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En esta ocasión si os habéis fijado en el nombre de la ruta que realizamos, la he llamado “paseo”, es decir, realmente no era una ruta como las que realizamos habitualmente, sino que como el nombre que le he puesto fue un paseo matinal por las montañas de Cantabria. En esta ocasión nos juntamos dos amigos para realizar dicha caminata, la cual realizamos el día 22 de Febrero de 2014.

La verdad que en un principio íbamos a ser cuatro amigos, pero uno de ellos, por problemas laborales, y el otro por cansancio acumulado, se lo perdieron. No teníamos muy claro la zona hacia la que ir. Lo único que teníamos claro es que queríamos que fuese por una zona con nieve, para poder hacerla con raquetas, que no estuviese muy lejos de Santander y que pudiésemos regresar a casa antes de las 15:00 horas. Por ese motivo decidimos dirigirnos hacia la estación de Esquí de Lunada, la cual actualmente se encuentra casi abandonada y según nos contaron por “problemas políticos”.

Estación de esquí de Lunada

Estación de esquí de Lunada

¿Cuál fue nuestro primer problema? pues que en vez de poder ir por el camino natural hacia Lunada, que sería Santander, Solares, Liérganes, San Roque Río Miera, La Concha y Portillo de Lunada, tuvimos que coger un camino bastante más largo, ¿porqué? pues porque resulta “muy caro” la limpieza de la nieve de esta carretera la cual actualmente tiene muy poco uso, pero seguro que si pasara una quitanieves cada cierto tiempo la gente de Cantabria podría disfrutar de este paraje, tal y como comenta mi amigo Carlos.

Portillo de Lunada con algunos neveros

Portillo de Lunada con algunos neveros

De esto nos dimos cuenta cuando al final del paseo había bastante gente disfrutando de la nieve, pero la mayor parte era del País Vasco, ya que les queda más cerca que a nosotros.

Vecinos del País Vasco disfrutando de la estación de esquí de Lunada

Vecinos del País Vasco disfrutando de la estación de esquí de Lunada

Entonces tuvimos que ir por el camino más largo, para ello nos tuvimos que dirigir hacia La Vega de Pas y allí ascender por el puerto de Estacas de Trueba y luego seguir paralelo al río que lleva el mismo nombre, el río Trueba. Aunque el camino fuese más largo, la verdad que mereció la pena por dos motivos. Primero porque al ascender por este puerto pudimos disfrutar de cerca del paso de una manada de 6 rebecos que cruzaron la carretera por delante nuestro, lo malo que no nos dio tiempo a fotografiarlos. Y segundo porque el paisaje era increíble, todo cubierto de nieve y con una magnífica vista de la parte sur de las montañas que normalmente podemos ver desde la bahía de Santander. En concreto, ya una vez pasado el puerto de Estacas de Trueba teníamos una magnífica vista del Castro Valnera, el pico de la Miel y algunos más de esta zona.

Castrovalnera por su parte sur

Castro Valnera por su parte sur

También cuando llegábamos a nuestro destino final pudimos ver, desde bastante cerca, el Picón del Fraile (1.632 m.), también conocido con el nombre de Pico Las Motas, donde destaca la gran bola del acuartelamiento Aéreo Espinosa de los Monteros-Soba y Escuadrón de Vigilancia Aérea nº 12 (EVA nº 12).

Escuadrón de Vigilancia Aérea en Picón del Fraile

Escuadrón de Vigilancia Aérea en Picón del Fraile

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aquí: (hay que registrarse en Wikiloc)

Una vez que nos íbamos acercando a la estación de esquí veíamos que cada vez había más nieve, hasta que llegó el momento que ya no podíamos avanzar con el coche y decidimos aparcar a la orilla de la carretera, lugar donde nos encontramos bastante gente que o iba a practicar con raquetas, con esquí de fondo e incluso algunos con grampones porque tenían intención de subir a zonas con hielo.

Lugar donde dejamos el coche

Lugar donde dejamos el coche

 Una vez en el aparcamiento nos ataviamos de todo lo necesario para comenzar a caminar, guantes, gorro, ya que aunque el día estaba bastante despejado, hacía algo de frío y lo principal las raquetas para poder caminar por la nieve, ya que todo el camino, desde que salimos hasta que llegamos sería por este medio. Lo primero que hicimos fue dirigirnos hacia la estación de esquí.

