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Por fin el lunes 25 de agosto pudimos realizar nuestra ansiada ruta a Peña Lusa. Todo lo preparamos el día anterior por la noche ya que daban que la previsión del tiempo para este lunes iba a ser la apropiada, cielos despejados, buena temperatura y nada de lluvias. Así que preparamos todo y el lunes a primera hora nos dirigimos hacia los Collados del Asón pasando por Ramales de la Victoria y por el valle de Soba. La razón de ir por Ramales y no por Arredondo era para ver por cuál de los múltiples ascensos a Peña Lusa era el más apropiado en función del tiempo, desde el Portillo de la Sía, desde Lunada o desde los Collados del Asón. Al final como el día, tal y como habían previsto los hombres del tiempo, estaba muy despejado nos decidimos por esta última alternativa ya que nos parecía la más atractiva, aunque no la más suave.

La ruta la hicimos sólo dos senderistas ya que los otros habituales estaban trabajando. Tampoco la hizo mi perro Otto porque pensaba que al ser una zona kárstica iba a ser muy complicada para él. Al final no hubiese sido tan complicada y sólo el tramo final hubiese presentado alguna dificultad para él.

La ruta la iniciamos en un punto ya conocido para nosotros ya que varias rutas de las que hemos realizado comenzaban en este mismo sitio, el aparcamiento de los Collados del Asón, a escasos 100 m. del mirador del nacimiento del Asón, donde en otras ocasiones iniciamos la ruta de Collados del Asón y Glaciar de Bustalveinte –Hondojón, el ascenso al Mortillano, así como la Vuelta al Colina. En este punto aparcamos el coche y preparamos mochilas y material necesario para la ruta.

Aparcamiento en Collado del Asón

Aparcamiento en Collado del Asón

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aquí: (hay que registrarse en Wikiloc)

En este punto hay un letrero indicando la ruta del glaciar de Bustalveinte (PR-S 74)– Hondojón (PR-S 66), el cual tendremos que seguir en un tramo pero en sentido contrario al indicado en el cartel. En este mismo punto también comienza la pista que se dirige hacia el poljé de Brenavinto y la vuelta a la Colina (PR-S 77).

Pista de inicio de la ruta

Pista de inicio de la ruta

Esta pista la seguiremos durante muy poco tiempo ya que al poco de iniciar el ascenso por ella nos encontramos una cabaña y un cerrado para el ganado y es hasta aquí donde seguiremos la pista.

Cabaña con cerrado para el ganado

Cabaña con cerrado para el ganado

Nada más pasar esta cabaña nos tenemos que salir de la pista para dirigirnos hacia la izquierda siguiendo un poste indicador al cual le falta su parte superior. Este fue el camino que usamos cuando regresamos de la ruta del Hondojón. Y que se encontraba justo debajo de los Mazos de Helguera.

Poste indicador sin señal bajo Mazos de Helguera

Poste indicador sin señal bajo Mazos de Helguera

Un poco antes de llegar a este poste nos encontramos un pequeño sendero que íbamos a seguir y que realmente es el camino de regreso de la ruta que habíamos visto reflejado en el cartel indicativo al inicio de la ruta y que venía desde Hondojón.

Pequeño sendero que usamos para ascender

Pequeño sendero que usamos para ascender

En este sendero lo único dificultoso era encontrar el inicio ya que después nos fuimos encontrando diferentes postes indicativos de esta ruta, la del sendero de Hondojón, pero como he citado anteriormente en sentido contrario al que nosotros llevábamos.

Algunos de los postes señalizadores

Algunos de los postes señalizadores

Este primer ascenso nos había cogido un poco en frío y se hacía un poco costoso, pero sólo hasta que fuimos cogiendo tono muscular. Ya desde esta pequeña altura las vistas eran espectaculares, por un lado, hacia el norte se podían ver los Castros de Horneo, zona por la que se encuentra la cueva de Turrutuerta o Cochifrita, que ya visitamos cuando hicimos la vuelta a la Colina.

Castros de Horneo

Castros de Horneo

Hacia el este se veía todo el valle de Soba con algunos de los pueblos que lo forman, así como todos los aerogeneradores que se encuentran cresteando las cimas de las montañas, ya en tierras de Castilla – León.

