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El día 25 de Mayo de 2015, aprovechando que en Santander se celebraba la Festividad de La Virgen del Mar, patrona de la capital, me decidí a organizar la III ruta de senderismo del curso 2014-15 con los alumnos y familias del colegio en el cual trabajo. Para ello conté con la ayuda de mis amigos senderistas, a los cuales doy las gracias desde aquí.

Cartel de la III Ruta de Senderismo

Cartel de la III Ruta de Senderismo

Para ello, y para prepararla bien, el viernes 15 de Mayo, festividad de San Isidro, nos fuimos Carlos y yo a ver el posible recorrido que podríamos hacer. La ruta la teníamos clara, queríamos que fuese fácil, atractiva y con algo de contenido cultural. Por ello nos decidimos por una ruta que comenzaría en San Martín de Elines y finalizaría en Orbaneja del Castillo. Lo malo que ese día tuvimos que hacerla de ida en vuelta, ya que dejamos el coche en San Martín de Elines, hicimos el recorrido y tuvimos que volver al punto de salida, mientras que el día que hicimos la ruta con las familias el autobús nos dejaría en un sitio y nos recogería en el otro. La diferencia fue de los 24 km. que hicimos el día de la prueba, a los 15 km. que hicimos el día de la ruta definitiva. En la imagen de la ruta está recogida la que hicimos el primer día.

Para iniciar la ruta salimos del colegio a las 09:30 horas un total de 51 senderistas en dirección a San Martín de Elines. Para ello cogimos la carretera que va hacia Reinosa y después de pasado este pueblo nos dirigimos en dirección a Polientes y posteriormente a San Martín de Elines. Allí, el autobús nos dejó en la plaza de la colegiata, donde dio la vuelta y se dirigió al destino final en Orbaneja del Castillo.

Colegiata de San Martín de Elines

Colegiata de San Martín de Elines

Allí nos recibió el párroco de la Colegiata, el padre Bertín, con el cual habíamos quedado los días anteriores para que nos enseñara esta joya del Románico en Cantabria. Según él, esta Colegiata, junto con la de Santillana del Mar y la de Castañeda, está considerada como una de las mejores representaciones del románico en Cantabria. Además al ser parroquia y utilizarse todos los días, se encuentra muy bien conservada.

Padre Bertín contando la historia de la Colegiata

Padre Bertín contando la historia de la Colegiata

Esta es la iglesia más destacada de Valderredible, por su tamaño, monumentalidad y belleza, durante la Edad Media fue monasterio principal del valle. Actualmente, está considerada como Bien de Interés Cultural ya que fue declarada Monumento histórico-artístico perteneciente al Tesoro Artístico Nacional mediante decreto de 3 de junio de 1931.

Claustro de la Colegiata

Claustro de la Colegiata

En este claustro hay una importante colección de sarcófagos, algunos bellamente decorados. Hay uno muy llamativo por la riqueza de sus relieves, ya góticos, del siglo XIII. En el lomo de su tapa aparece una larga espada e inscripción del año 1231. Aparece la concha del peregrino a Santiago, lo que hace pensar que pudiera tratarse de algún infante o noble que de camino a Compostela pasó por el monasterio, donde encontró la muerte.

Sarcófago de Caballero

Sarcófago de Caballero peregrino

Al exterior es destacable el ábside y, en general, la secuencia de canecillos de las cornisas. Según el padre Bertín, estos canecillos servían para educar a la gente de aquella época, los cuales al no saber leer ni escribir, la forma más sencilla de enseñarles era mediante esta figurillas que explicaban la diferencia entre el bien y el mal.

Famosos canecillos

Famosos canecillos

Estos canecillos pueden tener formas faunísticas a geométricas pasando por seres teriomorfos (“Terios”: ser fantástico o monstruo), criaturas angélicas, retratos, músicos, bailarinas, objetos o escenas eróticas son entre otros muchos algunos de los motivos que causarán nuestro asombro. Habitualmente considerados como “esculturas menores” no es corriente que transmitan un programa iconográfico determinado, si bien en muchos de ellos subyace la contraposición del bien y el mal en alguna de sus representaciones icónicas.

Uno de los canecillos más representativos

Uno de los canecillos más representativos

Hay en el muro derecho de este ábside el único resto de pintura románica de Cantabria con la representación de dos apóstoles.

Ábside de la colegiata

Ábside de la colegiata

Dentro de la colegiata destacan los capiteles del ábside en el que hay diferentes representaciones, los cuales al igual que los canecillos, tenían la misión de educar y enseñar los pasajes bíblicos a la gente de aquella época, la cual, mayormente, era analfabeta.

Uno de los capiteles del ábside

Uno de los capiteles del ábside

También destacaba una pequeña escultura de la patrona, la Virgen de Elines. Muy llamativa por el colorido que tiene.

Virgen de Elines

Virgen de Elines

Después de realizar la interesante visita cultural, de la cual dimos las gracias al Padre Bertín, nos hicimos una fotografía de todo el grupo de senderistas delante de la famosa Colegiata. Además serviría de foto de inicio de la ruta, ya que la comenzamos en este punto, a diferencia del día que hicimos la prueba, que la iniciamos junto al puente que cruza el Ebro en la entrada del pueblo.

Grupo de senderistas en la Colegiata

Grupo de senderistas en la Colegiata

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aquí: (hay que registrarse en Wikiloc)

De esta plaza nos dirigimos en dirección al centro del pueblo, pasando junto a la casa rural de “La Romanika de Fellini“, según me dijeron, propiedad del afamado director, guionista y productor de cine, Rodolfo Montero, oriundo de este pueblo, premiado con en dos ocasiones con un Goya.

Iniciando el camino hacia el centro del pueblo

Iniciando el camino hacia el centro del pueblo

Por este camino llegamos al centro del pueblo y después de atravesarlo llegamos al puente sobre el río Ebro, que da entrada al pueblo. Allí cogimos el inicio de la ruta que va junto al curso del río Ebro.

Inicio de ruta junto al puente

Inicio de ruta junto al puente

Esta ruta forma parte de la cuarta etapa del Gran Recorrido del camino natural del Ebro (GR-99), el cual se inicia en su nacimiento, en Fontibre y finaliza en su desembocadura, en Riumar. En concreto la cuarta etapa se inicia en Polientes y finaliza en Orbaneja del Castillo, es decir, casi íbamos a realizar la cuarta etapa completa.

En esta cómoda pista que va junto al río teníamos una buena vista del cañón del Ebro por la zona del Tobazo. También destacaba la gran cantidad de “pelusilla” que soltaban los chopos que se encontraban en el borde del río.