Caminando hacia la Estación de esquí de Lunada

Caminando hacia la Estación de esquí de Lunada

Una vez que llegamos al edificio principal de la estación de esquí ya nos tuvimos que empezar a quitar algo de ropa ya que empezábamos a sudar debido al buen tiempo y al primer esfuerzo que íbamos a tener que hacer. Desde este edificio, dejamos a nuestra izquierda todos los remontes de la estación y nos fuimos hacia la primera cima que se encontraba más al norte de la estación de esquí. La subida era bastante pindia, aunque con las raquetas se nos hacía bastante sencillo.

Subiendo la primera gran cuesta

Subiendo la primera gran cuesta

La cima estaba cerca, pero aunque parezca que era sencillita, era bastante durilla, sobre todo porque acabábamos de empezar a andar y todavía estábamos calentando músculos.

Llegando a la cima

Llegando a la cima

Aproximadamente a la media hora de iniciar la ruta ya estábamos en la parte superior de la cima y desde este punto teníamos una magnífica vista del Picón del Fraile.

Picón del Fraile

Picón del Fraile

Así como una imagen de uno de nuestros próximo objetivos, Peña Lusa, la cual tenemos intención de realizar desde el Portillo de La Sía. En este caso la visión de la cima no era completa ya que se encontraba escondida entre unas nubes.

Peña Lusa entre las nubes

Peña Lusa entre las nubes

También mirando hacia el nordeste podíamos ver la carretera de ascenso del portillo de Lunada con los tres o cuatro neveros que dificultan el subir por él. Es la foto que puse anteriormente y que titulé como “Portillo de Lunada con algunos neveros”. Una vez en la cima comenzamos a caminar cresteando siguiendo la divisoria entre Cantabria y Castilla-León con dirección hacia la siguiente cima, la cual veíamos bastante cerca. En este camino pudimos ver, desde un poco más lejos, la Sierra de La Vaga, el Colina y como no, el Picón del Fraile con su bola característica.

Sierra de La Vaga, Colina y Picón del Fraile

Sierra de La Vaga, Colina y Picón del Fraile

Continuamos caminando hasta llegar a la siguiente cima, la cual ya conocíamos ya que la ascendimos hace algún tiempo cuando hicimos el Castro Valnera desde Lunada. Era el Pico de la Miel (1.573 m.), el cual se caracteriza por el buzón y por una especie de pequeña “estatua homenaje” que hay en la cumbre.

En el Pico la Miel

En el Pico la Miel

Desde aquí había dos imágenes impresionantes. La primera de ellas con Las Enginzas, Peña Cabarga y Santander al fondo.

Enguinzas, Peña Cabarga y Santander

Enguinzas, Peña Cabarga y Santander

Y la segunda, más espectacular que la anterior con el Castro Valnera (1.718 m.) totalmente nevado y en el que se podían observar diferentes grupos que habían accedido a la cumbre. La verdad que parecía que, en el día de hoy, su ascenso estaba bastante complicado por la nieve y el hielo. Es más la gente que había ascendido lo había hecho con grampones, según lo que nos dijo un montañero que nos encontramos, ya que sino sería bastante peligroso.

Castro Valnera totalmente nevado

Castro Valnera totalmente nevado

Continuamos cresteando hasta la siguiente cima desde la cual se veía un punto de salida para acometer el ascenso al Castro Valnera, las cabañas del Bernacho. Casi en este punto es el lugar a donde llega uno de los remontes de la estación y aquí es donde nos encontramos con un montañero, el cual iba con grampones, que nos comentó la problemática que hay con la estación de esquí. Parece ser que, según él, hay problemas entre el ayuntamiento que lleva la concesión de dicha estación, el cual solicita una cantidad de dinero por dicha concesión, y el empresario, que dice que el dinero que le pide el ayuntamiento es superior a lo que el luego va a poder sacar por la explotación de la estación. Al final la estación cerrada y prácticamente abandonada y los más perjudicados la gente que le gustaría disfrutar de ella.

En este punto nos decidimos a iniciar el descenso por la parte sur de la estación, dejando toda la estación a nuestra izquierda y viendo como algunos esquiadores, que lógicamente habían ascendido previamente haciendo esquí de fondo, iniciaban el descenso a toda velocidad.

