Feeds:
Entradas
Comentarios

El sábado 13 de marzo de 2021 nos juntamos cuatro amigos senderistas para hacer uso y disfrute de nuestro bonoruta mensual. En esta ocasión nos juntamos para realizar una ruta muy cercana a la última que hicimos desde Cieza hasta Tordías, pasando por Braña Zarza y la Braña de Brenes. La de hoy se encontraba justo al norte de esta última. Para verla pinchar aquí.

En esta ocasión nos dirigimos al pueblo de Coo, a pocos kilómetros de Los Corrales de Buelna. En concreto nos dirigimos hacia el Barrio de La Bárcena poco antes del edificio de la Junta Vecinal de Coo. Antes de este edifico nos encontramos un aparcamiento donde dejamos el coche. Allí nos preparamos para iniciar la ruta.

Inicio de la ruta en Coo

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aquí: (hay que registrarse en Wikiloc)

Aquí comenzamos a caminar dejando a nuestra izquierda un restaurante mexicano, donde a la vuelta tomamos un refrigerio. Comenzamos a caminar por el centro del pueblo, dejando también a nuestra izquierda una bolera abandonada, en la que destacaba una estela Cántabra en mitad de ella.

Bolera abandonada con estela Cántabra

Seguimos caminando por el pueblo y pudimos ver varias casonas de bastante importancia, entre las que destacaban la Casona de Ceballos, la Casona de Melchor y una casona bastante imponente que dejamos a nuestra derecha y en la que destacaban cuatro arcos de medio punto y un bonito artesanado en los aleros del tejado.

Casona en Coo

Continuamos caminando por la calle principal del pueblo hasta que llegamos a la Iglesia de San Martín. Junto a esta iglesia se encuentra el Área Recreativa de Coo de Las Castañas, en la que había barbacoas, mesas y bancos y una tejado para protegerse en caso de lluvia.

Iglesia de San Martín

Justo en frente de la iglesia se encontraba una de las muchas cruces que nos encontramos en todo el recorrido.

Cruz frente a la iglesia de San Martín

Un poco más adelante nos encontramos un indicador del inicio de un par de rutas que comenzaban en ese punto, en concreto la Ruta del Mozagro y la Ruta del Castañal.

Inicio de un par de rutas

Nada más empezar la ruta marcada nos tuvimos que meter por un pequeño sendero, embarrado, empedrado y empinado y con signos de la poca educación medioambiental que tenemos en la sociedad actual, justo en mitad del camino había un colchón abandonado.

Iniciando el ascenso

Este inicio era bastante empinado y embarrado lo cual dificultaba el ascenso, ya que estaba bastante resbaladizo. eso sí, nos encontramos muchas marcas que iban indicando el camino correcto.

Marcas indicando el camino correcto

El bosque de robles era enorme e impresionante, así que continuamos ascendiendo con precaución de no resbalarnos.

Caminando por mitad del robledal

Poco después de llevar recorridos 2,5 kilómetros y 50 minutos, llegamos a un cruce en la Cotera Alta (453 m) en la que se separaban las dos rutas, por un lado la del Mozagro, la que nosotros seguimos y la del Castañal que se dirigía hacia la derecha.

Indicador del cruce de las dos rutas en la Cotera Alta

Poco después salimos a una zona más destacada en la que vimos la segunda de las cruces de la ruta, en esta ocasión junto a la cruz había un rústico banco, podría considerarse como uno de los bancos con las vistas más bonitas de Cantabria. Sentados en ese banco se podía tener una perfecta visión del Monte Ibio.

Banco con vistas al Monte Ibio.

Justo al lado de esta cruz se encontraba una cabaña o refugio de montaña, donde había un paisano muy poco hablador, cuatro “buenos días” y ni una sola respuesta. La cabaña estaba en un lugar paradisiaco, el cual se llamaba el Prao la Maestra.

Cabaña en Prao La Maestra

Un poco más adelante nos encontramos otro banco rústico, algo mejor que el anterior, pero con unas vistas muy parecidas del Monte Ibio. Allí aprovechamos para hacernos la típica fotografía para Instagram.