Cañón del Ebro en zona del Tobazo

Cañón del Ebro en zona del Tobazo

Al cabo de unos 2,5 km llegamos al primer pueblo que nos íbamos a encontrar, Villaescusa del Ebro, lugar en el que en otra ocasión iniciamos una excursión hasta Orbaneja del Castillo.

Villaescusa del Ebro

Villaescusa del Ebro

Al llegar al pueblo nos dirigimos hacia la pista de la izquierda, sin entrar en el pueblo, en dirección a una zona junto al río en el que está habilitado un aparcamiento.

Pasando junto a Villaescusa del Ebro

Pasando junto a Villaescusa del Ebro

Después de pasar el aparcamiento  nos adentramos en el pueblo donde cogimos una carretera secundaria que nos dirigía hacia un cerrado para el ganado.

Atravesando Villaescusa del Ebro

Atravesando Villaescusa del Ebro

Atravesamos este barrio del pueblo y nos dirigimos por una pista ancha que pasa cerca de unos prados destinados al ganado hacia nuestro primer objetivo, la famosa cascada de Villaescusa o más conocida como la cascada del Tobazo. Una de las cosas que más no llamó la atención fue el agradable olor que había en la zona. Este era debido a la gran cantidad de brezo en flor que cubría las paredes del cañón del Ebro.

Zona del cañón del Tobazo cubierto de Brezo

Zona del cañón del Tobazo cubierto de Brezo

Fuimos caminando tranquilamente por esta cómoda pista en la que vimos algún cruce, pero estaba muy bien marcado y no daba lugar a confusión, así que seguimos las marcas del GR.

Caminando por el sendero

Caminando por el sendero

Al cabo de muy poco tiempo llegamos a un cruce, el cual no estaba marcado y si desconoces la zona te podría pasar por desapercibido.

Cruce al tobazo

Cruce al tobazo

Allí hay una gran pradera

Pradera en el Tobazo

Pradera en el Tobazo

y al final de este se encuentra la famosa cascada,aunque en esta ocasión la típica imagen del Tobazo cayendo agua por cada uno de los orificios no fue posible,

Famoso Tobazo sin agua

Famoso Tobazo sin agua

y sólo había una pequeña cascada en la zona inferior. Pero era una estampa muy bonita.

Cascada inferior en el Tobazo

Cascada inferior en el Tobazo

En lo alto del Cañón del Ebro, el páramo calizo de La Lora, aparte de marcar los límites por el Sur, sirve de sumidero para algunas corrientes subterráneas que terminarán por desaguar al Ebro. Una de estas surgencias da lugar a una cascada sugerente: el Tobazo. El nombre le viene del tipo de material: toba caliza. La toba es una roca que se forma por la precipitación de la caliza (Carbonato Cálcico) que venía disuelta en el agua emanada. La vegetación extrae el CO2 del agua y el compuesto calizo va precipitando sobre las raíces, hojas, musgos, etc. que encuentra a su paso. Estos materiales, con el tiempo desaparecen, dejando un espacio impreso en roca. El resultado sorprendente, es una piedra muy porosa con impresiones vegetales. La toba es una roca fácilmente trabajable y de poco peso, por lo que se usa ampliamente en la zona como material de construcción, pudiendo encontrarse fácilmente ejemplos de su uso en las tapias de las fincas y en las paredes de las casas. Este es el material con el que están construidas algunas de las ermitas rupestres que hay en la zona.

La cascada se alimenta a partir de una surgencia cárstica fácilmente localizable en el borde inferior del paredón rocoso. La cueva que da lugar a la surgencia, es la salida de un sistema cárstico de un desarrollo estimado en más de 2.000 metros. La cascada tiende a crecer separándose de la pared debido a la formación de la toba. En este lugar, existe una cueva que fue habitada por eremitas en la edad media, lo cual es una característica de toda la comarca en la que existen numerosas ermitas rupestres y que la hace muy interesante desde el punto de vista histórico. Allí paramos junto a un gran haya a tomar un descanso y a picar algo para afrontar el siguiente tramo del recorrido.

Descansando baja un haya

Descansando baja un haya

Después de disfrutar de esta vista de la cascada volvimos hacia el desvío que habíamos cogido cerca del río y continuamos caminando por una pista que discurría junto al río Ebro. Por esta zona tuvimos que cruzar un pequeño arroyo, para lo cual tuvimos que pasar un pequeño puente.

Puente para salvar un arroyo

Puente para salvar un arroyo

Circulando por este sendero llegamos a una antigua Central Eléctrica, la cual ahora ha sido transformada en una vivienda familia, se llamaba la central de “Electra de Tobazo” la cual tenía como peculiaridad el hecho de haber aprovechado un salto de agua natural, la cercana Cascada del Tobazo, espectacular surgencia en la que afloran las aguas que se infiltran en las formaciones calcáreas de La Lora. Abastecía a varios pueblos de Valderredible hasta hace algunas décadas.

Central Eléctrica de “Electra del Tobazo”

Central Eléctrica de “Electra del Tobazo”

Dejamos la central a nuestra izquierda y continuamos por el sendero hacia nuestro destino final en Orbaneja del Castillo, el camino no tiene pérdida ya que sigue por el margen del río. Tuvimos que atravesar otro pequeño arroyo, pero en este ya no había ningún puente y pasamos saltando de roca en roca.

Atravesando otro arroyo

Atravesando otro arroyo

Ahora sólo teníamos que seguir el camino sin desviarnos para nada, disfrutando del paisaje que nos rodeaba, los árboles en la parte baja del cañón,

Arboleda en parte baja del cañón

Arboleda en parte baja del cañón

La gran cantidad de brezo el flor que daba un olor característico y dulzón que luego da su aroma a la famosa y riquísima miel de brezo,

Brezo con su agradable olor

Brezo con su agradable olor

pequeños troncos de roble cubiertos de liquen, una especie que sólo se da en ambientes en los que el aire es muy puro,

Liquen en superficie de los troncos

Liquen en superficie de los troncos

así como algún haya con una forma muy característica y llamativa.

Haya llamativa

Haya llamativa

Ya casi estábamos llegando a nuestro siguiente destino, Orbaneja del Castillo, pero unos 400 metros antes nos encontramos un desvío a nuestra derecha, el cual no cogimos, que se dirigía a Escalada y a Escalada Quintana, o por el páramo, desviándonos hacia la derecha o por la ribera, siguiendo el camino que nosotros seguíamos.