Iniciando el descenso hacia la estación

Iniciando el descenso hacia la estación

En este descenso paramos un momento para poder disfrutar de la hermosa vista que teníamos a nuestro alrededor. En primer lugar pudimos ver una de las cimas en la que habíamos estado hace unos minutos y que se encuentra en la divisoria entre Cantabria y Castilla-León.

Cima en divisoria de Cantabria y Castilla-León

Cima en divisoria de Cantabria y Castilla-León

Y como no, aprovechando que se había despejado la cima de Peña Lusa, próximo objetivo, no pude resistirme a realizar una foto de dicha cima.

Peña Lusa totalmente despejada

Peña Lusa totalmente despejada

Continuamos descendiendo hasta llegar a los coches donde picamos un par de sandwiches de tortilla y ya nos dirigimos de nuevo hacia casa, eso si otra vez pasando por la Vega de Pas, donde aprovechamos para comprar unos “sobaos pasiegos” en casa Zapita, los cuales estaban buenísimos.

Para ver la ruta en Google Maps pinchar sobre la imagen

Imagen de Google Earth

Imagen de la ruta en Google Earth

Curva de altura en función del tiempo de marcha

Curva altura- tiempo

Curva altura- tiempo

Estación de esquí de Lunada a Pico la Miel
Distancia Total Paseo circular con raquetas de 4,7 Km.
Duración Total El recorrido lo hicimos en 2 horas y 10 minutos.
Dificultad La dificultad de la ruta es baja, la endurece un poco la subida desde la estación hasta el Pico la Miel.
Desnivel El desnivel es de aproximadamente 360 m.
Tipo de camino Al ser un recorrido con raquetas, todo el recorrido es campo a través sobre la nieve.
Agua potable El único punto para agua potable está en la estación de esquí.
Época recomendada Lógicamente al quererlo hacer con raquetas hay que hacerlo en un buen día de invierno.
Cartografía y Bibliografía Hoja 59-II (Arredondo) y 59-IV (Veguilla) a escala 1:25.000 (Espinilla) del Instituto Geográfico Nacional.
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc

El miércoles 29 de enero nos juntamos un grupo, algo más grande de lo acostumbrado, para hacer una ruta de senderismo. Las perspectivas no eran muy buenas, mucha gente de diferentes condiciones físicas, recorrido muy largo y sobre todo una previsión meteorológica no mala, sino peor, daban viento, lluvia y nieve.

El grupo era algo mayor que en otras ocasiones ya que en vez de ser los cuatro o cinco que vamos habitualmente, eramos un grupo de 65 personas de las cuales 7 eramos adultos y actuábamos como guías de la ruta y el resto eran un grupo de alumnos de edades muy diversas, entre los 16 y los 25 años. Esta ruta la hicimos con motivo de la festividad del patrón del colegio en el que trabajo, es decir de San Juan Bosco, fundador de los Salesianos.

El tiempo que daban era muy malo. Incluso nos pensamos en cambiar de día, pero ese cambio era bastante complicado, así que nos tiramos para adelante y nos decidimos a realizarla. Además, como dice un dicho de la gente que sale a la montaña, “al monte hay que salir, incluso cuando hace bueno”. Luego todas las previsiones se cumplieron y tuvimos, primero buen tiempo con bastante viento, luego nos empezó a nevar y por último agua con viento, lo que hizo que al final llegásemos a nuestro destino final empapados.

La ruta que habíamos programado, y que al final realizamos, partía del pueblo de Astrana en el Valle de Soba y finalizaría en el pueblo de Riba en el Valle de Ruesga. En el principio de este recorrido nos desviaríamos hacia la torca del Mortero de Astrana, una de las mayores cavidades de esta zona que comunica con el sistema Mortillano y con un recorrido de galerías subterráneas de casi 130 km.

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La travesía comienza en el pueblo de Astrana (Valle de Soba). Allí frente a su Iglesia y entre esta y una casa con una entrada porticada, nace una pista. Un cartel señalizador nos da los siguientes datos: Riva – PRS-13 – Marcas blanco + amarillo – 16 Km – 5 h 15 m.

Señalización junto a la Iglesia en Astrana

Señalización junto a la Iglesia en Astrana

Esta pista nos saca fuera del pueblo y asciende por una zona despejada. Al cabo de un rato hay una curva a la derecha y continuamos por la amplia pista.