Valle de Soba y aerogeneradores

Valle de Soba y aerogeneradores

Cuando llevábamos un desnivel de unos 230 metros y 30 minutos de camino siguiendo los indicadores del sendero de Hondojón nos encontramos un hito un poco especial y que nos llamó la atención, una cruz grabada en una piedra.

Hito un poco especial

Hito un poco especial

Continuamos este ascenso dirigiéndonos hacia la zona de los Campanarios, los cuales en esta ocasión íbamos a pasar por su zona sur.

Los Campanarios

Los Campanarios

Desde este punto en que ya nos íbamos a dirigir hacia la parte sur de los Campanarios también había una magnífica vista de los Castros de Horneo y de la Porra de la Colina (1.442 m.)

Castos de Horneo y porra de la Colina al fondo

Castos de Horneo y porra de la Colina al fondo

También desde este punto se podían ver las dos cimas características del Valle de Soba, el Mazo Grande y el Mazo Chico, justo delante del Mortillano.

Mazo Grande, Mazo Chico y Mortillano

Mazo Grande, Mazo Chico y Mortillano

Nada más abandonar estas impresionantes vistas continuamos el ascenso, pero esta vez, ya no por un sendero, sino por mitad de un precioso hayedo que nos protegía del sol, el cual empezaba a despuntar.

Entrando en el hayedo

Entrando en el hayedo

Siguiendo los indicadores por mitad del hayedo nos dirigimos hacia la salida del bosquecillo donde nada más salir nos encontramos un indicador hacia una fuente, la única en todo el camino, la fuente de La Regada.

Indicador hacia la fuente La Regada

Indicador hacia la fuente La Regada

En el camino de ascenso no nos desviamos hacia la fuente, pero en el de regreso, como íbamos bien de tiempo, sí nos dirigimos hacia la fuente, la cual no daba prácticamente nada de agua, aunque había una bañera llena debido al pequeño hilillo de agua que caía sobre ella.

Fuente de La Regada

Fuente de La Regada

Siguiendo por este marcado sendero vimos la primera de las cabañas que se encuentra en la zona próxima al Ojón u Hojón, donde aprovechamos para mirar el mapa y orientarnos para comprobar si el camino que estábamos siguiendo era el correcto.

Primera cabaña en el Ojón

Primera cabaña en el Ojón

El sendero continuaba pegado al vallado de las diferentes cabañas que están situadas en la zona del Ojón. En el camino de regreso vimos como en alguno de estos vallados estaban tranquilamente pastando un grupo de vacas lecheras, aunque nos asaltó la duda de la dificultad que tendrá el ganadero para ordeñar diariamente a estas vacas y bajar la leche. Lo único que viniesen por una pista que se encontraba más adelante o que fuesen vacas no paridas y que por tanto todavía no den leche. Desde esta zona ya se podía ver nuestro objetivo Peña Lusa.

Cabañas en Ojón con Peña Lusa al fondo

Cabañas en Ojón con Peña Lusa al fondo

A la hora de haber comenzado nuestra ruta llegamos a un punto en el cual abandonábamos el sendero que se dirigía hacia Hondojón y cogímos el desvío que se dirigía hacia La Brenía y al sendero de Busturejo.

Desvío a sendero de Busturejo

Desvío a sendero de Busturejo

También en este desvío se encontraba un indicador que marcaba el Hojón (1.029 m.), así que cogimos el camino que se dirigía hacia Busturejo. Desde aquí se veía perfectamente Peña Lusa, aunque no se veía claro cuál era el camino que teníamos que seguir ya que se veía un muro de piedra el cual habría que salvar en algún momento.

Peña Lusa al fondo

Peña Lusa al fondo

Justo delante teníamos un hayedo, el cual la pista libraba por su parte posterior. Seguimos por la pista disfrutando de un agradable aroma que habíamos percibido anteriormente también, era debido a los brezos en flor, olía a la verdadera miel de brezo y además se podían ver a las abejas como iban recogiendo el polen.

Pista entre los brezos

Pista entre los brezos

Empezamos a seguir esta pista que nos dirigía por la Sierra de Helguera y estuvimos caminando por ella unos diez minutos hasta llegar a un pequeño collado desde el que se tenía una magnífica vista del Picón del Fraile sobre los Cubíos de Peña Rubia en Hondojón.