Cruce a Escalada o por el páramo o por la ribera

Cruce a Escalada o por el páramo o por la ribera

Pasado este cruce ya se comenzaba a observar la parte superior del cañón donde había una buitrera y de la que vimos salir varias de estas grandiosas aves. Era una  zona rocosa que parecía esculpida por una persona y no tal y como sucedió hace cientos de años, por el agua del río Ebro. Tenía la forma de dos camellos dándose un beso. Esto llamó mucho la atención a los senderistas más jóvenes.

Zona alta del cañón con buitrera

Zona alta del cañón con buitrera

Al llegar al final atravesamos un puente sobre el río Ebro pudiendo disfrutar de una bonita imagen del río entre las paredes del cañón horadado en el terreno durante miles de años.

Río Ebro bajo el puente

Río Ebro bajo el puente

Aquí fuimos pasando los diferentes grupos que se habían ido formando, pudiendo disfrutar de la hermosa imagen del río en el medio del cañón. Al pasar el puente nos reagrupamos junto a una zona de descanso con unas mesas en las que, si hubiese sido un grupo más pequeño, hubiésemos podido parar a comer.

Atravesando puente sobre el Ebro

Atravesando puente sobre el Ebro

Cruzamos el puente y salimos a la carretera dirigiéndonos a mano derecha donde está la cascada que cae desde lo alto del pueblo de Orbaneja del Castillo. El recorrido por la carretera es muy corto y de poca peligrosidad ya que es una carretera muy poco transitada, sobre todo en esta época y entre semana.

Por la carretera en dirección a Orbaneja

Por la carretera en dirección a Orbaneja

Al llegar a Orbaneja del Castillo pudimos ver la magnífica estampa de la cascada que atraviesa todo el pueblo y que cae a la carretera, atravesándola por debajo y formando una gran piscina, la cual incitaba a meterse en ella. No nos resistimos a hacernos una foto bajo la cascada.

Grupo de senderistas bajo la cascada

Grupo de senderistas bajo la cascada

Una vez que nos hicimos la obligatoria fotografía e iniciamos el tramo, según algunos de los senderistas, más duro de todo el recorrido, unas escaleras que ascendían hasta la parte superior del pueblo.

Ascendiendo hacia el pueblo

Ascendiendo hacia el pueblo

En esa ascensión pudimos ver una edificación que en su época fue el molino en el que se molía el grano para la obtención de harina. Se podían ver las compuertas para dirigir el agua del río hacia el molino.

Molino en mitad del ascenso

Molino en mitad del ascenso

También pudimos ver una ablentadora, antigua máquina, , ya abandonada y en desuso, que se utilizaba para separar el grano de la paja del trigo.

Abandonada ablantadora

Abandonada ablantadora

En Orbaneja del Castillo la combinación de sus espectaculares parajes naturales y una localidad que ha conservado su sabor popular configura uno de los enclaves más bellos del norte de España. Entre sus calles de piedra toba convivieron cristianos, musulmanes y judíos, de cuya aljama queda el nombre de alguna calle. Por aquí pasó un ramal del más antiguo Camino de Santiago y, según la tradición, los caballeros templarios levantaron el hospital y convento de San Albín para dar albergue y protección a los peregrinos. Sus casas de influencia montañesa, en las que destacan solanas de madera bien cuidada, se abren a las calles escalonadas. En la localidad destaca la casa de los Canes, del XIV, que recibe su nombre por los siete canecillos románicos reutilizados en su alero; la casa fuerte que se yergue sobre un espigón rocoso en la plaza Mayor, que pudo pertenecer al marqués de Aguilar; su iglesia parroquial, en origen románica; y el antiguo hospital o casa de los pobres (del siglo XVI al XIX), que estaba administrado por una familia “guardera” que daba posada y comida a los caminantes.

Ya en el pueblo teníamos planeado comer junto al río, así que eso hicimos, nos distribuimos en los lados del río y allí disfrutamos de la comida y descansamos hasta la hora de continuar la ruta. Además, aprovechando la gran cantidad de locales de hostelería que hay en el pueblo, aprovechamos para tomar un café, sobre todo las madres y algunos helados.

Zona donde comimos

Zona donde comimos

En esta zona donde comimos, se la conoce con el nombre de la Cueva del Agua, cueva en la que algunos niños se colaron y tuvimos que ir a buscarlos, y de la que surge el agua que luego va a caer por la cascada. En esta cueva se recoge el agua de todo el páramo y se canaliza hacia el Ebro. Una vez que descansamos y nos alimentamos nos dirigimos a realizar el último tramo de nuestro recorrido, la ruta de los chozos. Para ello  nos dirigimos por una pequeña carretera que estaba a nuestra derecha y que se dirigía hacia arriba, con destino a la parte superior del cañón del Ebro. Junto a esta estrecha carretera había una bonita construcción con varios grabados en sus paredes.

Casa junto a carretera

Casa junto a carretera

Al poco de pasar esta casa nos encontramos un desvío, el cual cogimos y que se dirigía hacia la zona de los chozos. Por este camino también se podría regresar hasta Villaescusa del Ebro.

Desvío hacia los chozos

Desvío hacia los chozos

Al ser un recorrido circular también se podría haber seguido derecho y regresaríamos por este sendero que nosotros cogimos. En este ascenso se tenía una hermosa vista del pueblo de Orbaneja del Castillo.

Orbaneja dese parte de arriba del cañón

Orbaneja dese parte de arriba del cañón

Desde la parte superior del cañón teníamos una formación rocosa curiosa, parecían un par de camellos dándose un beso y en la parte central la silueta de África.

camellos besándose y silueta de África

camellos besándose y silueta de África

Continuamos ascendiendo hacia el conocido como páramo de Bricia, donde destacan unas raras construcciones que dan lugar a una ruta turística, “La ruta de los Chozos del páramo de Bricia”. En el Páramo de Bricia, Orbaneja del Castillo (Burgos), hay dos conjuntos monumentales de chozos con cubierta volada por aproximación de hiladas de piedras, separados por poco más de un kilómetro en línea recta. Los llaman los “Chozos de La Laguna” y los “Chozos del Para”. La Vegetación de su entorno se reduce a las praderías de corta hierba, y algún árbol cercano a alguno de los chozos.

