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Posts Tagged ‘Las Tetas de Liérganes’


El sábado 22 de Diciembre convocamos a nuestros amigos senderistas para dar un paseo por las montañas cercanas de Cantabria. En esta ocasión sólo nos juntamos dos y mi perro Otto, que es el que más disfruta de estos paseos. Así que mientras que la mayoría de la gente estaba disfrutando siguiendo el sorteo de navidad de la lotería nacional, nosotros estuvimos disfrutando de la montaña. Como era sólo un paseo matutino nos decidimos por una mini-ruta que estuviese cerca de Santander y no perdiésemos mucho tiempo en llegar a nuestro punto de partida, así que nos dirigimos hacia la zona pasiega de Liérganes, en concreto hasta Rubalcaba, donde iniciaríamos el ascenso a una montaña muy conocida en Cantabria, sobre todo por ser el símbolo de una conocida marca de quesos “La pasiega de Peña Pelada”, a esa cota se la conoce con el nombre de Peña Pelada (700 m.) porque su cima está totalmente “pelada” de vegetación al ser una zona kárstica, por tanto se encuentra cubierta de rocas.

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aquí: (hay que registrarse en Wikiloc)

La ruta la comenzamos en el pueblo de Rubalcaba y dejamos el coche aparcado junto a una gran casa que se encuentra junto a la carretera, es la que los paisanos de esta localidad conocen con el nombre de Casona Miera-Rubalcaba. Es una magnífica construcción de sillería, mandada edificar por Felipe García de Miera Rubalcaba y Velasco a principios del siglo XVIII. Esta familia es una de las más antiguas de Trasmiera. En las declaraciones que en 1635 se hacen para las pruebas de Caballero de Santiago de don Gabriel de Rubalcaba, un pariente suyo declara que la casa de Rubalcaba estaba en posesión de su familia desde hacía más de 300 años, por lo que es fácil que la casa origen de este apellido ya no exista.

La Casona levanta dos pisos, llamando la atención sus arcos en el inferior así como un balcón en esquina, rematado en venera, el cual parece ser un añadido posterior, lo mismo que la solana de la esquina contigua. Estos cambios confieren a la casa una asimetría que contradice las normas constructivas de la época.

Casona de Miera-Rubalcaba

Casona de Miera-Rubalcaba

También llama mucho la atención el buen estado en que se encuentra el escudo, en él pueden verse con detalle los cuarteles familiares y como se encuentra rodeado de altorelieves de leones rampantes, cuernos de la abundancia, amores… El escudo pertenece en origen al Capitán don Felipe de Miera Rubalcaba, hijo de don García de Miera Rubalcaba y de doña Francisca de Velasco y Riba – Agüero.

Escudo de la familia

Escudo familiar

Dicho escudo, situado en la fachada principal de la casona tiene por soporte dos leones ( a diferencia del de la Cruz de Rubalcaba, que tiene por tenantes dos figuras humanas ) y gran cantidad de amores, máscaras, tritones y lambrequines por adorno. El escudo está cuartelado por las armas de:

Miera: dos castillos donjonados y dos árboles surmontados de luceros colocados en forma alterna.
Rubalcaba: torre de cuya ventana sale una dama y un guerrero lanceando una sierpe, acompañado de dos perros.
Velasco: siete órdenes de veros.
Riba: torre sobre la que luchan dos grifos, apoyados en sendos árboles uno a cada lado de la torre.
Agüero: en el mantel, banda acompañada de tres órdenes de veros, corona y sobre ella lucero y un grifo rampante.

Están documentados dos graves incidentes de esta familia con la población de Liérganes; el primero ocurrió en 1722, año en el que un miembro de la familia, Bartolomé de Miera Rubalcaba Velasco, trató de edificar su casa en el sitio de “Piedra Blanca”; los vecinos de Liérganes hicieron tocar a arrebato las campanas, y con martillos, hachas y azadas fueron a la obra “y la empezaron a batir y batieron demoliéndola en un todo y arrancando sus zimientos”.

