel es de aproximadamente 900 m. El desnivel acumulado fue de 1.400 m.
Tipo de camino Hay tramos de pista, sendero y campo a través.
Agua potable No encontramos agua en todo el recorrido sólo en la Fuente de la Regada, pero estaba prácticamente seca.
Época recomendada Principalmente en primavera y en verano ya que con lluvia o nieve puede ser peligroso, sobre todo en las zonas rocosas.
Cartografía y Bibliografía Hoja 59-IV (Soba) y Hoja 84-II (Bárcena) a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc
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