Zona de los chozos

Zona de los chozos

Esta pequeñas cabañas sorprenden por la meticulosa colocación de las piedras, bien formando una pared circular, bien cuadrada, con una pequeña puerta y con el suelo ligeramente excavado en su interior. Pero lo más sorprendente es observar la bóveda que forma el techo del chozo, formado por piedras colocadas en voladizo unas sobre otras, cerrándose concéntricamente desde las paredes hasta juntarse en la cúspide. En este punto central suele haber una losa de mayor tamaño que cierra el techo pero permite la salida del humo. En la construcción no se utiliza ningún tipo de cemento o argamasa que ligue las piedras, están simplemente posadas unas sobre otras.

Chozo en el páramo

Chozo en el páramo

Un rápido examen de las construcciones allí existentes nos hace apreciar su buen estado de conservación. En total habrá más de una veintena y sólo en 4 o 5 se ha desplomado alguna parte, si bien el chozo es perfectamente reconstruible. El progresivo desuso por parte de sus antiguos moradores ha conllevado que nadie se ocupará de su restauración.

Su orientación varía según los casos y situaciones. Mientras los que están en el centro se orientan al sur en su salida, el resto lo hará hacía el este y oeste. Cada chozo con su parcela perfectamente marcada, a pesar del paso de los años con pequeños desniveles, fincas con no más de 400m2. Utilizados, año tras año por los pastores cuando subían el ganado en épocas estivales, aguantando hasta que el clima les dejaba. Hay varios tipos de chozos, en este caso sobre todo 3:

Chozo circular: hecho enteramente de piedra, tanto paredes como techo en falsa bóveda. Son los más numerosos. Tienen un diámetro interior de unos 280cm. Y una vez alcanzada una altura 80-85cm se inicia la falsa bóveda por medio de piedras alargadas, que se van cerrando paulatinamente, hasta dejar en la clave ( a uno 250cm de altura) un agujero para salida del humo, que se tapa con una losa. La puerta de entrada tiene una altura de unos 100cm por 85 de ancho.

– Chozo rectangular con pequeño murete para el ganado: Totalmente de piedra. De parecidas dimensiones a los anteriores, nos llama la atención que está hecho con más esmero, con las piedras mejor colocadas.

Chozos cuadrangulares adheridos: hay varios chozos unidos, con unas dimensiones de 240cm de lado y una altura de 240 en su parte más alta.

Después de pasar esta zona de Chozos hay que tener la precaución de coger un desvío hacia la derecha ya que en caso contrario no habría un fácil camino para regresar a Orbaneja. Por tanto seguimos una pista hacia la derecha que pasaba junto a un recinto de muro en la zona de Estilla y dirigiéndonos hacia la parte baja del cañón. Al borde de este sendero nos encontramos un recinto vallado, el cual parece ser que es una zona protegida para la protección del águila perdicera, así como del conejo de monte, cosas que parecen un poco incompatibles.

Recinto vallado para la cría del águila perdicera y conejo de monte

Recinto vallado para la cría del águila perdicera y conejo de monte

En el descenso nos encontramos un cruce, muy bien indicado en el que se marcaban unas alternativas a realizar y que se dirigía a Turzo y a Pesquera de Ebro.

Cruce

Cruce

Nosotros, lógicamente, no cogimos ningún desvío y seguimos hacia la parte baja del cañón en dirección, de nuevo, hacia el pueblo de Orbaneja del Castillo, no sin antes hacernos la típica foto con el pueblo de fondo y con el cañón del Ebro.

Orbaneja del Castillo en medio del cañón

Orbaneja del Castillo en medio del cañón

Una vez en el pueblo, nos dirigimos al aparcamiento que se encuentra en la parte baja del pueblo junto a la carretera y donde estaba esperándonos el autobús para regresar a Santander.

Para ver la imagen en Wikiloc pinchar sobre la imagen. Esta ruta es la que realizamos el día de la prueba de ahí los 24 km en vez de los 15 que hicimos en el día de hoy.

Ruta en Google Earth

Ruta en Google Earth

Curva distancia-altura

Curva altura-tiempo

Curva distancia-altura

 

San Martín de Elines – Villaescusa del Ebro – Orbaneja del Castillo – Chozos en páramo de Bricia
Distancia Total Ruta de travesía de 15 km.
Duración Total El recorrido lo hicimos en una 5 horas pero hicimos varias paradas, en el Tobazo, y en Orbaneja.
Dificultad El grado de dificultad es muy fácil y se puede hacer con niños y con gente mayor.
Desnivel El desnivel es de aproximadamente 120 m. y sólo en tramo final cuando se asciende al páramo de Bricia. El resto del recorrido es en ligero descenso.
Tipo de camino Pistas y senderos por medio del bosque
Agua potable Se puede coger agua en el río y en el pueblo de Orbaneja. Nos advirtieron de no tomar agua en una fuente de san Martín de Elines ya que a los que no son del pueblo les suele sentar mal.
Época recomendada La mejor época es en primavera o en otoño.
Cartografía y Bibliografía Hoja 109-III (Manzanedo), 134-II (Polientes) y 135-I (Escalada) a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc

El sábado 23 de Mayo realicé una de las rutas de senderismo en la que estuve mejor acompañado, bueno más que mejor acompañado, más acompañado. En concreto fui acompañado de mis amigos senderistas de siempre y de unos pocos más, en concreto otros 2.497 andarines, 500 maratonianos, 4500 ciclistas y unos 100 senderistas en la prueba adaptada. ¿De qué se trataba?, pues de nada más y nada menos que la prueba de los 10.000 del Soplao, el Infierno Cántabro.

A principio de año, un sobrino mío me reto, a apuntarme a esta prueba tan exigente, yo reté a mis compañeros de rutas y como es lógico y normal entramos al trapo y al poco rato ya estábamos apuntados. Al final mi sobrino se lesionó y no pudo participar. En concreto de todas las modalidades posibles nos apuntamos, tres de nosotros a la ruta a pie y otro a la prueba de maratón.

Mi inscripción a la prueba

Mi inscripción a la prueba

Todo empezó el día anterior, el viernes 22 de Mayo, día en el que fui a buscar junto a un amigo, que participaba en la prueba de BTT, de los dorsales para el siguiente día. El ambiente que había en Cabezón de la Sal era impresionante, parecía que todo el pueblo estaba en la calle.

Día de recogida de los dorsales

Día de recogida de los dorsales

Aunque el día de la “carrera”´era el día 23 de Mayo, las semanas anteriores estuvimos haciendo algunas rutas por la zona para conocer el recorrido. esa es la razón por la cual últimamente no he metido ninguna ruta en mi blog. Yo en concreto hice dos rutas para preparar el Soplao, una el día 25 de Abril, saliendo de Ruente con destino hacia la Campa de Ucieda y ascendiendo hasta el Haya Corva, para luego regresar a Ruente por la carretera.