El segundo incidente tuvo que ver con la intención de esta misma persona de construir dos cabañas para ganado; los vecinos se lo impidieron porque según ellos iban en contra de los montes de donde se sacaba la madera para los astilleros reales.

Como último dato de esta casona, cabe resaltar el cerrado de esta, en el que destaca sobre todo el remate esquinal noroeste de dicha cerca. Este remate se conoce con el nombre de “La cruz de Rubalcaba”, levantado en estilo barroco en 1717 y listado como bien de interés cultural en 1994, con categoría de monumento. Consiste en una esquina reforzada del muro de cerramiento de la casona que da lugar a una estructura escultural curva rematada con dos pirámides y una cruz. Posee un escudo flanqueado por figuras humanas y coronado por un Cristo crucificado, quizás sea el mejor crucero de este tipo que existe en Cantabria.

Cruz de Rubalcaba

Cruz de Rubalcaba

Una vez preparadas las ligeras mochilas que llevábamos en esta ocasión, ya que íbamos a estar de vuelta antes de la comida, comenzamos a caminar y salimos a la carretera general que une Liérganes con San Roque de Riomiera. Desde este punto de salida se tenía una visión de nuestro objetivo, Peña Pelada, que aunque es una cota de sólo 700 m., el ascenso sería bastante duro, ya que partíamos desde los 100 m. y por tanto nos quedaba un desnivel de 600 m. en muy pocos kilómetros.

Peña Pelada desde Rubalcaba

Peña Pelada desde Rubalcaba

 Nada más salir lo que nos encontramos es la Ermita de Santa María de la Blanca, la cual se empezó a construir probablemente en 1690 y en la que destaca la monumental fachada, íntegramente de sillería, rematada por una espadaña de dos pisos.

Ermita de Santa María la Blanca

Ermita de Santa María de la Blanca

En el interior llama la atención el juego de policromía que se produce en el contraste entre los sillares de piedra de las pilastras, entablamentos y arcos, el blanco de las superficies murales y la policromía de la bóveda de cañón que representa la letanía en honor de la Virgen.

Interior de la Ermita

Interior de la Ermita

Bueno dejando un poco aparte los datos histórico-monumentales vamos a comenzar con lo que realmente nos importa que es la ruta en sí. Dejando la ermita a nuestra izquierda nos dirigimos por la carretera en dirección hacia San Roque de Riomiera unos 275 metros hasta que encontramos un desvío hacia la mano derecha, el cual cogemos, esta carretera se dirige hacia el Barrio el Rellano.

Desvío a la mano derecha en carretera

Desvío al barrio el Rellano

Comenzamos a ascender por esta carretera que se dirige al barrio el Rellano, la cual se va degradando hasta llegar el momento que se convierte en una pista bastante ancha. Hay gente que inicia el ascenso a Peña Pelada haciendo este primer tramo en coche, ya que no está prohibido el acceso a vehículos como en otras zonas de montaña. A los quince minutos de comenzar a andar pasamos por debajo de una línea eléctrica de Alta Tensión de 400 kV que ya habíamos atravesado en otras rutas, es la línea que va de Soto a Penagos y que llegará hasta el País Vasco, garantizando el suministro eléctrico a Cantabria.

Cabaña junto a línea eléctrica de Alta Tensión

Cabaña junto a línea eléctrica de Alta Tensión

Continuamos ascendiendo siempre por la pista principal, sin salirnos de ella y dejando a derecha y a izquierda diferentes cruces que se dirigen a las cabañas que hay por los lugares.

Algunos de los desvíos que nos encontramos

Algunos de los desvíos que nos encontramos

También al borde del camino nos encontramos algunas cabañas, la mayoría de ellas en buen estado y que parecían que se estaban utilizando en la actualidad. En alguna de ellas encontramos a los típicos pasiegos que estaban trabajando con el ganado el cual estaba en la parte baja de la cabaña.