Sentados en un banco con vistas al Monte Ibio

Seguimos ascendiendo, ya por una zona despejada y algo más cómoda hacia la siguiente cima, el Campo de la Cruz. en este ascenso pudimos tener una bonita vista de todo el valle de Buelna, en la que se podría ver Los Corrales de Buelna, San Felices de Buelna, …

Valle de Buelna

En este ascenso ya vimos la parte superior de la tercera de las cruces de la ruta, y cuando ya la vimos entera el espectáculo fue impresionante, ya que de ver sólo el cielo, nos apareció una magnífica vista de la Sierra del Cordel, en la que destacaban el Iján, el Cordel, La Horcada, El Cornón, el Bóveda, Peña Labra, … a la derecha se podía ver la Sierra de Peña Sagra, en la que destacaban, el Cornón, esta vez de Peña Sagra, y el Concilla, inicio de la Sierra de Peña Sagra y que tapaba el Cornón de la Sierra del Cordel. Y en medio de las dos sierras se podía ver Peña Prieta en la montaña Palentina.

Cruz en el Campo de la Cruz (652 m.)

En este punto del Campo de la Cruz habíamos llegado después de poco más de 4 km y una hora y veinte minutos. Aquí hacíamos un cambio de rumbo y nos dirigíamos en dirección oeste hacia el siguiente punto, del cual veíamos el Pico del Acebo (867 m.)

Cambio de rumbo hacia el Pico del Acebo

Justo debajo del Pico del Acebo nos encontramos una nueva cabaña, esta menos rústica, ya que estaba realizada con bloques de hormigón. Además disponía de una mesa y banco y un cerrado para protegerlo del ganado.

Refugio a los pies del Pico Acebo

Justo en este punto, cuando estábamos viendo cuál era el camino que íbamos a seguir pudimos distinguir tres venados machos que parecía que salían huyendo de unos ladridos de perros que se oían cerca.

Venados en ladera de Pico Abeto

Como en la fotografía anterior no se aprecian claramente he sacado una captura de un vídeo que consiguió unos de los senderistas.

Los tres venados asustados por los perros

En este punto teníamos dos opciones posibles, la primera de ellas, la cual desechamos, consistía en subir directamente al Pico Acebo por un sendero que partía desde cerca de la cabaña, y la otra opción que fue la que elegimos era coger un sendero, el cual estaba marcado con un indicador, y que se dirigía por las faldas de las tres cimas que teníamos encima nuestro, el Pico Acebo, el Tranvoscuetos y el Mozagro. Así que cogimos este caminillo.

Inicio del caminillo empedrado

Las vistas a nuestra izquierda en este ligero ascenso hasta media montaña eran espectaculares. Se veía la zona de Cieza por la que estuvimos en la anterior ruta.

Espectaculares vistas del Valle de Cieza

Había tramos en los que el camino parecía que se convertía en una calzada romana, en la que las piedras del sendero estaban perfectamente colocadas, marcándonos claramente el camino a seguir.

Sendero convertido en “calzada empedrada”

En un punto de este ascenso pudimos tener una magnífica vista de la ruta que hicimos la vez anterior desde el Área Recreativa de Cieza hasta la cima de Tordías, atravesando el bosque de Porciles, el cual teníamos a nuestros pies.

Bosque Porciles a nuestros pies con Sierra del Cordel al fondo.

Seguimos caminando por las faldas de Tranvoscuetos y Mozagro, en dirección a nuestro siguiente objetivo, el cual ya veíamos todavía un poco a lo lejos, el Alto del Toral.

En dirección al Alto del Toral.

Pasado ya la cima del Mozagro, el cual dejamos a nuestra derecha y unos cuantos metros más arriba de nuestro recorrido, pudimos contemplar una perfecta vista del Alto del Toral, así como la crestera que recorrimos en la otra ocasión hasta Braña Zarza y posteriormente hasta el Tordías.

Crestera desde el Toral hasta el Braña Zarza

Cuando llegamos al collado entre el Mozagro y el Toral, en la braña del Portillo, se tenía, en dirección norte, una magnífica vista de los pueblos de la costa, entre los que destacaba Comillas.

El mar Cantábrico al fondo con el pueblo de Comillas

También en este punto nos llamó la atención una bandera de Cantabria que ondeaba junto a unas rocas, así como unos banderines, parecidos a los que se encuentran en los campamentos bases de acceso al Everest.