Ruta Ruente -Ucieda-haya Corva

Ruta Ruente -Ucieda-Haya Corva

La segunda la realizamos el día 09 de Mayo y fue desde el puente de Santa Lucía, en Carrejo, hasta Ucieda, pasando por Ruente y después regresando desde Ucieda hasta Santa Lucía por la carretera. Las dos rutas fueron de aproximadamente de 25 km.

Ruta Santa Lucía-Ruente Ucieda

Ruta Santa Lucía-Ruente Ucieda

Allí recogimos los dorsales con los que participaríamos al día siguiente, el dorsal verde para la prueba de maratón con un total de 47,8 km. y los dorsales amarillos para la prueba de ruta a pie con un total de 46,5 km.

Nuestros dorsales

Nuestros dorsales

A las 06:30 horas salimos de Santander hacia Cabezón de la Sal, donde comenzó uno de los mayores retos del día, encontrar aparcamiento. Aunque ese día en Cabezón está permitido todo, así que a buscar aparcamiento, hasta que al final encontramos uno, aunque bastante lejos del punto de partida. Al llegar teníamos preparada una sorpresa por algunos de nosotros, en concreto un uniforme para la carrera, una camiseta técnica con la haríamos todos la ruta. Desde aquí damos gracias a Jose de Luna de 1913, por la impresión de dichas camisetas.

Preparados con nuestras camisetas en la salida

Preparados con nuestras camisetas en la salida

El día salió bastante bueno, aunque a primera hora de la mañana hacía bastante fresco. Al haber tanta gente acompañándonos el frío se notaba menos. Allí, en nuestro punto de salida, aprovechamos para hacernos uno de los famosos “selfies” que tanto están de moda.

Selfie a la salida

Selfie a la salida

Para la salida había varios grupos, uno con los de BTT, otros de la Maratón, otros de la ruta a pie y por fin la prueba adaptada. Y ese fue el orden de la salida. Había gente por todos los sitios.

Preparados para la salida

Preparados para la salida

A las 08:00 horas se iniciaba la prueba, y nada mejor para ello que una gran traca y algo que se ha convertido en el himno oficial de la prueba, la canción del grupo australiano AC/DC,  ‘Thunderstruck’. Lo cual sonaba por la calle donde se estaba realizando la salida de todas las pruebas.

La verdad que se ponían los pelos de punta al oír esta música. Lo único que desde que se dio la salida, hasta que nosotros salimos por debajo de la pancarta de salida pasaron 21 minutos, es decir nuestro cronómetro se ponía a cero a las 08.21 horas. En el siguiente vídeo se puede comprobar el tiempo que tardamos en salir. Nosotros no salimos hasta el minuto 2:40 del vídeo, es decir delante nuestro salió muchísima gente.

Una vez que se dio la salida empezó a alargarse el grupo ocupando toda la carretera.

Saliendo por el pueblo de Cabezón

Saliendo por el pueblo de Cabezón

Era impresionante ver cómo la gente del pueblo te animaba durante el recorrido, sobre todo en la salida del pueblo. Desde el pueblo nos dirigimos por la carretera en dirección a nuestro siguiente destino, todavía por la carretera, el pueblo cercano de Carrejo.

Pasando junto al geriátrico de Carrejo

Pasando junto al geriátrico de Carrejo

El primer tramo parecía que iba a ser bastante agobiante, ya que los senderistas estábamos todos muy juntos y ocupábamos prácticamente toda la carretera. Menos mal que enseguida empezaría la primera criba, la cual habíamos recorrido en una de las rutas preparatorias del Soplao. Bueno todavía nos quedaba un trozo para llegar a este punto. de momento entrábamos en Carrejo, donde también había gente animándonos.

Entrando en Carrejo

Entrando en Carrejo

Una vez que atravesamos el pueblo de Carrejo nos dirigimos por la misma carretera en dirección al puente de Santa Lucía, lugar en el que hay una zona de descanso junto al río. Al llegar a los Apartamentos Santa Lucía, que se encuentra junto al parque, nos desviamos hacia la derecha.

Saliendo de la carretera hacia pista

Saliendo de la carretera hacia pista

Aquí el paso se ralentizaba, ya que salimos de la carretera y entramos en una pista de montaña más estrecha y que comenzaba en un ligero ascenso para empezar a endurecerse. Aquí ya empezamos a adelantar puestos ya que había mucha gente que en el ascenso se iban quedando un poco atrás.

Iniciando el ascenso

Iniciando el ascenso

Las vistas en esta subida eran impresionantes, a diferencia de la vez anterior, en la que hicimos la prueba y lo tuvimos que hacer con todo el camino cubierto de niebla. A mano izquierda se podía ver el pueblo de Ucieda de Abajo.

Pueblo de Santibáñez

Pueblo Ucieda

Aquí ya se comenzaba a ver la dureza de la subida y algunos senderistas empezaban a flojear un poco. Este ascenso nos dirigía hacia la Sierra del Escudo de Cabuérniga.

Subiendo la dura pendiente

Subiendo la dura pendiente

Parecíamos una serpiente multicolor y el grupo de senderistas se iba alargando bastante. Algunos ya tuvieron que echar mano a los bastones para ayudarse. Y muchos ya empezaron a quitarse la ropa que empezaba a sobrar por el calor que estaba comenzando a salir. Y eso que sólo llevábamos 45 minutos caminando.

Ya estábamos llegando a la cima

Ya estábamos llegando a la cima

Una vez que llegamos al Canto Redondo (675 m.) tuvimos que ir cresteando y haciendo los últimos ascensos, ya menos pronunciados, pero que después del cansancio acumulado en la subida se notaban en las piernas. hay que tener en cuenta que tuvimos que superar un desnivel de 500 metros en menos de tres kilómetros.

Cresteando hacia la cima final

Cresteando hacia la cima final

Desde este punto ya se veía a nuestra mano derecha parte del recorrido que habíamos realizado por Carrejo, Cabezón de la Sal y el barrio de Santibáñez.

Montes de Ucieda a recorrer

Camino recorrido

Ya habíamos llegado a la parte más alta y ahora quedaba el famoso descenso hacia Ruente. Famoso por su gran dureza y por lo que se iban a cargar las piernas. La gente lo llamaba la bajada del cortafuegos. Así que nos dirigimos hacia este punto.