Alguna de las cabañas al borde de la pista

Alguna de las cabañas al borde de la pista

Después de una curva muy cerrada a mano derecha en la que había una cabaña tuvimos una visión de lo que parecía Peña Pelada, pero no nos cuadraba ya que estaba excesivamente cerca. En realidad no era esta cima sino que se trataba de Peña Anconera (575 m.), también totalmente descubierta de vegetación y con un corte vertical en su zona norte. Junto a esta cima se encuentran también, formando una pequeña cordillera, El castro (624 m.) y el Brezal (556 m.)

Peña Anconera

Peña Anconera

Después de una curva cerrada a la izquierda y otra a la derecha nos encontramos ya en el Barrio el Rellano, en el que destaca una cabaña rehabilitada con una gran cristalera a la izquierda de la pista y tres cabañas a la derecha en las que había gente viviendo.

Una de las cabañas de Barrio de Rellano

Una de las cabañas de Barrio el Rellano

En una de estas cabañas vivía un pasiego de los de toda la vida, al cual más tarde nos encontramos subiendo andando por esta pista, con sus más de 70 años y cargando a sus espaldas un “saquito” con pienso para su yegua. Él nos comentó que esto lo hacía todos los días y con un problema de espalda bastante marcado. Es algo para admirar y nos recordó al recientemente fallecido “Policarpio”, el último pasiego de La Braguía.

Pasiego de toda la vida

Pasiego de toda la vida

A los tres cuartos de hora de comenzar a caminar teníamos una magnífica vista de los montes que se encontraban al otro del valle, en concreto “Las Tetas de Liérganes”, la cima Norte de las tetas se llama, Cotillamón ( 399 m ), mientras que la Sur, poco más elevada, es Marimón ( 403 m ). También destacaba Pico Levante (415 m.) y Peña Coba (468 m.)

Las famosas Tetas de Liérganes

Las famosas Tetas de Liérganes

También desde aquí, gracias a la claridad del día, se podía distinguir fácilmente Peña Cabarga (569 m.), con Santander al fondo.

Peña Cabarga y Santander al fondo

Peña Cabarga y Santander al fondo

En esta zona tuvimos la suerte de poder ver algo que no nos esperábamos encontrar por esta zona y de en medio de una plantación de eucaliptos vimos salir a un asustado corzo con su blanca cola levantada, lógicamente no nos dio tiempo a realizarle una fotografía. A la hora de camino ya nos encontrábamos a 400 metros de altura y llegamos a un cruce en el que había una cabaña, a mano izquierda, en rehabilitación y en la que en el camino de regreso casi nos confundimos, aunque hubiese dado igual ya que siguiendo por ese camino hubiésemos llegado a la pista principal.

Cruce a la izquierda en la que en el descenso casi nos confundimos.

Cruce a la izquierda en la que en el descenso casi nos confundimos

Un poco más adelante después de una revuelta a mano derecha en la que había una cabaña ya teníamos una preciosa vista de nuestro objetivo final Peña Pelada.

Ya llegamos a la base de Peña Pelada

Ya llegamos a la base de Peña Pelada

Aquí había que tener un poco de cuidado ya que el track que llevábamos en el GPS, nos daba lugar a confusión, ya que la pista principal seguía hacia adelante mientras que el track, que al final era lo correcto, nos hacía desviarnos hacia la izquierda para atravesar una portilla. A partir de este momento decidimos no seguir el track para el GPS que bajamos de Wikiloc ya que realmente no habían subido a Peña Pelada.

Portilla a atravesar

Portilla a atravesar

En este punto se acabó la pista y tuvimos que empezar a ir campo a través o siguiendo pequeños senderos realizados por el ganado o por otros senderistas.

Dirigiéndonos a la base de Peña Pelada

Dirigiéndonos a la base de Peña Pelada

Aquí ya no teníamos ningún sendero, ni track que seguir así que decidimos dirigirnos directamente hacia la base de Peña Pelada, buscando alguna canal por la que ascender.