Bandera de Cantabria y banderines junto a rocas

Cuando nos acercamos más a estas banderas pudimos descubrir que se trataba de un pequeño refugio de montaña, en el que los costados eran de la propia roca y el tejado estaba formado por unos tapines de tierra. Se trataba del refugio del Portillo Toral.

Refugio del Portillo Toral

Continuamos caminando por la braña del Portillo en dirección al Toral y echando una vista atrás pudimos ver las cimas que íbamos a recorrer en el camino de vuelta, el Mozagro y el Tranvoscuetos.

Mozagro y Tranvoscuetos

Ya nos quedaba poco para llegar a la primera de las cimas, la cual ya veíamos cada vez más cercana. El Alto del Toral, el cual ya habíamos ascendido en varias ocasiones, pero nunca desde este rumbo, siempre le habíamos subido por su parte más pindia, sobre todo cuando hicimos los 10000 del Soplao y cuando lo preparamos.

Nuestro primer objetivo el Toral

Después de 2 horas y cuarenta minutos y 8,7 kilómetros llegamos a la primera de las cimas que teníamos previstas para el día de hoy, el Alto del Toral (899 m.). Las vistas eran espectaculares, al sur se podía ver todo el valle de Ucieda con Sierra del Cordel al fondo.

Vistas al sur desde el Toral

Al norte pudimos ver el mar Cantábrico con Comillas al fondo, en la que destacaba la Universidad Pontificia, y en primer plano el pueblo de Cabezón de la Sal.

Cabezón de la Sal, Comillas y mar Cantábrico.

En ese mismo punto aprovechamos para realizar nuestro selfie de objetivo cumplido, esta vez con un fondo de la Sierra del Cordel.

Selfie desde el Toral

Así mismo aproveché para hacer una panorámica en la que se podían ver la mayor parte de las cimas de Cantabria.

Panorámica desde el Toral

Una vez que disfrutamos de estas maravillosas vistas, reiniciamos el camino hacia nuestro siguiente destino la cima del Mozagro. Esta vez en vez de ir por el senderillo que estaba un poco hacia la ladera sur, decidimos ir por mitad del collado el cual se encontraba inundado entre hierbas, así que fuimos buscando el camino menos inundado en dirección a la cima.

Nuestro siguiente destino, el Mozagro

En la cima del Mozagro se encontraba un cartel indicador y una estructura de hormigón donde probablemente hubo un punto geodésico.

En la cima del Mozagro (871 m.)

Desde este punto había unas magníficas vistas de Santander y los montes del sur de la bahía. También se podía ver la zona de Loredo, Santoña,…

Vistas desde el Alto del Mozagro

Desde este mismo punto se veían las dos siguientes cimas, la primera el Tranvoscuetos y el Pico del Acebo, así que para allá nos dirigimos. En el Tranvoscuetos nos encontramos un hito que marcaba la cima, así como un letrero indicador que se encontraba tirado, posiblemente por el ganado.

En el Tranvoscuetos y destino al Pico Acebo

A los pocos metros nos encontrábamos ya en el siguiente destino, y la última cima de la ruta, el Pico Acebo, el cual se encontraba justo encima de la cabaña que vimos en el inicio del ascenso.

Pico Acebo (821 m)

En esta última cima nos encontramos una cruz de hierro, un buzón y una placa de homenaje a una mascota que nos resultó muy curiosa y nos indicaba que si se subía desde Cos a Pico Acebo doce veces seguidas es como si se hubiese ascendido hasta el Everest con sus 8.882 m.

Placa en Pico Acebo

En este punto teníamos dos opciones, uno de ellos era hacer el descenso por la Senda de Requete o por el camino que nosotros decidimos el cual se dirigía hacia La Puentecía. Para ello iniciamos un largo descenso con una pendiente muy fuerte en dirección norte y con el Monte Ibio de fondo.

Descendiendo hacia Puentecía

El descenso era bastante pendiente, en menos de un kilómetro hicimos un desnivel de -300 m y este finalizó en la intersección con una pista, que era la que hubiésemos descendido si hubiésemos seguido la senda de Requete.