Dirigiéndonos hacia el cortafuegos

Dirigiéndonos hacia el cortafuegos

Aquí había gente de la organización que recomendaban tomar medidas de precaución para iniciar el duro descenso, la verdad que era bastante duro. Así que sacamos los bastones, nos amarramos más fuertes los cordones de nuestro calzado e iniciamos el descenso, el cual impresionaba bastante.

Los primeros senderistas ya estaban bajando

Los primeros senderistas ya estaban bajando

Había varias formas de bajar, unos por el camino marcado, un estrecho sendero, otros preferían ir campo a través, creando su propio camino. Aquí se empezaron a ver los primeros pantalones sucios por la culera, ya que muchos cayeron al resbalarse con la tierra húmeda, rocas o hierba.

Iniciando nuestro descenso

Iniciando nuestro descenso

Continuamos con nuestro descenso, tomando las precauciones necesarias. Esta es una de las zonas más espectaculares del recorrido, aunque también de las más peligrosas. No me imagino cómo habrán podido bajar corriendo los maratonianos. Cuando ya parecía que había finalizado el descenso, yo ya había guardado los bastones, nos encontramos otro nuevo descenso, este ya menos pronunciado.

Otro pequeño descenso

Otro pequeño descenso

Ya llegábamos al final del duro descenso y empezábamos a soltar un poco las piernas. Enseguida alcanzábamos una pequeña braña.

Alcanzamos la braña

Alcanzamos la braña

Ya nos quedaba muy poco para llegar al final. Allí había un servicio médico para atender a los que hubiesen sufrido alguna caída y en este punto ya entrábamos en una pista más cómoda que se dirigía hacia el pueblo de Ruente. Lo primero que encontramos fue la pista que bajaba del Monte Aa, de la cual bajaban los participantes de la ruta en BTT. este me pareció un punto un poco peligroso ya que los ciclistas bajaban bastante rápido. Aquí cruzamos un puente sobre el arroyo de Montea.

Llegando al cruce de la bajada de Monte Aa

Llegando al cruce de la bajada de Monte Aa

Aquí ya fuimos acompañados por los ciclistas de BTT por unas callejuelas que se dirigían hacia la carretera que va de Cabezón hacia el puerto de Palombera. Para ello tuvimos que atravesar el puente Saja que sirve para atravesar el río del mismo nombre. Aquí ya circulamos por la CA-180 en dirección a Ruente. Esta era otra zona impresionante por la cantidad de público que estaba animando tanto a los ciclistas como a los andarines y maratonianos. Aquí había una zona de avituallamiento de líquidos, que aunque no eran para nosotros aprovechamos para tomar una vaso de agua.

Dirigiéndonos al puente en la Fuentona de Ruente

Dirigiéndonos al puente en la Fuentona de Ruente

Este es un punto, el puente de la Fuentona de Ruente, donde tienen que pasar todos los participantes del Soplao de todas las especialidades. Es más, es un punto donde graban en vídeo a todos los participantes, para luego colgarlo en Internet y vender los vídeos y fotos. Una vez cruzado el pueblo de Ruente nos separamos de los ciclistas y nos dirigimos a mano derecha.

Pasando Ruente y entrando en pista

Pasando Ruente y entrando en pista

Este era un tramo que ya conocíamos, ya que le habíamos realizado en dos ocasiones. Era un ascenso bastante largo pero no de mucha pendiente y era el tramo más sencillo de todo el recorrido, así podíamos ir recuperando fuerzas para todo el camino que nos quedaba.

Vista a nuestra izquierda en la que se veía un helipuerto

Vista a nuestra izquierda en la que se veía un helipuerto y Ucieda

En este tramo de subida que nos dirigía hacia la campa de Ucieda. En la pista dejamos un par de cruces a nuestra derecha que no cogimos y que se dirigían hacia el Collado de Barcenillas.

Saliéndonos de la pista principal

Saliéndonos de la pista principal

En uno de los cruces a la izquierda lo cogimos para dirigirnos hacia abajo, en dirección al bosque de Ucieda.

Dirigiéndonos hacia el bosque de Ucieda

Dirigiéndonos hacia el bosque de Ucieda

Después de un ligerísimo descenso ya entrábamos en un pequeño sendero que nos dirigiría al bosque de Ucieda y para ello teníamos que pasar por una estrecha portilla.

Entrando en el bosque de Ucieda

Entrando en el bosque de Ucieda

Este camino era muy estrecho y una de las zonas más bonitas de todo el recorrido. El único problema era que la zona era tan estrecha que aquellos senderistas que querían ir un poco más rápido lo tenían bastante complicado. Otra complicación era que justo al lado del senderillo había una alambrada de espinos y más de uno se arañó con dicha alambrada.

Por el sendero del bosque de Ucieda

Por el sendero del bosque de Ucieda

En este bosquecillo nos encontramos un pequeño sendero que iba la mayor parte junto a la alambrada de espinos, pasando entre hayas, robles y avellanos. En este recorrido nos encontramos una pequeña dificultad que consistía en una pendiente bastante pronunciada pero de pequeña longitud que hizo que alguno rodase por el suelo, es más al comienzo de la cuesta había un letrero indicativo explicando los tres métodos posibles de hacer el descenso, arrastrando el culo, poco a poco o rodando, ya algunos optaron por esta tercera opción. después de un buen rato por este bosquecillo ya llegábamos a la campa de Ucieda y se notaba por las voces de ánimo que daban a la gente que iba llegando.

Llegando a la Campa de Ucieda

Grupo llegando a la Campa de Ucieda

En este punto, en “La casa del Monte”, se encontraba el primer punto de avituallamiento de sólidos y líquidos, ya llevábamos acumulados 18 km y un tiempo de 03:41 horas. había montada una gran campa donde podías coger algunos bocadillos, pastelitos y lo mejor de todo, fruta. Yo me comí tres plátanos de una tirada, entraban solos.

Tomando un aperitivo

Tomando un aperitivo

A este punto habíamos llegado los tres del grupo juntos y decidimos parar lo menos posible, ya que pensábamos que si parábamos a sentarnos y comer tranquilamente, luego nos costaría retomar la marcha, así que la foto de rigor que nos hizo mi sobrino, el que se lesionó pero no se resistió a ir a ver la prueba, y a continuar la marcha.

En avituallamiento de la Campa de Ucieda

En avituallamiento de la Campa de Ucieda

Aquí coincidíamos casi todas las modalidades de la carrera, con el consiguiente peligro de que una bicicleta te llevase por delante o que un andarín se cruzase indebidamente por delante de una bicicleta, como así vimos que sucedió. El camino continuaba siguiendo el cauce del río Bayones.