Saliendo del pueblo de Astrana

Saliendo del pueblo de Astrana

Nada más abandonar el pueblo teníamos una bonita al sur de nuestra posición en la que se veían los cercanos aerogeneradores de la frontera con la Comunidad de Castilla-León, en concreto con la provincia de Burgos. En ella se encuentra la zona de las Cañoneras y el Picón Blanco.

Zona de las Cañoneras y Picón Blanco

Zona de las Cañoneras y Picón Blanco

A los seiscientos metros del inicio de la ruta nos encontramos un desvío hacia la izquierda el cual no cogemos y seguimos por el camino cementado que va en ascenso y que nos permite apreciar al fondo los dos mazos, Mazo Grande o Mazo de San Pedro (1.211 m.) y Mazo Chico (1.126 m.) ambos pertenecientes a la Sierra de Hornijo, entre ambos, en la zona conocida como Entremazos, es por donde va a discurrir la travesía. También se puede apreciar a la izquierda de ellos el Pico Tejes (1.189 m.), lugar donde se encuentra Garma Ciega, perteneciente al Sistema Mortillano.

Mazo Grande y Mazo Chico

Mazo Grande y Mazo Chico

A los quince  o a los 1.250 metros de comenzar la ruta encontramos una señal que nos desvía hacia la Torca del Mortero de Astrana, desvío que cogimos la mayoría de los senderistas para poder apreciar la grandeza de esta cavidad.

Desvío hacia la Torca del Mortero de Astrana

Desvío hacia la Torca del Mortero de Astrana

Por aquí nos dirigimos campo a través, por un pequeño sendero abierto por los diferentes senderistas y espeleólogos, que se dirigen hacia esta Torca. Al poco rato encontramos un hito en mitad de este sendero que nos hace desviarnos hacia el fondo de un pequeño valle.

Hito para desviarnos hacia la Torca

Hito para desviarnos hacia la Torca

Una vez cogido ese desvío junto al hito no hay pérdida ya que se ve un senderillo que se abre entre el prado y las rocas que nos dirige hacia nuestro destino.

Descendiendo desde el hito hacia la Torca.

Descendiendo desde el hito hacia la Torca.

Seguimos caminando, buscando el camino que nos dirige hacia la entrada a esta cavidad, el cual, aún no estando marcado, no es muy difícil de seguir. Algunos tramos había que ir entre la maleza y pequeños árboles.

Hacia la Torca.

Hacia la Torca.

Una vez pasadas estas zonas de maleza llegamos al único punto algo complicadillo, sobre todo para un grupo tan grande, ya que se trataba de una zona en la que había un estrechamiento y había que seguir un pasamanos en el que el punto de apoyo para los pies no era muy cómodo. Después había un estrechamiento donde alguno tuvo que quitarse la mochila ya que sino no entraba. Yendo con cuidado no tuvimos ningún incidente desagradable, eso sí, tuvimos que ir con bastante precaución.

Pasamanos y estrechamiento.

Pasamanos y estrechamiento.

Una vez pasada esta zona ya el camino era mucho más cómodo y espectacular, eso sí teníamos que ir pegados a la parte izquierda, ya que a la derecha estaba el precipicio de entrada a la Torca. Esta es una zona en la que en momentos de malas condiciones meteorológicas las cabras se protegen del agua. Esto se notaba ya que esta zona estaba llena de excrementos de estos animales.

Dirigiéndonos hacia la Torca en zona protegida del agua.

Dirigiéndonos hacia la Torca en zona protegida del agua.

En este punto ya teníamos una visión completa  de la entrada al Mortero de Astrana y en la que se podía apreciar cómo un desprendimiento había caído en uno de los lados. Esta es una zona donde antes había una cuerda para realizar el descenso de entrada a la Torca mediante un bonito rapel.

Torca de Mortero de Astrana

Torca de Mortero de Astrana

Aquí también nos dedicamos a realizar unas fotografías de esta magnífica cavidad.

Observando la cavidad

Observando la cavidad

Una vez vista la cavidad nos dirigimos por el mismo camino hacia la pista principal. Lo único que en vez de regresar por el mismo sitio continuamos bordeando la Torca y dejándola a nuestra derecha y llegando de nuevo al estrechamiento y el pasamanos.