Llegando a la pista

Justo en el punto más bajo nos encontramos un enorme roble el cual intentamos abrazar, pero no pudimos ya que por uno de los lados había un fuerte desnivel.

Enorme roble en cruce con la pista

Una vez que llegamos a este roble cambiamos el rumbo en dirección sureste siguiendo la pista y llegando a una zona con pinos en los que se podían ver los capullos de la procesionaria en las partes altas de los pinos. Este pinar lo dejamos a nuestra izquierda y estábamos llegando a una estabulación ganadera que se encontraba junto a la pista.

Llegando a La Puentecía

Una vez junto a la estabulación ganadera la rodeamos por la izquierda siguiendo la pista y una vez pasada llegamos a un prado extenso que estaba junto a la estabulación, y como ya nos apretaba el hambre decidimos parar a comer, teniendo una vista de todo el descenso que habíamos realizado, así como el invernal de Puentecía.

Prado en el que pudimos ver el descenso realizado desde Pico Acebo.

Nos pusimos al sol y hicimos nuestra parada para comer. Las vistas impresionantes, la temperatura la ideal y para finalizar la comida pudimos disfrutar de una rica tableta de chocolate negro con naranja y pepitas de cacaco de Nestlé que nos deleitó uno de los senderistas.

Disfrutando de la comida al sol

Una vez acabada la comida reiniciamos la marcha por la pista por la pista principal que se dirigía hacia Coo y que iba por la parte baja del Monte Ibio. Estábamos por la pista del Cotero del Escobal.

Pista principal hacia Coo

En esta pista obviamos varios cruces a derecha e izquierda, alguna de ellas se dirigía hacia el Monte Ibio. En uno de esos desvíos había una cabaña con una puerta con unas llamativas letras que indicaba el nombre de “El Capricho”

Cabaña junto a la pista

Continuamos caminando por la pista y por ella podríamos haber llegado hasta Coo, pero como nos parecía poco atractiva decidimos coger una pista hacia la izquierda para salirnos de la pista principal.

Cogimos pista hacia la izquierda.

Cuando llevábamos unos pocos metros por esta pista decidimos salirnos e ir campo a través buscando un camino más atractivo.

Saliéndonos de la pista para ir campo a través.

Caminamos un kilómetro por pequeños senderos hasta que llegamos a una explotación forestal de eucaliptos y entonces comenzamos a descender por las pistas que hacen los vehículos para realizar las talas de los árboles.

Caminando por las pistas del eucalpital.

La pista forestal desembocaba en otra pista, la que abandonamos anteriormente, y que en este caso ya era de hormigón y desde la que ya se veía el pueblo. Nos llamó la atención unas plantaciones, que no sabíamos que sería y que resultaba, según lo que nos dijo un paisano, ser una plantación de arbustos para hacer coronas de flores para las funerarias.

Enlazando de nuevo con la pista

Cien metros más adelante de enlazar con esta pista llegamos al pueblo de Coo.

Llegando al pueblo de Coo

Una vez en el pueblo nos dirigimos al centro del pueblo donde decidimos ir hacia el restaurante Sabores de México, donde tomamos unos refrescos y nos deleitamos con unos nachos con guacamole, los cuales estaban buenísimos.

Para ver la ruta en Wikiloc pinchar sobre la imagen.

Ruta en Google Earth

Curva de altura en función del tiempo de marcha.

Curva altura – tiempo

Ruta Coo – Alto del Toral – Alto de Mozagro – Tranvoscuetos – Pico Acebo – Puentecía – Coo
Distancia Total Ruta circular de 20,33 km.
Duración Total El recorrido lo hicimos en seis horas y media, y estaríamos parados unos 45 minutos.
Dificultad La ruta es sencilla de realizar y bastante cómoda.
Desnivel El desnivel es de aproximadamente 780 m. con un desnivel acumulado de unos 1.090 m.
Tipo de camino Todo el camino fue por pistas, senderos y campo a través.
Agua potable En el camino vimos varios pozos, pero para beber agua no vimos ninguna fuente.
Época recomendada Recomendable en cualquier época del año.
Cartografía y Bibliografía Hoja 58-I (Los Corrales de Buelna), 58-III (Arenas de Iguña) a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc

El sábado 20 de febrero nos juntamos tres amigos senderistas para hacer una ruta de montaña. Nos decidimos por una que habíamos programado en otra ocasión pero que por alguna circunstancia no pudimos realizar. Esta ruta era por el Parque natural Saja – Besaya. Para ello nos dirigimos al bonito pueblo de Villasuso de Cieza y una vez allí nos dirigimos hacia el final del pueblo, dejando a nuestra derecha una pista deportiva. Por esa carretera fuimos conduciendo unos 1,7 km, hasta que llegamos a un cruce en el que había un cartel. La carretera que va hacia la izquierda sube hasta la Braña de Brenes.