El picón del fraile sobre los Cubíos de Peña Rubia

El picón del fraile sobre los Cubíos de Peña Rubia

Al llegar al collado abandonamos la pista que nos había dirigido por laSierra de Helguera y nos dirigimos hacia la derecha siguiendo los postes indicativos que nos dirigen hacia Bustarejo.

Abandonamos la pista hacia la derecha

Abandonamos la pista hacia la derecha

Estuvimos siguiendo los postes indicativos que nos dirigían paralelos al hayedo al cual teníamos que acceder en dirección hacia el Monte de Busturejo. Llegados a un punto vimos que si seguíamos los postes nos íbamos separando de nuestro destino. Por ese motivo al llegar a una pequeña charca nos desviamos siguiendo un senderillo entre la maleza.

Caminado entre los brezos en dirección a una charca

Caminado entre los brezos en dirección a una charca

En el camino de regreso vimos que si hubiésemos continuado un poco más adelante habríamos visto un sendero que nos dirigía al mismo punto en el que estábamos. Ascendimos un poco y llegamos a un punto en el que se veía el hayedo en el que nos teníamos que meter.

Hayedo que teníamos que atravesar

Hayedo que teníamos que atravesar

 Así que nos dirigimos hacia el hayedo sin tener muy claro el camino que teníamos que seguir. En una primera visión de lo que había detrás del hayedo el ascenso parecía muy complicado porque estaba delante de un muro vertical en el que no se apreciaba ningún paso. Aunque en una segunda visión apreciamos una pequeña rendija en el muro que podría ser el paso para poder seguir nuestro camino, tal y como pudimos comprobar posteriormente.

Rendija que sería el paso para atravesar el muro

Rendija que sería el paso para atravesar el muro

Viendo que existía ese pequeño paso nos introducimos al hayedo sin ver todavía qué camino seguir. Pero al poco de entrar en el hayedo e iniciar el ascenso nos encontramos una serie de postes e hitos que nos decidimos a seguir.

Postes e hitos que seguimos

Postes e hitos que seguimos

Siguiendo estos hitos llegamos hasta la grieta que habíamos visto anteriormente. Desde abajo parecía muy estrecha y desde arriba también, pero comprobamos que era el único paso posible para continuar. A este paso se le conoce con el nombre del Portillo de las Escalerucas.

Portillo de las Escalerucas

Portillo de las Escalerucas

El paso era muy sencillo y realmente ya sabemos porque se llama así, parecían unas escaleras que nos dirigían hacia el otro lado del muro. Así que ascendimos por esas escaleras hasta atravesar el muro.

Subiendo por el Portillo de las Escalerucas

Subiendo por el Portillo de las Escalerucas

Nada más realizar este ascenso por las escaleras nos encontramos un gran hoyo, el hoyo de los Porrones.

Hoyo de los Porrones

Hoyo de los Porrones

En este punto teníamos dos opciones, bordearlo hacia la derecha o hacia la izquierda, así que nos dirigimos por la primera de las opciones, rodeando la dolina hacia la derecha, en dirección al collado de Becerril. Nos movemos por el Collado de Becerril, en la separación entre Cantabria y Castilla – León, entre las Peñas de los Porrones de Busturejo y Peña Becerril que nos sorprende con la visión de la cara oculta del Parque Natural de Collados del Asón: el valle de Lunada, las Machorras el Pico de la Miel y el Castro Valnera.

Lunada, Pico la Miel y Castro Valnera

Lunada, Pico la Miel y Castro Valnera

También desde este collado se podía apreciar el Picón del Fraile sobre el Hondojón.

Picón del Fraile sobre Hondojón

Picón del Fraile sobre Hondojón

Desde aquí nos dirigimos en dirección sur manteniendo la misma cota, dejando el Porrón de Busturejo

Uno de los porrones que dejamos a nuestra izquierda

Uno de los porrones que dejamos a nuestra izquierda

y los Porrones de Lusa a nuestra izquierda.

Porrones de Peña Lusa

Porrones de Peña Lusa

Una vez pasados los Porrones de Peña Lusa nos dirigimos por una vaguada herbosa y empedrada que nos dirigía hacia Peña Lusa.

Vaguada por la que ascendimos

Vaguada por la que ascendimos

Después de un ascenso algo durillo llegamos a nuestro destino final en el que destacaba el típico buzón

Buzón en Peña Lusa

Buzón en Peña Lusa

así como el punto geodésico que no estaba, seguramente derribado por un rayo, y un montón de piedras indicando la cima.

Cima de peña Lusa con Castro Valnera al fondo

Cima de peña Lusa con Castro Valnera al fondo

Desde este punto las vistas eran espectaculares, se podía ver toda Cantabria, así como las montañas de las comunidades limítrofes, incluso creo que de la Rioja. Así que aproveché para hacer una panorámica de 360º. Para ver mejor esta panorámica pinchar en el siguiente enlace. Panorámica de 360º.

Panorámica desde Peña Lusa

Panorámica desde Peña Lusa

Después de disfrutar de estas magníficas vistas nos quedaba el camino de regreso, pero esta vez en vez de hacerlo por el mismo camino buscamos una alternativa para descender. Bajamos por la misma vaguada pero nos quedamos a mitad de la altura donde había un sendero que nos dirigía entre los dos porrones.

Sendero hacia el paso entre los Porrones

Sendero hacia el paso entre los Porrones

Nada más pasar entre los dos porrones nos encontramos un gran hoyo, del cual no hemos podido averiguar el nombre, pero que era casi tan grande como el Hoyo de los Porrones.

El segundo de los hoyos que vimos

El segundo de los hoyos que vimos

Este hoyo lo bordeamos por su lado izquierdo apreciando la gran profundidad que tenía esta dolina.

Bordeando el hoyu

Bordeando el hoyu

Nada más acabar de bordear el hoyo nos dirigimos dirección norte siguiendo unos senderos que llevaban todos hacia el mismo paso, así que seguimos uno de ellos y salimos al borde sur del Hoyo de los Porrones.

Borde sur del Hoyo de los Porrones

Borde sur del Hoyo de los Porrones

Ya en este punto seguimos la misma ruta que habíamos seguido para el ascenso y paramos a comer en el hayedo que se encontraba junto a la fuente de la Regada. Después de aproximadamente seis horas y pico de caminata llegamos al aparcamiento donde nos cambiamos de calzado y refrescamos un poco. Para finalizar nos fuimos hacia el pueblo de Gándara para tomar un refresco y comentar la ruta realizada.

Para ver la ruta en Google Earth pinchar sobre la imagen.

Borde sur del Hoyo de los Porrones

Ruta en Google Earth

Curva de altura en función del tiempo de marcha.

Curva altura - tiempo

Curva altura – tiempo

Collados del Asón – Peña Lusa
Distancia Total Ruta de ida y vuelta por el mismo camino con una pequeña variación de 16,39 km.
Duración Total El recorrido lo hicimos en 6 horas y cuarto. Sólo paramos en la cima y en el hayedo para comer, en total unos 45 minutos.
Dificultad La dificultad de la ruta es media, la endureció el calor y el ascenso final a Peña Lusa
Desnivel El desnivel es de aproximadamente 900 m. El desnivel acumulado fue de 1.400 m.
Tipo de camino Hay tramos de pista, sendero y campo a través.
Agua potable No encontramos agua en todo el recorrido sólo en la Fuente de la Regada, pero estaba prácticamente seca.
Época recomendada Principalmente en primavera y en verano ya que con lluvia o nieve puede ser peligroso, sobre todo en las zonas rocosas.
Cartografía y Bibliografía Hoja 59-IV (Soba) y Hoja 84-II (Bárcena) a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc
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El viernes 6 de agosto, después de un mes de no tener ninguna actividad de senderismo, no pudimos aguantar más, teníamos “ansia viva” y nos juntamos dos senderistas para hacer una ruta de senderismo. Esta ruta la íbamos a realizar por la zona de Soba, en concreto por la zona del Alto Asón. Teníamos varias posibilidades, una era ir por Peña Lusa, otra ir hacia el Mortillano y Mazo Grande, pero al final nos decidimos por una ruta que intentamos hacer el año pasado por estas mismas fechas, pero debido a la niebla no la pudimos realizar. La ruta era la vuelta a la Colina (PR-S77), aunque en este caso la aumentamos en longitud ya que fuimos a visitar la cueva de Turrutuerta o Cochifrita y los Cañones del silencio o Canalonga.

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aqui: (hay que registrarse en Wikiloc)

La ruta la comenzamos en el aparcamiento habilitado en los Collados del Asón, a 100 m. del mirador del nacimiento del Asón, lugar donde aparcamos los coches y preparamos el calzado y las mochilas. Allí mismo había un cartel indicador de la ruta.

Aparcamiento - Inicio de ruta

En este punto comienza la pista que se dirige hacia el Poljé de Brenavinto, pero al que no tenemos que llegar. Esta ruta se puede hacer en los dos sentidos, es decir primero pasando por el Alto de la Posadía, Cabaña de Concinchao, Hazas del Respiradero, Cabañas de Brenacobos, el Colina, Hoyón del Saco, Cabaña Sotío o en sentido contrario, que es el que viene indicado en los carteles y el que nosotros realizamos.

Al comenzar a caminar por esta pista tenemos una hermosa vista a  nuestra derecha del Valle, así como el Mortillano y Mazo Grande, otra de las posibles rutas a realizar.

Valle de Asón y Mortillano

Al ir andando por esta pista nos encontramos con unos ganaderos que llevaban sus vacas, a primera hora de la mañana, a los pastos. Esta es una pista de piedra suelta que la seguimos pasando por las cabañas de Horneo.

Cabaña de Horneo

La pista no la abandonamos hasta que lleguemos al desvío del Sotío, donde vimos el primero de los postes que indicaban la ruta y que no nos abandonarían durante todo el recorrido. La verdad que toda la ruta estaba perfectamente marcada con postes numerados y en ningún momento tuvimos dudas de la ruta a seguir.

Desvío de Sotío

Desde este cruce se tenía una maravillosa vista de Los Campanarios y El Coladero si mirábamos hacia el suroeste

Los Campanarios

 y de los Castros de Horneo si mirábamos hacia el noroeste.

Castros de Horneo

En este cruce cambia el tipo de camino y pasamos de una pista a un sendero, el cual seguiremos hasta llegar a encontrarnos con una típica cabaña pasiega, bueno más bien una cabaña sobana, conocida con el nombre de cabaña de El Sotío, viendo al fondo Los Campanarios.

Cabaña El Sotío

Dejamos atrás esta cabaña y continuamos por este sendero bien marcado.  Al poco rato encontramos en una curva a izquierda una perspectiva muy amplia  del Valle de Asón, La Porra del Mortillano y Mazo Grande.

Mortillano

Mazo Grande

Continuamos por un sendero bien marcado, aunque estaba bastante embarrado, llamado Camino de Saco, adentrándonos en un magnífico hayedo.

Hayedo en camino del Saco

A la salida de este hayedo nos apareció de repente una bandada de unos veinte buitres que sobrevolaban encima de nosotros.

Parejas de Buitres

Al salir del hayedo subimos una ligera pendiente para dirigirnos hacia la parte más alta donde se encontraba una cabaña.

Pendiente en salida del Hayedo

Desde la parte superior se tenía una clara vista del Mortillano y de las porras de Mortillano.

Mortillano y Porras de Mortillano

Una vez pasada esta cabaña nos dirigimos al paraje conocido con el nombre de Braña Saco, que es un conjunto de cabañas de muda y prados.

Cabaña en Braña Saco

Junto a una de estas cabañas pudimos ver un pozo donde se puede aprovechar para refrescarse un poco.

Pozo en Braña Saco

Al continuar por el muro que encierra a las cabañas de esta Braña nos encontramos una señal que nos dirigía hacia el Hoyón del Saco.

Desvío a Hoyón del Saco

Abandonamos este paraje y nos dirigimos hacia el Hoyón de Saco que es un embudo enorme, de más de 1 km de diámetro, que recoge todas las aguas de las laderas del Colina y el Monte las hazas  y subterráneamente las entrega a la Cascada del Asón donde vuelven a ver la luz. La distancia en línea recta es de 4 km, pero el sistema de cuevas explorado hasta hoy es de 21.800 m, si casi 22 km de cuevas explorados y una profundidad máxima de 530 m.

Hoyón del Saco

En este punto oímos ladrar a un par de mastines que parecía que se acercaban hacia donde estábamos nosotros. Al final se nos juntaron, dejando de ladrar, y nos acompañaron durante una buena parte del recorrido, en concreto hasta después del ascenso al Colina donde nos encontramos un rebaño de cabras y que resultó ser el rebaño que guardaban los perros.