Una vez en la pista principal continuamos por la pista principal en la que encontramos las líneas blanco y amarillas de Pequeño Recorrido y dejamos un primer desvío a mano derecha (nada más incorporados a la pista principal) y posteriormente otro a mano izquierda a los 700 metros de nuestra incorporación a la pista.

Siguiendo por la pista, entraremos en un pequeño grupo de hayas, y es en este punto donde encontraremos una bifurcación a la derecha que no tomaremos y la cual se dirige hacia el pueblo de San Pedro de Soba. Nosotros tomaremos la pista principal -un poste con la marca del PR, situado a la derecha de nuestra marcha, nos lo indica, aunque la señal se encuentra tirada en el suelo y puede dar lugar a confusión ya que no se sabe para dónde indica – la cual girará levemente a la izquierda y nos permitirá acercarnos a un conjunto de cabañas, rodeadas de verdes pastizales. A esta zona se le llama Juan Briza.

Desvío hacia la izquierda con poste en el suelo

Desvío hacia la izquierda con señal en el suelo

 Continuando por esta principal, sin coger el desvío, nos empieza a empeorar el tiempo, comienza a nevar levemente, aunque con un viento bastante fuerte. La pista hace una gran curva hacia la derecha. Pasadas las bordas la pista se vuelve a empinar hasta que finaliza en una zona ancha (allí aparcan sus coches las personas que van a realizar espeleología). Es en este punto donde giraremos a la izquierda, para coger un camino (zona de barro) que nos colocará en las faldas del Mazo Grande, si cogiésemos el camino de la derecha nos llevaría de nuevo al cruce anterior que se dirigía hacia San Pedro de Soba. Pasado este cruce tenemos una bonita pero nublada vista de la Sierra de Hornijo.

Sierra de Hornijo

Sierra de Hornijo

En este punto la nieve y el mal tiempo ya iba en aumento, pero podíamos distinguir claramente la cima del Mazo Chico a la izquierda de nuestra pista y justo delante el collado de Entremazos.

Mazo Chico y el collado de Entremazos

Mazo Chico y el collado de Entremazos

Después de haber realizado una leve ascensión, a la hora y tres cuartos de comenzada la ruta, una marca de PR, nos indica que giremos a la derecha, para a continuación pasar entre los dos Mazos (a ese paso se le denomina paso Entremazos).

Desvío para Entremazos

Desvío para Entremazos

Cruzado el paso llamado Entremazos, el camino vuelve a empinarse ligeramente hasta llegar a un cruce que a la derecha nos permitiría llegar a unas bordas e ir hacia el Hornijo. No obstante nosotros seguiremos de frente. Un poste señalizador de PR nos lo indica. En la zona izquierda (según nuestro sentido de marcha) se encuentra una pequeña depresión llamada Llana la Cueva donde se encuentra la cueva de Hoyo Cellagua. Desde este punto se ve una cima con una cavidad que parece una entrada a una cueva en la Sierra de Hornijo.

Cima con cavidad

Cima con cavidad en Sierra de Hornijo

A nuestra izquierda se encuentra el Pico Tejes ( 1.189 m ), que junto con el Mazo Chico ( 1.126 m ) son dos agrestes picos cuyas paredes en sus vertientes orientales flanquean el Hoyo Cellagua ( 964 m ) cerrándolo tanto por el oeste como por el Sur, siendo las vertientes norte y este del hoyo mucho más suaves.

Pico Tejes

Pico Tejes

Continuamos en este ligero ascenso que nos llevaría hacia el Alto del Crucero, pasando junto a unas cabañas que se encuentran a nuestra derecha en la zona conocida con el nombre de La Espina, por estar en las faldas del Cotero La Espina (1.159 m.)

Cabañas en la zona La Espina

Cabañas en la zona La Espina

aquí dejamos un desvío a la derecha que se dirige sólo hasta las cabañas.

Desvío hacia las cabañas de La Espina

Desvío hacia las cabañas de La Espina

Continuamos ascendiendo, entre una buena capa de nieve, hacia nuestro siguiente punto de control, el Alto del Crucero, el cual todavía vemos a lo lejos. Observando justo delante nuestro a la derecha del Alto del Crucero, la cima del Hornijo (1.258 m.)