Cruce hacia Braña de Brenes (Google maps)

Al llegar a este cruce nos dirigimos por la pista de la derecha siguiendo el curso del río Cieza o arroyo Candanoso, hasta llegar al área recreativa de Cieza. Desde el cruce hasta esta área recreativa hay unos 2,2 km, y la pista tiene algunos baches que hace que haya que ir despacio para no dañar los bajo del coche. En esta área recreativa hay mesas, barbacoas, fuente y un pequeño refugio con chimenea. Además, hay una zona reservada para el aparcamiento de coches. Ahí aparcamos y nos empezamos a preparar.

Área recreativa de Cieza donde iniciamos la ruta

Para descargar el track para GPS desde Wikiloc pinchar aquí: (hay que registrarse en Wikiloc)

Una vez preparados iniciamos la marcha por la pista que va paralelo al río, en dirección noroeste. A los 500 metros nos encontramos un cruce que se dirigía hacia la derecha el cual obviamos y en el que había unos vehículos que parecían de cazadores, aunque nos habíamos asegurado que no había cacería. Dejamos los coches a nuestra derecha y continuamos por la pista junto al río.

Cruce con varios coches de cazadores

Continuaos por la pista hasta que llegamos a un recito para el ganado, pero nos dimos cuenta que el camino no era el correcto y nos volvimos unos metros para atrás.

Recinto para ganado, al que no llegamos

Un poco antes de llegar a este recinto para el ganado había un pequeño puente de madera sobre el arroyo del Tojo, el cual atravesamos buscando el camino correcto.

Puente de madera sobre el río

Nada más cruzar el puente iniciamos el ascenso por un sendero por la ladera despejada

Ascenso por ladera despejada

Una vez iniciado el ascenso cogemos una cambera que nos dirige a una zona despejada justo antes de entrar en el bosque.

Cambera antes de entrar en el bosque

Esta cambera coincide con el PR-S 45 Ruta de Braña Zarza, y por eso nos vamos encontrando algunas estacas, no muchas, y sobre todo bastantes hitos de piedras colocadas por senderistas que han visto cómo el PR-S no está muy bien indicado. Continuamos por esta cambera hasta que llegamos a un cruce en el que había una flecha pintada en un árbol, la cual seguimos, pero nos dimos cuenta que el camino no era el correcto, así que volvimos a la pista principal que habíamos dejado a nuestra derecha.

Desvío que cogimos hacia la izquierda erróneamente volviendo a pista principal.

Ahora ya estamos metidos en el bosque en el que abundan los robles y alguna que otra haya entre los robles. En todo el camino nos encontramos gran cantidad de estos árboles tronzados y caídos sobre el sendero. Ya habíamos vuelto al sendero principal y continuamos caminando por él. En este sendero oímos un golpe y al mirar hacia arriba pudimos ver una manada de cuatro o cinco venados que nos observaban desde lo alto.

Regresando a la pista principal

A los pocos metros del cruce anterior llegamos a una curva muy marcada a la izquierda en la que se podía ver un arroyo que cruzaba el sendero. En uno de los lados se podía ver una especie de pequeña cascada del arroyo.

Arroyo que cruza el sendero

Otra vista de ese arroyo, esta vez a nuestra mano izquierda, que bajaba por una pequeña vaguada.

Arroyo por la vaguada hasta la pista

Continuamos caminando por la pista siguiendo las marcas o los hitos que nos íbamos encontrando por el camino y que en algunas ocasiones nos hacía desviarnos un poco de lo que parecía el camino principal, el cual poco a poco íbamos perdiendo.