Componentes de BTT

Componentes de BTT

Al llegar al puente sobre el regato de la Toba, los ciclistas tomaron dirección hacia la derecha, me parece que para ir hacia la Ermita del Moral, mientras que nosotros continuamos recto.

Desvío para los de BTT

Desvío para los de BTT

Nosotros seguimos por la pista principal dejando a nuestra derecha “La casa del tío Mero” hasta llegar a un cruce que tiene dos bifurcaciones, una hacia la derecha y otra hacia la izquierda. En este caso tenemos que coger el camino de la izquierda, ya que así lo ha marcado la organización, una pista que viene marcada con el indicativo del ruta del Haya Corva o Ayacorbo, pero daría igual cual de los ramales coger, ya que se trata de una ruta circular.

Subiendo por la pista del Haya Corva

Subiendo por la pista del Haya Corva

La pista consiste en un ascenso continuo en zig-zag, sin abandonar en prácticamente ningún momento la pista principal. Sólo nos encontramos un pequeño desvío para librar un trozo de pista, el cual está debidamente señalizado por la magnífica organización de este evento. Se encontraba cerca del Haya Corva.

Saliéndonos de la pista principal

Saliéndonos de la pista principal

Después de este pequeño pero durillo atajo volvimos a la pista principal, y allí nos encontramos algunos pequeños desvíos, los cuales no cogimos, uno de ellos al refugio de Urizosas, así como un indicativo de que nos encontrábamos en la zona de  “Los Bosques” Las palancas. Cuando ya parecía que el camino empezaba a descender en dirección a la Casa del Monte para cerrar la ruta circular del Haya Corva, nos encontramos un desvío en el que había un motorista de la organización que nos desviaba hacia la izquierda.

Desvío a la izquierda

Desvío a la izquierda

En este cruce abandonábamos la pista principal y nos encontramos junto al motorista un indicador de la ruta circular. En este punto ya llevábamos acumulados 27,5 km, es decir desde la Casa del Monte a este punto habíamos realizado un ascenso continuo, pero más o menos suave de casi 9 km.

Indicador de la ruta del Haya Corva

Indicador de la ruta del Haya Corva

Aquí el terreno se endurecía, primero el piso era más agreste, más estrecho y sobre todo más pindio. Nos dirigíamos en dirección a Braña Zarza.

Hacia Braña Zarza

Hacia Braña Zarza

Después de pasar una zona boscosa con algunos claros llegamos a una pradería, era el comienzo de Braña Zarza, lugar en el que empezó a apretar el sol y se comenzó a ver la dureza del tramo que nos quedaba.

Entrando en Braña Zarza

Entrando en Braña Zarza

Continuamos ascendiendo por Braña Zarza bajo el fuerte sol que hacía en ese momento. La verdad que este último tramo se hizo un poco duro, sobre todo por la acumulación de km que ya llevábamos. Al final de la subida por esta braña había un punto de control en el que había una persona de la organización con un portátil tomando los tiempos intermedios, me imagino que principalmente para los que corrían la maratón.

Punto de control de tiempos en Braña Zarza

Punto de control de tiempos en Braña Zarza

En este punto, en el cual ya parecía que habíamos realizado todo el esfuerzo para subir, pudimos comprobar cómo esto no había sido nada comparado con lo que nos quedaba. Desde aquí se veía el alto del Toral y se podía apreciar una serpiente de color de los diversos participantes que ya estaban ascendiendo a esta cima.

Al fondo se encontraba el Toral

Al fondo se encontraba el Toral

Así que empezamos a crestear en dirección al Toral (899 m.), subiendo y bajando pequeñas cimas pero que no tenían nada que ver con la dura subida que nos esperaba. También nos encontramos un grupo de fieles acompañantes, un rebaño de las famosas tudancas, que nos miraban algo extrañadas.

Tudancas en la crestera

Tudancas en la crestera

Por aquí nos encontramos a varios corredores que lo estaban pasando bastante mal, uno que tenía calambres en las dos piernas, otro que no podía avanzar, pero nosotros seguimos adelante.

Caminando hacia el Toral

Caminando hacia el Toral

Ya nos acercábamos a la subida principal, y si de lejos nos parecía dura, cuando nos íbamos acercando todavía parecía peor. Aunque nuestro amigo Carlos decía que era menos que la subida de la cuesta de la Atalaya de Santander, creo que era para animarnos.

Llegando a la base del Toral

Llegando a la base del Toral

Ahora lo único que nos quedaba era mirar al suelo, intentar evitar que nos resbalásemos, lo cual era bastante complicado, ya que el suelo estaba bastante pisado y resbaladizo. Aquí Carlos se nos adelantó un poco, tirando de nosotros y le seguimos de cerca. En la subida adelantamos a algunos senderistas e incluso a algunos maratonianos. La verdad que era bastante dura, lo único que no era muy largo. En la foto se puede ver lo pendiente que era la subida.

Subiendo el Toral

Subiendo el Toral

Una vez arriba pensábamos que nos encontraríamos el segundo punto de avituallamiento de sólidos, pero no fue así, ese punto se encontraba un poco más lejos. Teníamos que ir todavía por la cresta un buen rato, pasando por el Cotero Lobo (879 m.)

Cotero Lobo

Cotero Lobo

y el Cueto del Arenal (801 m.)

Hacia el Cotero del Arenal

Hacia el Cotero del Arenal

A los tres kilómetros del Alto del Toral llegamos al punto de avituallamiento, se encontraba cerca del Alto del Castro Cerezo (759 m.). En este lugar de recuperación no nos encontramos fruta, ni pastelitos, sino que nos encontramos líquidos y algo que nos impresionó un poco, ya aunque parecía que no nos iba a entrar, no fue así. Allí había para comer huevos fritos con salchichas y cómo entraron. Los huevos los freían en una gran paellera y las salchichas en una gran barbacoa. Este fue el único punto de la ruta en el que nos sentamos para comer y reponer fuerzas.

Carpas con huevos con salchichas

Carpas con huevos con salchichas

Después de tomar este exquisito manjar reiniciamos la marcha, aunque nos costó un poco arrancar, con destino al punto final, el cual se encontraba a unos 10 km. de aquí. Todo lo que nos quedaba ya era cuesta abajo, lo cual aunque parece más sencillo que la subida, que lo es, es bastante duro ya que son muchos kilómetros de prácticamente constante bajada que cargan muchos los cuadriceps.