Comenzaba la pendiente

Comenzaba la pendiente

Ya nos encontrábamos a 500 metros de altura y llevábamos caminando algo más de cuatro kilómetros y medio y las vistas eran espectaculares, hacia la zona norte teníamos una vista de Peña Cabarga en primer plano y Santander al fondo destacando sobre todo el palacio de la Magdalena y el Palacio de Festivales,

Vista hacia el norte

Vista hacia el norte

mientras que al oeste teníamos una vista de la cordillera de Peña Sagra e incluso los Picos de Europa.

Peña Sagra y Picos de Europa

Peña Sagra y Picos de Europa

Continuamos acercándonos a la base de Peña Pelada y encontramos una canal, bastante pindia, que parecía que nos llevaría a la cima, aunque no estábamos muy seguros. Como nos parecía accesible decidimos subir por esta canal, arriesgándonos a tener que volver a bajar si al final no era el camino correcto.

Canal de ascenso a Peña Pelada

Canal de ascenso a Peña Pelada

Esta subida era bastante dura, pero parecía que al final nos llevaría a la cima. La dureza era tal que en algunos momentos tuvimos que echar las manos a las hierbas y rocas para ayudarnos e incluso Otto, en algún momento, parecía pedir ayuda, pero al final consiguió subir solo.

Ascendiendo por la canal

Ascendiendo por la canal

Una vez arriba la vista de la canal, entre rocas, era bastante llamativa, parecía una ventana al valle.

Vista desde la parte superior de la canal

Vista desde la parte superior de la canal

Una vez arriba ya se podía contemplar todo el valle del Miera con las montañas del alrededor y destacando la gran cantidad de rocas que hay por aquí por ser una zona kárstica.

Vista de la zona este de Cantabria desde la parte superior de la canal

Vista de la zona este de Cantabria desde la parte superior de la canal

En este punto ya teníamos la cima a muy poca distancia, era una zona llena de rocas lo que hizo que Otto ya no pudiese seguir avanzando, ya que nosotros teníamos que ir como las cabras, saltando de cresta de roca en cresta de roca, así que no quedó más remedio que en algunos tramos cogerlo en brazos. En mi caso no era muy costoso ya que pesa unos tres kilos, pero si se va con un perro más grande esta va a ser una zona que no va a poder pasar. Cuando ya llegamos a la que creíamos que era la parte superior de Peña Pelada observamos que allí no había ningún buzón y además apareció por detrás otra cota un poco superior y nos dirigimos hacia a ella.

Caminando de la precima hacia Peña Pelada

Caminando de la pre-cima hacia Peña Pelada

Como podéis ver en la anterior fotografía el terreno era bastante incómodo al estar cubierto totalmente por piedras a las que en alguna ocasión teníamos que echar las manos para sujetarnos y no perder el equilibrio y caer entre ellas. Ya nos quedaba muy poco después de superar este último desnivel y vimos que llegábamos a nuestro destino final y esta vez ya estábamos seguros de que sí era la cima de Peña Pelada, ya que estaba marcado con un bonito buzón.

Buzón de Peña Pelada

Buzón de Peña Pelada

Al llegar al buzón nos resultó curioso lo que en él, por debajo, estaba escrito, evidentemente ponía que era Peña Pelada, pero lo marcaba con una altura de 679 m., cuando los dos GPS marcaban una altura cercana a los 700 m. y en el plano del IGN de 699 m. Este buzón parece ser que fue puesto por el grupo de  montaña Pies Cansados.

Leyenda en Buzón

Leyenda en Buzón “G. M. Pies Cansados”

Como es lógico, en este punto aprovechamos para hacer una fotografía del reducido grupo para atestiguar que habíamos conseguido nuestro objetivo del día y eso que teníamos el hándicap de llevar un track de GPS bajado de wikiloc erróneo, al cual, una vez en casa le pusimos un comentario y cambiaron el nombre de la ruta, llamándola “Travesía cerca de Peña Pelada” en vez de “Peña Pelada”.