Marcas en el camino del bosque

El bosque estaba muy bonito, aunque en esta época le faltaba el vistoso color de las hojas de los robles y de las hayas. A los 53 minutos de caminata nos encontramos un desvío a la izquierda que estaba bastante sucio y poco claro, pero como en la pista principal había un árbol caído que lo cruzaba, decidimos coger este desvío a la izquierda.

Desvío a la izquierda

A los diez minutos de haber cogido este desvío a la mano izquierda nos encontramos lo que parecía el camino claro, así que nos metimos por él, pero creemos que no era el correcto ya que se metía en una zona cubierta de zarzas e incómoda de caminar.

Marca e hito que marcaban lo que parecía el camino correcto.

Este camino que estaba bastante cubierto de maleza nos dio una bonita imagen de uno de los muchos árboles tronzados por los fuertes vientos.

Árbol tronzado por el viento

A los pocos metros de cruzar junto a este árbol caído nos bajamos de nuevo a la pista principal, que es la que habríamos seguido si no hubiésemos cogido ese desvío que nos marcaba. Habíamos atravesado el bosque de Porciles y después de 4,2 kilómetros y una hora y veinte de caminata llegamos al lomo de la sierra, donde se encuentra la divisoria de aguas entre la cuenca del río Cieza (Besaya) y el río Bayones (Saja). Nos encontrábamos en el collado de Porciles, donde pudimos disfrutar de unas magníficas vistas del Ligüardi, el Cordel, el Iján, el Cornón de Campoo e incluso Peña Labra.

Vistas de la Sierra del Cordel

Si nos girábamos un poco más a la izquierda se podía ver el Concilla y toda la Sierra de Peña Sagra, con su llamativo Cornón como la cima más alta. También se podía ver entre las dos sierras la montaña palentina, con lo que podía ser Peña Prieta.

Sierra de Peña Sagra

Y mirando a nuestra derecha en dirección norte teníamos una magnífica vista de la cima del Alto del Toral (899 m.), fácilmente reconocible ya que le ascendimos en las dos ocasiones que realizamos los 10.000 del Soplao.

Alto del Toral

Y ya mirando hacia el este se podían ver las cimas del sur de la Bahía de Santander, Peña Rocías, Porracolina, Picón del Fraile, Castro Valnera e incluso la costa.

Cimas del sur de la Bahía de Santander y la costa

Una vez hubimos sacado las fotografías por los cuatro costados iniciamos el camino por un pequeño sendero que caminaba pegado a la divisoria entre el monte de Ucieda y el monte de Cieza. Este camino lo andamos cuando ascendimos desde Ucieda al Alto del Toral en los 10.000 del Soplao.

Sendero junto a la divisoria

En uno de los puntos de la divisoria, esta estaba abierta y se podía contemplar el primero de los indicadores del Soplao, en concreto estaba justo en la salida que ascendía desde Ucieda y donde se encontraba un punto de control de tiempos.

Divisoria abierta donde estaba el punto de control de tiempos en Soplao

Continuamos caminando junto a la divisoria hasta que llegamos a una amplia zona de pasto rodeada de bosque, estábamos llegando a Braña de la Zarza, aunque todavía nos quedaba un pequeño tramo y tuvimos una primera vista de nuestro siguiente destino el Tordías (969 m.)

Braña Zarza y Tordías al fondo

Después de seis kilómetros de caminata y una hora y cincuenta minutos llegamos a una abertura en la divisoria en la entrada a Braña de la Zarza.

Braña Zarza

Entramos en dicha braña y pudimos comprobar cómo en uno de los extremos, junto al bosque, se encontraba una cabaña-refugio que disponía de un camastro y una chimenea.

Cabaña-refugio en Braña Zarza

Así que nos dirigimos hacia la cabaña-refugio donde hicimos un pequeño descanso para picar algo y beber un poco para coger fuerzas para el próximo destino.

Descansando en cabaña-refugio de Braña Zarza

Después del descanso volvimos al sendero junto a la divisoria y continuamos en dirección sur hacia nuestro siguiente destino, el alto de Tordías. En algunos momentos este sendero se introducía de nuevo en el bosque.

Sendero entre el bosque

Al llegar a un punto encontramos un alto, el cual pensábamos que era el Tordías, pero no era así, ya que se trataba de una cima previa.