Iniciando el descenso hacia Mazcuerras.

Iniciando el descenso hacia Mazcuerras.

En la bajada me llamó la atención una construcción que se encontraba en el centro de un cerrado de árboles. La verdad que era bastante singular.

Construcción en medio del cerrado de árboles

Construcción en medio del cerrado de árboles

Desde aquí una pequeña ascensión y una subida y nos encontramos algo curioso, un punto de despegue de parapentes que estaban desplegándose para sobrevolar por estos pueblos y poder visualizar el Soplao desde una perspectiva perfecta.

Despliegue de parapentes

Despliegue de parapentes

Desde este punto ya se podía ver nuestro destino más próximo, Mazcuerras y al final creo que se veía Cabezón de la Sal.

Nuestro próximo destino

Nuestro próximo destino

En esta bajada nos seguíamos encontrando gente que nos animaba y todos decían lo mismo “ya no os queda nada”, “ya está el final cerca”, pero este cercano final no llegaba y continuábamos descendiendo hacia Luzmela-Mazcuerras, mientras que nos encontrábamos gente que subía para animar, dar ánimos, ofrecer agua,… al resto de los participantes.

Bajando hacia Luzmela-Mazcuerras

Bajando hacia Luzmela-Mazcuerras

Ahora sí parecía que llegábamos al final del recorrido, ya teníamos todo muy cerca, aunque todavía quedaba algo que parecía fácil, pero que al final resultó, no duro, sino molesto, el último tramo por la carretera.

Entrando en Luzmela-Mazcuerras

Entrando en Luzmela-Mazcuerras

En este pueblo nos encontramos a mucha gente que nos animaba en el último tramo al destino final. Tuvimos que pasar por el centro del pueblo.

Pasando por el pueblo de Luzmela-Mazcuerras

Pasando por el pueblo de Luzmela-Mazcuerras

Aquí por medio del pueblo tuvimos que atravesar un arroyo, para lo cual algunos pasamos por un puente, mientras que otro aprovecharon el arroyo para refrescar los pies.

Cruzando el arroyo

Cruzando el arroyo

Una vez atravesado el pueblo entramos en una especie de parque que se encuentra junto al río Saja, y en el que vimos a varias personas que lo utilizaban para pasear con sus familias o practicar deporte, bicicleta, carrera,…

Paseo junto al Saja

Paseo junto al Saja

Después de llevar un rato caminando por este parque empezamos a caminar junto al río Saja, hasta que nos encontramos un puente de madera que utilizamos para atravesar este río y no tener que llegar hasta el puente de Santa Lucía.

Puente sobre el Saja, el cual atravesamos

Puente sobre el Saja, el cual atravesamos

Después de atravesar el puente continuamos por un parque junto al río, pero esta vez ya no en el pueblo de Mazcuerras, sino en el de Carrejo, pueblo por el que habíamos pasado por la mañana cuando iniciamos la marcha.

Con destino a la carretera principal de Carrejo

Con destino a la carretera principal de Carrejo

Continuamos callejeando por las carreteras secundarias del pueblo, hasta que encontramos la salida a la carretera general que va de Cabezón hacia Ucieda.

Saliendo a la carretera principal

Saliendo a la carretera principal

Ya estábamos en la carretera principal y empezamos a tener un problema que en todo el recorrido habíamos tenido, se nos empezaron a recalentar la planta de los pies debido al calor que emanaba de la carretera y a alguno de nosotros, debido a ese calentamiento, le llegaron a salir pequeñas ampollas que le hicieron bastante molesto el tramo final.

Llegando a Cabezón

Llegando a Cabezón

En este último tramo era impresionante la cantidad de gente que te daba ánimos para llegar, te llegaban a llevar en volandas hacia la meta final. Después de 08:52: 13 horas ya llegamos a la meta final. Lo mejor de todo que llegamos los tres abrazados a la meta, es decir habíamos llevado el mismo ritmo, se nota que esto lo solemos hacer bastantes veces juntos.

En la meta final

En la meta final

Parecía que no íbamos a llegar nunca, pero al final llegamos y con un tiempo mejor de lo que pensábamos que íbamos a hacer. En la clasificación provisional final marcaba que habíamos llegado entre los 250 primeros andarines e incluso antes que otros participantes de la prueba de maratón. Para acabar nos fuimos a la zona de avituallamiento donde nos encontramos con nuestro amigo que había participado en la prueba de maratón con un tiempo final bastante bueno. Aprovechamos para comernos un plato de ensalada de pasta, algo de fruta y sobre todo reponer líquidos.

Todos los componentes del grupo en zona de avituallamiento

Todos los componentes del grupo en zona de avituallamiento

Ya habíamos acabado y nuestra intención fue ir a meter los pies en el agua fresquita del río Saja, pero por culpa de un mal conductor que nos impidió el paso hacia el río tuvimos que coger carretera hacia Santander sin poder cambiarnos ni de calcetines, ni de calzado ni sobre todo refrescarnos los pies. Qué se va a hacer hay gente que es un poco intolerante al volante. Bueno en resumen, un día perfecto, una compañía perfecta y animados para apuntarnos en la próxima convocatoria del 2016.

Para ver la ruta de los 10000 del Soplao en Wikiloc pinchar sobre la imagen

Ruta en Google Earth

Ruta en Google Earth

Curva de tiempo-altura

Curva altura-tiempo

Curva altura-tiempo

 

10.000 del Soplao- El infierno Cántabro
Distancia Total Ruta circular de 46,5 km. VI Ruta a pie de los 10.000 del Soplao.
Duración Total El recorrido lo hicimos en 8 horas y 52 minutos. Paramos sólo una media hora en los dos avituallamientos.
Dificultad La dificultad es dura, tanto por la distancia, las dos grandes subidas y las dos bajadas.
Desnivel El desnivel es de 700 m. y el desnivel acumulado tanto de subida como de bajada es de unos 2.000 m.
Tipo de camino Todo el camino es por carretera, pistas, senderos, campo a través, es decir, un poco de todo.
Agua potable En este caso no hubo problemas de avituallamiento ya que al estar en una prueba oficial nos los habían puesto. En el caso de hacerlo por libre habría agua en los pueblos, Ucieda,…
Época recomendada La mejor época es en primavera y si hubiese habido mal tiempo se hubiese complicado bastante.
Cartografía y Bibliografía Hoja 57-II (Cabezón de la sal), 57-IV (Valle) 58-I (los Corrales de Buelna) y 58-III (Arenas de Iguña) a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc
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