Foto atestiguando el objetivo conseguido

Foto atestiguando el objetivo conseguido

Las vistas desde aquí eran impresionantes, viéndose prácticamente todos los montes de Cantabria, a excepción de la zona de Alto Campoo, la cuál estaba tapada parcialmente por unos montes cercanos. Se podían ver Peña Labra, Peña Sagra -con el Cornón sobresaliendo-,  Los Picos de Europa, Las Enguinzas, Castrovalnera – aunque este cubierto por las nubes-, el Picón del Fraile, el Porracolina, Peña Hormigas, el Mosquitero, las Porras de Mortillano, el Buciero y muchas otras que no pudimos identificar. Pensé que sería bonito hacer una fotografía panorámica de 360º, así que eso hice y espero que guste, para verla mejor pinchar aquí o en la panorámica.

Panorámica desde Peña Pelada

Panorámica desde Peña Pelada

Una vez tomado un pequeño refrigerio iniciamos el camino de descenso. En un primer momento pensábamos bajar por la misma canal por la que habíamos subido, pero cuando íbamos a llegar a ella vimos un sendero que bajaba hacia la derecha que parecía nos podía resultar más sencillo y llevar al mismo punto y ese fue el que seguimos.

Dejamos la canal de subida a nuestra izquierda

Dejamos la canal de subida a nuestra izquierda

Fuimos bajando por este sendero, de mucha menos pendiente que la canal por la que ascendimos y el cual sería un camino más sencillo para hacer el ascenso. Nos íbamos dirigiendo hacia la plantación de eucaliptos en la que vimos al corzo.

Dirigiéndonos hacia la plantación de eucaliptos

Dirigiéndonos hacia la plantación de eucaliptos

Al llegar a esta plantación teníamos dos opciones, dirigirnos hacia la izquierda por un sendero de muy poca pendiente y que nos llevaba prácticamente al lugar donde nos salimos de la pista e iniciamos el ascenso o ir hacia la derecha, siguiendo la línea de los eucaliptos, por una pendiente más pronunciada y que, supuestamente, nos llevaría a la pista por la que subimos. Esta última opción es la que tomamos y nos dirigimos hacia una cabaña.

Caminando hacia la cabaña

Caminando hacia la cabaña

Al llegar a la altura de la cabaña ya se veía la pista por la que habíamos subido y nos dirigimos hacia ella, observando cómo había un camino entre tapias, que estaba totalmente cubierto por la maleza, que podría haber sido el camino correcto para subir a la cima. Nos dirigimos por un prado paralelo a este camino hacia la pista principal.

Hacia la pista principal

Hacia la pista principal

Al final de este tramo ya llegamos a la pista principal y salimos cerca de una cabaña que habíamos visto en la subida y en la que había una marca blanca y amarilla, indicando un pequeño recorrido, pero que no seguimos ya que estaba muy embarrado y que seguramente llevaría al camino indicado anteriormente que estaba lleno de maleza.

Cabaña a la que salimos junto a la pista

Cabaña a la que salimos junto a la pista

A partir de aquí el camino de descenso era el mismo que habíamos tomado en la subida, pero hubo un punto en el que nos equivocamos, ya que el camino principal parecía que iba hacia la derecha pero no era así y nos dimos cuenta porque había una cabaña en rehabilitación que no habíamos visto en la subida.

Desvío hacia cabaña que no hay que tomar

Desvío hacia cabaña que no hay que tomar

Seguimos por esta pista hasta nuestro punto de inicio donde aprovechamos para tomar un refresco después de este paseo de casi 11 km. y tres horas y tres cuartos.

Para ver la imagen en Wikiloc pinchar sobre la imagen.

Imagen de Google Earth

Imagen de Google Earth

Curva distancia-altura

Curva distancia - altura

Curva distancia – altura

Sin-título-1

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