Ascendiendo a la primera de las cimas

El ascenso iba por un sendero poco marcado y bastante pindio. En este tramo nos encontramos un par de runners que bajaban y que seguramente estaban entrenando para el Soplao, ya que por aquí se corre la maratón y la ultra de los 10.000 del Soplao.

Ascendiendo a esta precima

Una vez en la cima, que pensábamos que ya habíamos llegado al Tordías, pero no era así, ya que sabíamos que en la cima había un punto geodésico y allí no lo había. Así que continuamos hacia la siguiente cima, en este caso el Alto de la Espinera. Desde este alto pudimos ver a mano izquierda una cima, en la que parecía que había un punto geodésico, y que por tanto sería el Tordías, aunque al final no lo había y por tanto no era esa cima.

Lo que suponíamos el Tordías

Seguimos ascendiendo a la siguiente cima y ahora sí que habíamos llegado al Tordías, en el que se podía ver claramente el punto geodésico que marcaba la cima.

Punto geodésico en Tordías

Una vez en la cima, nuestro segundo de los objetivos del día, no pude dejar de hacer una panorámica de las cimas de alrededor, eso sí, sujetando el móvil con las dos manos ya que había un fuerte viento que me impedía mantener el equilibrio.

Panorámica desde Tordías

También en la cima nos hicimos el típico selfie que nos soleos hacer cuando llegamos a una cima, en este caso con un fondo de la Sierra del Cordel.

Selfie en el Tordías

En este punto, nos protegimos del viento detrás del punto geodésico y mirando el plano, decidimos por dónde continuaremos nuestra ruta.

Planeando el regreso

En principio íbamos a regresar por el mismo camino siguiendo el PR-S 45, pero cambiamos los planes y nos decidimos por ir hacia la Braña de Brenes siguiendo la pista que va desde dicha Braña a La Ermita del Moral, ruta que ya hicimos en otra ocasión, pero hasta Bárcena Mayor. Para ver la ruta pinchar aquí. Desde este punto se podía ver, en dirección noreste la pista que cogeríamos.

Pista hacia Braña de Brenes al fondo

En vez de coger la pista en este punto nos decidimos ir cresteando hasta la siguiente cima en la que pensábamos que había otro punto geodésico, pero al final no era eso, sino que se trataba de un mojón.

Hacia la siguiente cima en la que resaltaba un mojón

Seguimos campo a través en dirección a la pista principal, hasta que llegamos a una pista secundaria que desembocaba en la pista principal.

Llegando a la pista principal

Caminando por esta pista llegamos a una zona más despejada en la que pudimos ver un bello rebaño de las típicas vacas tudancas, así como algún toro de esta misma raza.

Rebaño de vacas tudancas

Estas vacas tudancas se encontraban pastando tranquilamente junto a un acebal en la zona del Tornillo.

Acebal en la zona del Tornillo

En este punto ya nos pusimos a caminar por esta cómoda pista y dejamos a mano derecha el refugio del Tornillo.

Refugio del Tornillo

En esta pista nos encontramos varios ciclistas y senderistas que suelen circular por esta pista. En una de las últimas grandes curvas antes de llegar la Braña de Brenes había un abrevadero para el ganado junto a la pista.

Abrevadero junto a la pista

A las cuatro horas de camino y tras casi 14 km, llegamos nuestro siguiente objetivo, la Braña de Brenes, en la que había bastantes coches aparcados de gente que inicia las rutas en este punto. Al fondo de la fotografía se encuentra el Cueto de Brenes (877 m.)

Braña de Brenes

Para atajar nos salimos de la pista para dirigirnos a la carretera que baja hasta Villasuso de Cieza y pasamos junto a un bebedero para el ganado.

Bebedero en la braña de Brenes

Pasada esta zona, donde se encontraba el bebedero, nos dirigimos por la carretera que baja hasta Villasuso de Cieza.

Caminando por la carretera que baja hacia Villasuso de Cieza

Como no nos gusta caminar por la carretera intentamos buscar una alternativa, así que continuamos caminando hasta que llegamos a la cercanía de unas antenas en la zona del Caserío, aunque si no se está muy seguro se puede seguir la carretera y al final se llegaría al cruce que vimos al principio y que cogimos para ir al área recreativa de Cieza.