Hacia el Alto Crucero

Hacia el Alto del Crucero con Hornijo a la derecha al fondo

Vamos llegando al final de esta suave ascensión y llegamos al Alto del Crucero (1.065 m.), la zona más alta a la que se llega en esta travesía. Esta es la zona donde se regresaría a la ruta principal si hubiésemos decidido ascender hasta el Hornijo, cosa que no hicimos por el mal tiempo. A partir de aquí, el camino que traemos empieza a descender ligeramente hacia el valle de Ruesga, dejando a la derecha el cordal del Hornijo y a la izquierda la Porra de Mortillano, la cual no se podía distinguir entre la niebla. Un poco más adelante de este punto se debería empezar a distinguir la costa en un día de mejores condiciones meteorológicas. Iniciado el descenso hacia el Valle de Ruesga, nos encontraremos con un primer llano. En este punto en la zona ubicada entre el macizo del Hornijo y Peñas Rocías.

Estribaciones de Peñas Rocias y abajo el Hoyo Salzoso

Estribaciones de Peñas Rocias y abajo el Hoyo Salzoso

En esta zona encontraremos una cabaña semiderruida construida al amparo de una gran roca, y allí volveremos a encontrarnos con marcas de PR. La vaguada la dejaremos atravesando una cerca de madera.

Vaya de madera que tuvimos que cruzar

Cerca de madera que tuvimos que cruzar

A partir de este punto comienza la zona de rocas en el suelo y por ello deberemos de caminar muy atentos al terreno que pisamos. Pasada la cerca nos encontraremos en la zona que se denomina Hoyo Salzoso, zona muy bonita entre grandes moles de rocas y con zonas extensas de pastos verdes.) Lo primero que nos encontramos al entrar en Hoyo Salzoso son una serie de cabañas, algunas en muy mal estado y otras más o menos bien conservadas.

Cabañas en entrada a Hoyo Salzoso

Cabañas en entrada a Hoyo Salzoso

Una vez pasadas estas primeras cabañas ya estamos totalmente dentro del Hoyo Salzoso, el segundo más profundo y grande de esta zona. La fotografía da una idea de lo enorme que es este hoyo.

Hoyo Salzoso

Hoyo Salzoso

En unas de estas cabañas paramos y aprovechamos para comer después de casi tres horas de recorrido. Menos mal que en este momento el tiempo nos respetó y pudimos comer sin viento ni nieve.

Comiendo en cabañas en Hoyo Salzoso

Comiendo en cabañas en Hoyo Salzoso

Una vez repuestas las fuerzas continuamos nuestro camino hacia nuestro destino final, parece que el tiempo mejora, pero va a ser una falsa ilusión. A partir de aquí el camino se pone más incómodo y peligros por las piedras y sobre todo porque están mojadas y las caídas y resbalones son constantes, se hace necesario el uso de los bastones para poder mantenerse en pie. Aquí los que no llevaban un calzado apropiado lo pasaron bastante mal.

Comienza el camino difícil

Comienza el camino difícil

Iniciamos un descenso bastante complicado pero que gracias a que el tiempo había mejorado, dentro de lo que cabe, no se nos hizo muy complicado. ya se puede ver el enorme bosque de hayas y al poco rato de entrar en esta zona nos encontraremos con los postes señalizadores de la divisoria territorial entre los valles de Soba y de Ruesga. Desde este punto en día claro podremos divisar la costa de Laredo-Santoña y las cumbres gemelas de Muhir.

Santoña y el Muhir al fondo

Laredo-Santoña y el Muhir al fondo

Desde la parte superior se puede divisar un bosque de impresionantes hayas que se encuentra justo antes del Hoyo Masayo y el cual tenemos que atravesar. Algunas de estas espectaculares hayas han sido abatidas por los fuertes vientos del Norte y a veces las hayas caídas dificultan el paso, pues están en el medio del camino.

Hayedo antes de Hoyo Masayo

Hayedo antes de Hoyo Masayo

Continuamos el complicado y resbaladizo descenso hacia el hayedo.

Descendiendo hacia el hayedo

Descendiendo hacia el hayedo

Sorteando varios árboles caídos, entre el denso ramaje se distingue abajo una extensa zona desprovista de arbolado. Es la impresionante hondonada de Hoyo Masayo, de dimensiones comparables a los grandes “jous” de los Picos de Europa, pero a mucha menor altitud y tapizado de pastizales. En este punto podemos acometer dos caminos diferentes, uno siguiendo las marcas blancas y amarillas del pequeño recorrido y que circula por el margen derecho del Hoyo Masayo o el que elegimos nosotros que fue bajar a la parte más baja del hoyo y volver ascender. Primero iniciamos el descenso por la ladera sur.

Bajando al Hoyo Masayo

Bajando al Hoyo Masayo

Ya una vez abajo en esta fotografía se puede ver la grandeza de este hoyo.

Grupo de senderistas descendiendo hacia el Hoyo Masayo

Grupo de senderistas descendiendo hacia el Hoyo Masayo

Uno de los grupos de cimas que cierran el gran Hoyo Masayo.

Cierre del Hoyo Masayo

Cierre del Hoyo Masayo

Una vez en la parte superior del Hoyo Masayo se puede observar la dureza del ascenso, sobre todo con los copos de nieve que empezaron a caer.

Parte superior del Hoyo Masayo (Zona norte)

Parte superior del Hoyo Masayo (Zona norte)

En esta fotografía se puede ver la gran cantidad de nieve que caía.

Fuerte nevada

Fuerte nevada

Una vez alcanzada la parte superior del hoyo volvemos a encontrar los postes que indican el camino del PR., retomando el camino empedrado, que desciende por otro hayedo asentado sobre el agreste lapiaz y en el que nos encontramos varios hayas en mitad del camino que tenemos que sortear. Ahora si que nos llueve y ya estamos deseando llegar al final, pero todavía nos queda un buen tramo para llegar a Riba.

Camino empedrado

Camino empedrado

En el relieve atormentado, el camino es relativamente cómodo, conservando algún tramo en muy buen estado, como el del puente de Carcajil, realizado con el fin de salvar el fondo de un hoyo. Después de la salvaje espectacularidad de estos parajes, nos parece haber pasado una frontera imaginaria al llegar a las primeras cabañas, algunas derruidas.

Zona con cabañas

Zona con cabañas y cerrados

 

Hemos llegado a Las Cerrojas. El paso del tiempo y las modernas comodidades han hecho que algunas de las cabañas más aisladas se hayan abandonado. aún así, todavía son utilizadas una buena parte de las mismas, y entre ellas, por estrechos senderos, continúa el descenso.

Grupo bajo la lluvia

Grupo bajo la lluvia

Pasados los prados se regresa a los dominios del encinar, retomando la senda empedrada. Dejamos a la derecha la surgencia que suministra el agua al pueblo de Riba, la Fuente de las Pilucas, en una de las curvas del camino.

Hacia Riba

Hacia Riba

Más abajo, el camino pasa junto a unas cabañas, desemboca en un callejo y entre tapias, por la derecha, nos lleva al pueblo de Riba, capital del municipio de Ruesga, a orillas del Asón.

Para ver la ruta en Wikiloc pinchar en la imagen.

Trazado de la ruta en Google Earth

Trazado de la ruta en Google Earth

Curva de altura-tiempo

Curva de nivel altura-tiempo

Curva de nivel altura-tiempo

 

Astrana – Torca Mortero de Astrana – Hoyo Salzoso – Hoyo Masayo – Riba
Distancia Total Ruta no circular de casi 17 km.
Duración Total El recorrido lo hicimos en 6 horas, parando para comer y descansar unos 45 minutos.
Dificultad La dificultad de la ruta es media, lo que lo dificultó fue el mal tiempo, la nieve, el viento y sobre todo la lluvia.
Desnivel El desnivel es de aproximadamente 440 m. de ascensión y 990 de bajada. Con un desnivel acumulado de ascenso de 1.000 y de unos 1.500 m. de descenso.
Tipo de camino El recorrido es por pista, senderos y zonas rocosas.
Agua potable Sólo vimos fuentes en el pueblo, en las cabañas y ya llegando al pueblo de Riba.
Época recomendada En otoño o primavera en invierno con la lluvia y nieve es duro y peligroso en algunos tramos.
Cartografía y Bibliografía Hoja 59-II (Arredondo) y 59-IV (Veguilla) a escala 1:25.000 (Espinilla) del Instituto Geográfico Nacional.Editorial CETYMA, “Macizo Hornijo” escala 1:20.000
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