En este punto pudimos ver un lapiaz plano arrasado por el hielo que en su día formaba un glaciar. Este lapiaz es conocido con el nombre de Lapiaz del Hoyón del Saco y es una plataforma de abrasión, una lisa superficie de roca de aproximadamente 1 kilómetro cuadrado de extensión moldeada por el paso del hielo cargado de piedras que actuaban como cuchillas. Avanzando un poco con precaución podremos ver las marcas de numerosos fósiles y profundas canaladuras formadas por los procesos cársticos.

Lapiaz de Hoyón del Saco

Al llegar al otro lado del Hoyón del Saco, la senda asciende por la loma herbosa, con tendencia un tanto hacia la izquierda, hasta alcanzar un pequeño cordal que nos permite contemplar un amplio paisaje hacia el oeste, con la cima piramidal del Porracolina, de 1414 metros, en primer término.

Porracolina (1.414 m)

Desde aquí se pueden ver las cabañas que ya visitamos cuando hicimos el ascenso al Porracolina, en concreto las cabañas de Sotombo.

Cabañas de Sotombo

A nuestros pies también se abre el espectacular y profundo Barranco de la Sota.

Barranco de la Sota

Continuando de nuevo por el cordal en sentido ascendente retomamos la señalización del recorrido que nos lleva por este cordal, sin excesivo esfuerzo, hasta la cima del  Colina (1448 metros).

Colina (1.448 m)

Esta cumbre es una meseta en forma de plataforma de unos 100 metros de longitud, donde aprovechamos para hacernos una foto, teniendo como fondo una vista del Picón del Fraile, y Peña Lusa.

Al fondo Peña Lluisa y Picón del Fraile

Además desde este punto se podía ver una panorámica de la mayor parte de los montes de Cantabria, llegándose a ver desde el Castro Valnera, Picos de Europa, Buciero, Cornón de Peña Sagra, etc. Aprovechando estas vistas hicimos una panorámica de 360º. Para ver la panorámica pinchar sobre la imagen.

Panorámica desde el alto del Colina

Para continuar, después de pequeño descanso, descendemos por la parte contraria de la plataforma respecto a la que hemos subido, la senda desciende rápidamente por una nueva pradera herbosa, en dirección sur. En este punto nos encontramos un rebaño de cabras, en concreto el que cuidaban los dos mastines que nos acompañaron hasta ese punto y que allí se separaron de nosotros. Posteriormente nos enteramos que este rebaño es de un ganadero de San Roque de Río Miera.

Rebaño de cabras en el alto de la Colina

Tras un fuerte descenso de unos centenares de metros, la pendiente casi desaparece y el sendero acaba desembocando en un estrecho paso entre rocas.

Paso estrecho entre rocas

Desde este lugar se tenía una precisa imagen de la meseta de l Colina.

Vista de la meseta del Colina

Continuamos descendiendo hasta alcanzar la Braña de Brenacobos donde nos encontramos con un pastor del pueblo de Ruesga que estaba cuidando a sus rebaños de vacas y que nos contó que vivía en estos montes desde la primavera hasta la llegada de las nieves. En concreto vivía en Brenarromán donde tiene su cabaña y donde cada fin de semana es visitado por sus hijos para traerle suministros. En esta braña se encontraban una serie de cabañas, llamadas las cabañas de Brenacobos.

Cabañas en Brenacobos

Desde aquí vamos descendiendo poco a poco hasta alcanzar los primeros árboles y acabar internándonos en un nuevo hayedo

Hayedo en descenso

que nos dirigía hacia las Hazas del Respiradero o Cañada de Moncrespo que es una profunda y estrecha canal en la roca. En concreto se trata de un estrecho paso, de unos tres metros de ancho y unos 10 de alto, por cuyo fondo discurre la senda de unos 200 metros y en la que hay que tener especial cuidado con los resbalones, ya que es una zona en la que nunca inciden los rayos solares. De las paredes de esta cañada se podía ver como crecían algunos árboles.

Hazas del Respiradero o Cañada de Moncrespo

Seguimos la ruta a través de las majestuosas hayas, encontrándonos en el camino con las denominadas Porquerizas, lugar que constituía un refugio para los animales, hasta llegar a la Cabaña de Concinchao.

Cabaña de Concinchao

En este punto decidimos salirnos un poco de la ruta, y en vez de tomar el camino que va hacia la derecha y que nos dirige al final de la ruta, decidimos tomar un camino que se encuentra con una marca de largo recorrido (franja blanca y roja) y que nos dirigía hacia la cueva de Turrutuerta o también llamada la cueva de Cochifrita.

Desvío a Cueva de Turrutuerta

Seguimos un sendero que está principalmente indicado por unos hitos de piedra y que nos dirige hacia nuestro nuevo objetivo. Primero tuvimos que pasar por un “túnel” de ramas de avellanos.

Túnel de varas de avellano

Después de un ascenso lleno de piedra suelta pudimos ver una especie de gran peñón que destacaba del resto de las rocas y que nos indicaba el lugar donde se encontraba la entrada de la cueva.

Peñón en la entrada a la cueva

Después de apartar unas ortigas, algunos zarzales y pasar por encima de unas rocas pudimos ver la imagen de la gran entrada de la cueva de Turrutuerta o Cochifrita.

Cueva de Turrutuerta o Cochifrita

Dentro de esta cueva había una gran cantidad de plumas de cuervos y aunque estaba bastante oscuro pudimos adentrarnos en la cueva con la ayuda de una linterna. La cueva era bastante grande y había una grieta por la que no nos adentramos, pero parecía avanzar hacia el interior de dicha roca. Pudimos hacer una bonita imagen de la entrada de la cueva desde dentro.

Vista desde interior de la cueva

Desde aquí regresamos a la cabaña de Concinchao donde aprovechamos para comer y descansar un poco, comentando que podíamos intentar ir a ver una cañada mayor que la que habíamos atravesado anteriormente. En este punto decidimos intentar encontrar dicha cañada.

Continuamos descendiendo hacia la cabaña de Brenavinto donde tomamos el camino que nos dirigía hacia Brenarromán.

Camino a Brena Senderos

Y tomando un desvío a mano derecha nos dirigimos a otra cabaña en la Brena de los Senderos.

Cabaña en Brena Senderos

En este punto comenzamos a intentar buscar el camino que llevaba a este desfiladero del cual no sabíamos su localización. Empezamos subiendo por un sendero que estaba cubierto de helechos y que al final se dirigía a un hayedo que se encontraba pegado a una pared de roca.

Hayedo junto a pared de roca

Al final después de estar investigando por esta zona encontramos un sendero bastante marcado, el cual seguimos y al final llegamos a lo que parecía ser el inicio de esta cañada, la cual se conoce con el nombre de los Cañones del Silencio o Canalonga. La verdad que la entrada era bastante espectacular, pero ya se nos hizo tarde para adentrarnos en dicho desfiladero y lo dejamos para otra ocasión.

Cañada del Silencio o Canalonga

Desde aquí también había una magnífica vista del Picón del Fraile con su característica bola y que en realidad se trata de una base militar de control aéreo.

Base militar en Picón del Fraile

En este punto nos dimos la vuelta y nos dirigimos hacia el inicio de la ruta pasando por el desvío en el Alto de la Posadía al que tendríamos que haber salido si hubiésemos continuado la ruta PR-S77.

Cruce en Alto de la Posadía

Para ver la imagen en Google Maps, pinchar en la imagen:

Imagen en Google Maps

Curva de altura en función del tiempo de marcha.

Curva altura-tiempo

PR-S77 Vuelta de la Colina- Cueva Turrutuerta y Cañones del Silencio
Distancia Total 24,55 km, siendo una ruta circular.
Duración Total La ruta la hicimos en 8 horas y cuarto, utilizando 20 minutos para comer.
Dificultad Media. La principal dificultad es la larga distancia, así como el continuo ascenso.
Desnivel Hay un desnivel de unos 758 metros. Un ascenso acumulado de 1.171 metros.
Tipo de camino El principio del camino es de pista, luego hay senderos y tramos campo a través.
Agua potable Hay varios puntos donde hay agua pero dudo de su potabilidad.
Época recomendada De primavera a otoño. Con nieve pienso que sería peligroso por los agujeros en los lapiaces. Tampoco es recomendable realizar esta ruta con niebla.
Cartografía y Bibliografía Hoja 59-I Sarón a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc

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