Antenas en la zona del Caserío

En este punto, viendo el plano, vimos que había una curva bastante pronunciada y larga en la carretera así que nos salimos de dicha carretera con el fin de atajar un tramo.

Saliéndonos de la carretera para atajar un tramo

Íbamos campo a través y nos encontramos un sendero, el cual cogimos en dirección este y que parecía que más adelante se volvería a unir con la carretera.

Sendero para atajar tramo de carretera

Junto a este sendero nos encontramos un curioso rebaño de cabras que nos observaba desde arriba.

Rebaño de cabras junto a sendero

En este punto tuvimos una desagradable visión, sobre todo en estos días de fuerte sur. Se trataba de tres focos de fuego en la zona de La Cuesta y que estaban cerca de un robledal. Como nos parecía bastante peligroso llamé al 112 para informar de ello. Al acabar el recorrido nos enteramos de que había muchos incendios en Cantabria y ya habíamos visto tres, uno por la zona de Ruente, otro más al este y por último este que estaba más cercano.

Tres focos de fuego en la zona de La Cuesta

Este sendero desembocaba junto a una zona en la que había dos naves, que seguramente serían para el ganado y que estaban en construcción. Nos encontrábamos en la zona llamada Otas.

Naves junto al sendero

En este punto volvimos a salir a la carretera, pero a los doscientos metros, justo en un cruce que se dirige hacia otra cabaña decidimos volvernos a salir de la carretera principal para volver a atajar otro tramo.

Saliéndonos de nuevo de la carretera

Nos dirigimos hacia una zona rocosa y en la que costaba caminar, pero una vez pasada esta zona de rocas, había una fuerte pendiente que se dirigía hacia un chalet, así que para ya nos dirigimos. Esta zona se conoce con el nombre de Prado del Concejo.

Caminando hacia el chalet

Una vez que llegamos a la entrada de este chalet, lo que hicimos fue dirigirnos por el acceso a este chalet hacia la carretera principal.

Caminando hacia la carretera principal

A los 500 metros del chalet salimos a la carretera principal, pero a los pocos metros nos volvimos a salir de ella por un sendero que se encontraba a la izquierda de la carretera. Por este sendero llegamos a un recinto en el que había una cabaña y una pequeña nave.

Caminando hacia cabaña y una nave

Una vez que llegamos a este recinto donde había una cabaña y una nave nos dirigimos a la puerta principal por la que salimos y llegamos a la pista por la que habíamos circulado con el coche para ir hacia el área recreativa.

Pista hacia área recreativa

En esta pista estuvimos caminando durante un kilómetro hasta que llegamos al área recreativa y en dicha pista tuvimos que atravesar un paso canadiense.

Paso canadiense en la pista hacia el área recreativa

Después de casi 20 km y 5 horas y media llegamos a nuestro destino final y habíamos conseguido hacer una ruta totalmente circular. Aprovechamos las mesas de esta área recreativa para comer. Una vez comido y descansado un rato nos dirigimos a tomar un refresco a Los Corrales de Buelna, en el restaurante Fleming.

Para ver la ruta en Wikiloc pinchar sobre la imagen.

Curva de altura en función del tiempo de marcha.

Curva altura – tiempo

Villasuso de Cieza – Braña Zarza – Tordías – Braña de Brenes – Villasuso de Cieza
Distancia Total Ruta circular de 19,5 km.
Duración Total El recorrido lo hicimos en cinco horas y media, y estaríamos parados 30 minutos.
Dificultad La ruta es sencilla de realizar, sin mucha pendiente.
Desnivel El desnivel es de aproximadamente 700 m. con un desnivel acumulado de unos 950 m.
Tipo de camino Todo el camino fue por pistas, senderos, campo a través y carreteras secundarias.
Agua potable En el camino hay varias fuentes, varios abrevaderos y varios arroyos.
Época recomendada Recomendable en cualquier época del año.
Cartografía y Bibliografía Hoja 58-III (Arenas de Iguña) a escala 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional.
Track GPS Enlace a track para GPS en Wikiloc
A %d blogueros les gusta esto: